“Encomienda a YHVH tus obras, y tus pensamientos serán afirmados” (Proverbios 16:3)
No hay nada más maravilloso que amar lo que uno hace, disfrutar de la obra de nuestras manos, y más cuando vemos que todo funciona perfectamente. Podemos llenar nuestra vida de actividades y sin embargo no estar haciendo lo que YHVH quiere que hagamos. Podemos asumir responsabilidades, cargas que pueden ser un peso o una prueba, o, todo lo contrario, ser un gozo y toda una aventura, y sin embargo, no ser lo que YHVH quiere que hagamos. Hay un dicho popular que dice: “No todo lo bueno necesariamente es santo”. A veces la falta de amor o una afirmación negativa en la niñez, puede dejarlo a uno con un vacío y luego para compensar nos hallamos más tarde en la vida llevando cargas que YHVH no quiere que llevemos. Él quiere primero que nos deshagamos de esas cargas innecesarias, que hagamos como los camellos en el Medio Oriente que se arrodillan para permitirle al dueño bajar la carga, y en humildad, le permitamos a El bajar todo ese peso de nuestros hombros. Y luego, que no demos ni un solo paso más sin encomendarnos a Él y le permitamos nutrir nuestro espíritu con Su Ruaj Hakoddesh, llenarnos de su amor y sabiduría y que tanto nuestras obras como nuestros planes sean afirmados.
“Para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir el sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos” (Mateo 5:45
Esta Escritura contiene un principio muy importante el cual muchos creyentes a veces lo pasan por alto. Muchos creen y aún enseñan que, si eres bendecido, tu vida estará llena de prosperidad material, y que si estas pasando por tribulación, es porque has pecado o por tu falta de lo que ellos distorsionadamente llaman fe. Yahushua dice que el sol sale sobre los malos y los buenos. Una vida llena de bienes, placeres y éxito no significa que YHVH está ahí. Igualmente, una vida de pruebas y sufrimientos no significa que YHVH no está presente. Si basamos nuestra vida y la presencia de YHVH en ella, en las circunstancias, no somos nada diferentes a aquellos que no conocen a Elohim. Lo que nos hace diferentes, es que tenemos algo mucho más importante que las posesiones y las circunstancias, ¡tenemos una relación con el Elohim vivo! Debemos regocijarnos en los tiempos buenos y en los malos. Tenemos un tesoro mayor y la victoria es segura cuando centramos nuestra vida en YHVH.
“Venid, adoremos y postrémonos; arrodillémonos delante de YHVH nuestro Hacedor. Porque El es nuestro Elohim” (Salmo 95:6-7)
Padre, venimos ante Ti, nos postramos ante Tu presencia en adoración. Sabemos que sin Ti nada somos ni nada podemos hacer, que eres Tú la razón de nuestra vida, el motor que nos mueve, el Aliento de Vida que nos sostiene. Te amamos Señor, nos rendimos ante Ti, reconocemos nuestra incapacidad y tu gran misericordia para llevarnos a lo largo del camino aún en momentos cuando flaqueamos. Gracias por mostrarnos cada mañana tu gran amor al poder ver la luz de un nuevo día con una nueva promesa, al ver que tu pacto sigue vigente, que no te has rendido con nosotros, que sigues haciendo tu obra, tu maravillosa y extraña obra en cada uno de nosotros. Te alabamos Padre, Roca nuestra, Castillo nuestro, nuestro Refugio y Consuelo. Recibe nuestra adoración y alabanza y danos la sabiduría para seguir creciendo en Tu gracia. Amen.
Hay 6 invitados y ningún miembro en línea