“Porque esa leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez mas excelente y eterno peso de gloria” (2 Corintios 4:17)
Leí una historia acerca de una comunicación que se llevó a cabo entre un barco de la U.S. Marina y las autoridades costeras Canadienses. Los Canadienses le advirtieron a los Americanos: “Por favor desvíe su curso 15 grados al sur para evitar una colisión.” Los Americanos respondieron: “Este es el barco mas grande de la Flota de los E.U. tenemos 3 destructores y numerosos navíos de soporte. Exijo que cambie usted su curso 15 grados al norte. Después de un momento de silencio los Canadienses respondieron: “Esta es la torre. Es una advertencia”. Algunas veces no nos gusta lo que Dios nos pide hacer y queremos que El cambie el curso cuando en realidad somos nosotros los que tenemos que cambiarlo. Necesitamos entender que los planes de Dios son mejores que los nuestros. Decir esto, no quiere decir que siempre serán más fáciles o más atractivos, no, no lo son, pero con seguridad que serán lo mejor para nosotros a largo plazo.
“Porque para vosotros es la promesa y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Elohim llamare” (Hechos 2:39)
Cuando consideramos la cantidad de promesas que hay en las Escrituras para Su pueblo, es asombroso solo pensar que ninguna de ellas ha sido olvidad o revocada. Muchos dan testimonio de Su fidelidad, Moisés después de años de caminar con Elohim en circunstancias tremendamente difíciles, pudo decir: “El es la Roca, cuya obra es perfecta… Elohim de verdad y sin ninguna iniquidad en El” (Deuteronomio 32:4). Y como Moisés, muchos más vivieron viendo las maravillosas promesas de Elohim ser cumplidas. La infidelidad de Su pueblo nunca cambio Su corazón, “Fiel es Elohim por el cual fuisteis llamados” (1Corintios 1:9), fue fiel con ellos y lo es contigo hoy. Tal vez tu situación sea única, y creas que nadie ha pasado por lo que tu estás pasando, ni se ha enfrentado a prueba semejante, pero no puedes decir que estás solo(a) porque hoy también estás frente a la más maravillosa oportunidad de tu vida que es “confiar en Elohim”. Lo que estás viviendo hoy, no es extraño para El, este día fue preparado por El para encontrarse contigo bajo estas circunstancias, hoy tienes la opción de elegir el Camino de YHVH o tus propios caminos. Hoy tienes la oportunidad de ver la gloria de Elohim en tu vida, no la pierdas.
“Aunque la higuera no florezca, ni en la vides haya fruto… con todo yo me alegraré en YHVH, y me gozaré en el Dios de mi salvación” (Habakuc 3:17-18)
Todos, en algún momento de la vida, tenemos uno de esos días en que todo sale mal. El despertador no suena, no hay agua caliente para bañarte, un accidente bloqueo el tráfico y llegaste tarde al trabajo, el jefe está de mal humor y nada le agrada, luego recibes una llamada que tu casa se inundó, cuando llegas en la noche tu esposo(a) está que te pide el divorcio porque todo es culpa tuya y ya cuando logras irte a la cama, solo puedes decir: gracias Señor se acabó este día. Este no era el caso de Habakuc, su situación era verdaderamente desastrosa, no había alimento, las cosechas se habían dañado, habían perdido todo el ganado, el país estaba sumido en un completo caos, sin embargo, Habakuc encuentra motivos suficientes para alegrarse a pesar de las circunstancias. Pidámosle a YHVH que cuando estemos pasando por situaciones difíciles podamos ver todo lo que vio Habakuc y así clamar igual que él: “con todo, yo me alegraré en YHVH, me gozaré en el Dios de mi salvación, YHVH, el Señor es mi fortaleza”. Y que pase lo que pase nada ni nadie pueda robarnos el gozo que solo la confianza en nuestro amado Padre Celestial puede dar.
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