“No son los sanos los que necesitan médico, sino los enfermos” (Marcos 2:17)
Es lógico, sólo cuando estamos enfermos visitamos el médico. El problema con los asuntos espirituales, es que la mayoría de la gente cree estar sana y resulta que no es así. Todos, todos estamos enfermos, todos, todos, si Yeshua no es Señor de nuestra vida, si no es el quien nos guía y dirige, estamos enfermos y necesitamos médico. Nadie puede estar bien sin YHVH. Puede vivir éticamente, ser exitoso, aun creer que no necesita a YHVH, pero tarde o temprano, se dará cuenta que su vida está vacía, que carece de sentido, que ganó dinero, fama y poder, pero su corazón está muerto en vida. Hemos sido creados con una necesidad espiritual que sólo YHVH puede llenar.
“Tus promesas han superado muchas pruebas” (Salmo 119:140)
Gracias Señor por tu fidelidad, aunque yo te falle, tú permaneces fiel y cumples tus promesas. Gracias por darme la fe para creer en ti y en ellas, porque eres tú el autor y consumador de mi fe. Gracias por enseñarme a esperar y confiar en que tú harás y terminarás la obra que has empezado en mí. Señor han sido tus promesas las que me han sostenido, ellas me han ayudado a superar muchas pruebas y a salir adelante. Gracias porque no ha faltado ni una sola palabra de todo lo que has dicho. Gracias porque jamás me has dejado avergonzada cuando he proclamado tus promesas, cuando he confesado que creo en ti y que eres tú quien me sustenta y guía, gracias Señor.
“Cuántos panes tienes” (Mateo 15:34)
¿Cuántas veces el Señor te ha llamado y tu respuesta ha sido, no tengo nada para darte, Señor? No se hablar, no se compartir, no he estudiado, etc. Dios sólo quiere saber cuántos panes tienes, para multiplicarlos. Sólo quiere que confíes en él, que le des lo que tienes, tu vida. Él se encarga de darte todo lo que necesites para la labor que te asigne. Dicen que Moisés pasó 40 años de su vida creyendo ser alguien en Egipto, otros 40 en el desierto viendo que no era nadie, y sus últimos 40 años, viendo lo que Dios hacía con un don nadie. Dios no busca en ti títulos, dinero, fama, poder. Él quiere un vaso vacío, para llenarlo de Él, de su amor, su paz, su misericordia. UN vaso vacío para poder reflejarse en él.
Hay 7 invitados y ningún miembro en línea