“Despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante” (Hebreos 12:1)
Imagínese a un atleta corriendo con una mochila en su espalda. Creo que tarde o temprano se rendiría y no terminaría la carrera, pues es imposible correr llevando un peso innecesario y que obstaculiza el desempeño de su función en la competencia. Pablo compara nuestro peregrinaje con una carrera de atletismo y nos aconseja despojarnos de todo peso que obstaculice nuestro desempeño. Es decir, no podemos seguir a Elohim, andar por Su camino, Torah, llevando en nuestra espalada toda la basura del mundo o sistema. Es como los misioneros hoy en día que van a países pobres a hacer misión, pero llevan con ellos todo el confort y la comodidad de sus países de origen. No podemos llevar a Sion la basura de Babilonia. Mientras más livianos viajemos, más fácil se hace el viaje, podemos disfrutar más del paisaje, apreciar más todo lo que se nos presente en el camino y gozarnos con el Guía – (Ruaj). Analicemos hoy nuestra vida y hagamos un inventario de todo lo que estamos cargando en nuestro viaje. ¿Qué es verdaderamente necesario y qué está estorbando nuestro caminar con Elohim? Nada ni nadie puede estar ocupando el lugar de Elohim en nuestro corazón. Recuerde; todo aquello que usted tema perder, es su dios. Todo aquello que se interponga entre Elohim y usted, debe ser destruido.
“Acuérdate del día de reposo para santificarlo. Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; más el séptimo días es reposo para YHVH tu Elohim; no hagas en él obra alguna…” (Éxodo 20:8-11)
Aquí tenemos un día que es separado de los otros y es llamado Shabbat. YHVH ha dicho que todo lo que tengamos que hacer, debemos hacerlo en seis días, trabajar, limpiar, cocinar, comprar, etc., de manera que en Shabbat podamos entrar en un tiempo de reposo. La palabra Shabbat es una palabra hebrea que significa: parar – desistir – parar todo trabajo. La vida se vuelve tan rápida y ocupada que a veces no tenemos tiempo para Elohim, pero El en Su infinita sabiduría, sabía que esto sucedería y para que funcionáramos de la mejor manera y para que nuestra vida espiritual no sufriera, separó un día para que estuviéramos libres para adorarlo y pasar tiempo con aquellos que amamos. Todos necesitamos pasar tiempo en Su presencia, dejar que Su palabra (Torah) renueve nuestra mente y espíritu, alabar Su Nombre y dejar que Su unción nos llene y fortalezca para poder vivir a la altura de Sus estatutos, una semana más. Todos necesitamos hacer a un lado nuestras propias agendas y planes y aferrarnos a la agenda y plan de YHVH, y dejar que El sea el Adonai de nuestra vida. Shabbat fue creado para que sea un tiempo de gozo y renovación cuando podamos olvidarnos de nuestros problemas y preocupaciones y tener el tiempo solo para regocijarnos en Su presencia. ¡Shabbat Shalom!
“Sol, detente en Gabaón; y tú, luna, en el valle de Ajalón. Y el sol se detuvo y la luna se paró, hasta que la gente se hubo vengado de sus enemigos” (Josué 10:12-13)
¿Ha dejado YHVH de ser Elohim? ¿Podemos aún hoy esperar que Elohim pelee por sus redimidos? ¿Podemos esperar que ejecute de nuevo obras sobrenaturales que nos lleven a la victoria? Josué tenía una ventaja sobre nosotros – él podía ver no solo a su enemigo, sino también la manifestación física de la provisión de Elohim, pero el éxito de sus victorias estaba en que ponía la presencia de Elohim delante de él en cada batalla. Hoy, nuestro verdadero enemigo está escondido, no podemos verlo a simple vista, y tenemos que aceptar la Palabra de Elohim cuando nos dice que el enemigo está vencido. La Palabra de Elohim nos recuerda lo que YHVH ha prometido hacer – “No temas, porque Yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú. Cuando pases por las aguas yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemará, ni la llama arderá en ti” – Isaías 43:1-2. No ha habido otro día en que el sol se detenga y la luna se pare, pero todos los días vemos la mano de Elohim en nuestra vida, guiándonos, proveyéndonos, protegiéndonos. No podemos poner nuestra fe en nuestras habilidades, en lo que el sistema nos ofrece ni en otras personas, nuestra fe solo puede estar basada en la verdad que las Escrituras nos revelan – “Si Elohim es por nosotros, ¿quién contra nosotros? – Romanos 8:31.
Hay 46 invitados y ningún miembro en línea