“Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva” (Juan 7:37-38)
SHEMINI ATZERET
El Último Gran Día es llamado en hebreo Simchat Torah (Alegría de la Torah), donde el pueblo es llamado a regocijarse por la Torah. Para aquellos que han malinterpretado la palabra “Torah” y la han traducido como “Ley” debe ser bien difícil el regocijarse en ella, más aún cuando están convencidos que fue abolida y ya no está en efecto. Torah son enseñanzas, instrucciones dadas por Elohim para Su pueblo. El Salmo 119 está lleno de manifestaciones gloriosas sobre la Torah, la llama; delicia, lámpara, verdad y en el versículo 9 dice que es lo único con que el joven puede limpiar su camino. La Torah puede ser comparada con agua pura, que brotó de la cima del Monte Sinaí y bajó con Moisés. Pero desde entonces la han llenado de basura, escombros, desperdicios y la han corrompido hasta el punto de que ya no puede ser bebida más. Aquellos que tengan sed, deben ir a la fuente, a Yahushua, a la Torah verdadera, a la cima del monte. No beban de la palabra adulterada que el sistema religioso quiere darle, está contaminada por todo lo que el hombre le ha echado o quitado, mitos, historias, tradiciones, leyendas, y malas interpretaciones. Vamos a la fuente, a Yahushua y bebamos del Agua pura que Él nos ofrece hoy. ¡SI ALGUNO TIENE SED, VENGA A MI Y BEBA!
“El que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto” (Juan 15:5)
Cada año, cuando llegamos al final de las Fiestas de Otoño, de las Santas Convocaciones, llegamos al día octavo, a “La Asamblea del Octavo Día”, que también lo llaman el día de permanecer o esperar. Algunos asocian la celebración del octavo día, con la historia de un rey que hizo un banquete a sus amigos, y la fiesta fue tan maravillosa que el rey les rogó permanecer un poco más con él. Es como si después de estas maravillosas fiestas Elohim nos pidiera, permanecer un poco más con El. Yahushua usa este concepto para enseñarle a sus discípulos la necesidad de permanecer conectados a Él. La vida victoriosa de cualquier creyente en el Mesías radica en permanecer en sus preceptos, en su poder, y en su presencia. Si vamos a experimentar todo lo que YHVH tiene para nosotros debemos permanecer en El. Mañana será el octavo día, cuando las fiestas culminan, queremos permanecer en Yahushua haciendo a un lado nuestros propios caminos y permitiéndole al Ruaj Hakoddesh grabar en nuestro corazón la Torah, el Camino del Rey.
“Tú te regocijarás en YHVH, te gloriarás en el Santo de Israel” (Isaías 41:16)
La raíz de la palabra “regocijo” es “samach” y es usada alrededor de 200 veces en las Escrituras. Se traduce como: gozo / placer / alegría / regocijo / felicidad / júbilo. Describe la condición del corazón y mente del hombre, y en algunos casos es atribuida a la creación – “Alégrense los cielos, y gócese la tierra “– Salmo 96:11. El primer lugar donde aparece la palabra “samach”, es en Levítico 23:40 en conexión con Sukkot. También es mencionada en Deuteronomio 16:14. Elohim nos manda a estar en Su presencia, y a regocijarnos juntos. Sukkot nos recuerda que nunca debemos olvidar que la fuente de nuestros recursos en YHVH. Las bendiciones de Elohim vienen de muchas maneras y Sukkot representa todo lo bueno que Elohim ha hecho y sigue haciendo por nosotros. Es un tiempo para regocijarnos y dar gracias por toda buena dádiva, que como sabemos solo provine de YHVH – “Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre” – Santiago 1:17.
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