“Acuérdate del Día de Reposo (Shabbat) para santificarlo. Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; más el séptimo día es reposo para YHVH tu Elohim; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas” (‘Éxodo 20:8-10)
Este es el cuarto mandamiento establecido en la Tablas de la Ley. Ahora, para aquellos que refutan el guardar el Día de Reposo y lo consideran una ley obsoleta, que no aplica para hoy, yo les pregunto: ¿es obsoleto también el mandamiento de no matar, no robar, no adulterar, no codiciar? Porque la Palabra de YHVH es bien clara – “porque cualquiera que guarde toda la Ley, y tropiece (viole) en un punto, llega a ser culpable de todos” – Santiago 2:10. O sea que violar uno de los mandamientos, significa que soy culpable de violarnos todos. Es decir: si no guardo el Día de Reposo, es igual que si matara, adulterara, robara, codiciara, ¿verdad? Eso es lo que dice la Palabra. Pero supongamos que la Ley no aplica para hoy como dicen muchos y por consiguiente no tengo que guardar el Día de Reposo. Entonces, también puedo: robar, matar, adulterar, codiciar porque la Ley no aplica para hoy. Así que para aquellos que aplican con tanta seguridad la frase cliché de la gracia barata que predica el cristianismo hoy en día: “yo estoy bajo la gracia no bajo la ley”, no se queje si en su congregación hay: ladrones, adúlteros, asesinos – pueden hacerlo, no están bajo la ley sino bajo la gracia. ¡Shabbat Shalom!
“Venid, oíd todos los que teméis a Dios, y contaré lo que ha hecho a mi alma” (Salmo 66:16)
A la gente le gusta oír testimonios asombrosos, historias de cómo alguien fue rescatado del peligro, como un enamorado venció obstáculos para llegar a su amada, como aquellos que lograron tener una segunda oportunidad salieron adelante, etc., pero la mayoría de nosotros somos gente común y corriente sin nada tan dramático para contar y creemos que nuestra historia carece de significado. Nada podría estar más lejos de la realidad. Todo lo que Dios hace en nuestra vida diaria es tan extraordinario como lo que hizo para redimir un drogadicto, un asesino, etc. El testimonio personal es la forma de expresar lo que Dios ha hecho y está haciendo en la vida de alguien. Es una herramienta poderosa para glorificar a Dios mostrándole al mundo la forma tan maravillosa como Dios, suple necesidades, consuela, llena de amor y de paz un corazón atribulado. Recuerden, si nosotros no hablamos, las piedras lo harán. Contar nuestra experiencia con Dios puede ser lo que esa persona cercana a ti está necesitando oír para comprender el amor de Dios. Si callamos ahora, respiro y liberación llegará de otra parte, pero qué tal si para eso fue que Dios puso a esa persona a tu lado. No tenemos idea del impacto que nuestro testimonio puede tener, ni de lo lejos que puede llegar.
"He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo, y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría” (Salmo 51:6)
Se dice que los años traen sabiduría, pero yo creo que solo a aquellos que en la adversidad le permiten a YHVH obrar en sus vidas, aprenden lecciones que los llevan a ser sabios. Pero la sabiduría de lo alto es irrelevante a la edad, solo se obtiene a través de una relación con YHVH, en Su Torah. Los logros de un científico Ingles quien formuló la ley de la gravitación y del movimiento, son muy conocidos, pero, poco conocido es el hecho de que él pasó más tiempo estudiando las Escrituras que estudiando las estrellas. “Hay marcas más seguras de autenticidad en la Biblia que en cualquier historia profana. Todos mis descubrimientos han sido hechos en respuesta a la oración. Yo puedo tomar mi telescopio y mirar millones de millas en el espacio, pero prefiero irme a mi cuarto y en oración estar más cerca de Dios y del Cielo que cuando me ayudo por todos los telescopios de la tierra”. Newton.
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