“Si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno” (Mateo 5:29)
Nos dicen que hay muchas cosas malas para la salud, por ejemplo, uno de los elementos más peligrosos son los asbestos y miles de personas mueren diariamente por asbestosis. La recomendación es, manejar materiales con asbestos apropiadamente. El riesgo continúa, pero las autoridades lo consideran manejable. Muchos de nosotros contenemos materiales peligrosos en nuestra vida que ingenuamente creemos son manejables, pero su acción termina contaminando y amenazando de muerte nuestra alma y todo a su alrededor. El problema que no percibimos es que el pecado, o, aquellas pequeñas cosas que creemos manejables se infectan y supuran dentro de nosotros, impidiéndonos crecer y madurar espiritualmente y cuando nuestra contaminación entra en contacto con otros, termina dañándolos a ellos también. Solo limpiando todo el interior el creyente puede madurar y llegar a ser un discípulo efectivo para Yahushua. Si has caído en la trampa de creer que puedes manejar acciones no santas y no ser afectado, despierta y pídele a Yahushua que te ayude a limpiarte de todo material peligroso.
“YHVH, tú eres nuestro Padre; nosotros barro, y tú el que nos formaste; así que obra de tus manos somos todos nosotros” (Isaías 64:8)
Es maravilloso entrar a una tienda artesanal y ver la cantidad de vasijas que puede hacerse con el barro. Todas diferentes, para usos diferentes y únicas en su individualidad. Si esto es simplemente la creatividad del hombre, imaginémonos por un momento el taller de nuestro Creador. Cada uno de nosotros es único, irrepetible, creado con un propósito definido y aperado con las cualidades y capacidades necesarias para cumplir dicho propósito. Así que, no tratemos de imitar ni ser alguien diferente. El mundo idolatra ciertos tipos, trata de estereotipar lo que es la mujer o el hombre perfecto físicamente y sin darnos cuenta todos corremos tras esos patrones tratando de ser alguien diferente a lo que YHVH ha planeado, y dándole mayor énfasis e importancia a la apariencia que a la esencia de la persona. Podemos verlo en la juventud hoy en día sufriendo de depresión y sin ganas de vivir por no llenar los parámetros establecidos por la sociedad y el sistema al que no le importa quién eres ni si cumples o no tu propósito en la vida, sino vender una imagen deteriorada de lo que fue el propósito inicial de YHVH. Es fácil olvidar para que fuimos creados cuando seguimos la corriente del mundo. Regocijémonos en quienes somos y démosle gracias a YHVH por su plan y propósito.
“Rabí, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; más en tu palabra echaré la red” (Lucas 5:5)
La vida es frustrante a veces. Trabajamos duro, y vemos pocos resultados a nuestra labor. De hecho, con frecuencia caemos en un ciclo de vida que corre así: vamos a trabajar, ganamos con que suplir nuestras necesidades, nos alimentamos para estar fuertes y volver a trabajar y así sucesivamente. Pero la vida debe tener más sentido que ese. Pedro era un experto pescador, conocía todo sobre peces y seguro que le parecía absurdo tirar la red de nuevo a plena luz del día, pero lo hizo y conoció lo que era una profesión guiada por YHVH. La vida cíclica de Pedro había sido interrumpida por Yahushua, y había cobrado un nuevo sentido. No importa que gigantes tengamos que enfrentar ni que tan sin sentido pueda parecernos el ir contra la corriente de la vida, cuando Yahushua hable, obedezcamos, aunque nos parezca absurdo y no lo entendamos. Muchas veces YHVH tiene que desbaratarnos el nido, como el águila a sus aguiluchos para que entendamos que es tiempo de movernos. Pidámosle a Dios que interrumpa el ciclo de nuestra vida, cuando sea necesario para entender Su voluntad. Esperemos en El. Selah
Hay 37 invitados y ningún miembro en línea