“Alaben la misericordia de YHVH, y sus maravillas para con los hijos de los hombres” (Salmo 107:8)
En 2 Crónicas capítulo 20 encontramos una historia maravillosa. El rey Josafat tenía que salir a la guerra contra sus enemigos, y decidió antes de enviar al ejército, enviar un grupo de cantores que alabaran. Obvio que la estrategia había sido dirigida por YHVH mismo. Josafat le ordenó a los cantores que dijesen: “Glorificad a YHVH, porque su misericordia es para siempre”. Hicieron exactamente lo que el rey les ordenó y cuando llegaron al campamento de sus enemigos, estaban todos muertos, se habían matado entre ellos mismos. Antes de salir a la guerra, Josafat había estado orando, pidiendo dirección a YHVH y YHVH le contesto “No temáis ni os amedrentéis delante de esta multitud tan grande, porque no es vuestra la guerra sino de YHVH”. No salgamos a la guerra sin consultar primero, YHVH tiene estrategias para todo y no olvidemos de alabar y agradecer. Que la premura de una nueva batalla no nos haga olvidar la victoria anterior, la forma como YHVH nos liberó y nos sacó de dicha situación. Shalom
~Yo se los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice YHVH, pensamientos de paz y no de mal, para daros el fin que esperáis~. (Jeremías 29-11)
Nuestro Padre Celestial solo tiene un propósito para nosotros: llevarnos a Él, a través de Su Torah, sin acortar el camino que debemos caminar en justicia y rectitud, siguiendo su guía que nos llevará a ser lo que Él quiere que seamos. Nosotros debemos seguirlo, adorarlo como nuestro Creador, Rey, Señor, Salvador, nuestro único Elohim, seguros de que si seguimos Su camino, Su voluntad, nada podrá separarnos de Él ni de Su glorioso propósito para nuestras vidas. Como sus hijos, solo podemos considerar que lo que Él tenga para nosotros, así no lo veamos, así el futuro se vea incierto, y la vida más adelante se vuelve difícil y aparentemente intolerable; es lo mejor para nosotros. Cuando lleguemos al final del camino descubriremos que no caminamos solos, que Él estuvo a nuestro lado cada minuto y lo primero que hallaremos será a nuestro Mesías allí, esperándonos para mostrarnos que nos llevó a Su maravillosa Luz paso a paso y que valió la pena.
“Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día” (2 Corintios 4:16)
Como creyentes estamos en un proceso, en construcción. Desde que el Ruaj Hakodesh imprimió la Torah en nuestro corazón, ha estado trabajando con perfecta sabiduría y poder sobrenatural para hacernos una nueva criatura, transformar nuestro carácter, hasta cierto punto nuestra personalidad y aun nuestro cuerpo físico. Como dice Pablo, nuestro hombre exterior con sus debilidades se va desgastando, pero una nueva vida habita en esta vasija de barro, y esa vida está constantemente trabajando, creando un efecto profundo y transformador en el cuerpo que la contiene. El Ruaj está imprimiendo a través de la Torah la manifestación de YHVH en nosotros. YHVH conoce todo lo que comprende nuestra vida desde el momento de la concepción, nuestros dones, habilidades, fortalezas, debilidades, heridas y todas las características de nuestra personalidad. Él quiere pulir nuestras habilidades y fortalezas, fortalecer nuestras debilidades y sanar nuestras heridas. Quiere usar todos nuestros dones para Su obra. Puede ser duro y a veces desalentador especialmente cuando toca áreas que no deseamos cambiar, pero cuando veamos la obra completa, entonces sabremos que solo Él podría transformar un pedazo de chatarra en joya para Su corona.
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