“Fíate de YHVH de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y El enderezará tus veredas” (Proverbios 3:5-6)
Es intrigante ver la carrera entre Europa y U.S. por encontrar la llamada “Partícula de Dios”, el origen de la materia. Entiendo que los científicos buscan respuestas, quieren saber por qué estamos aquí, cómo empezó todo, cómo llegamos aquí, etc. Como creyentes sabemos que la ciencia sola no puede encontrar respuesta a estas preguntas, pues el conocimiento humano es limitado y falible, no solo para entender el mundo en que vivimos, sino también para entender nuestra propia vida y sus múltiples circunstancias. Las Escrituras nos dicen que no nos apoyemos en nuestra propia prudencia. Cuando te apoyas en algo o alguien, pones todo tu peso ahí y ese es tu soporte. Si en lo que te estas apoyando se rompe o colapsa, tu caes junto con tu soporte. Por eso confiar en nuestra propia prudencia es inseguro. Confiar en nuestro limitado conocimiento nos lleva a vivir en constante tensión y preocupación. Debemos entender que lo único que sabemos es que no sabemos nada y lo mejor que podemos hacer es confiar nuestra vida y la de los nuestros en Elohim. La base de nuestra confianza está en El, en saber que Él tiene las respuestas y El mismo es la repuesta.
“Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él, mana la vida” (Proverbios 4:23)
El espíritu humano es el canal a través del cual Elohim irriga la sedienta tierra de nuestra vida. El agua del Ruaj (Espíritu Santo) fluye trayendo vida eterna a la tierra árida de nuestro corazón. Desde el mismo momento en que le pedimos a Yahushua que calme nuestra sed, el agua (Espíritu) empieza a fluir haciendo cambios dramáticos en nuestra vida, dándonos entendimiento inmediato, cambiando el color de todo a nuestro alrededor. En Juan 4:14 Yahushua promete que: “el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que Yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna”. Sin embargo, la condición del canal puede ser un problema para la irrigación. Bloqueos como temor, orgullo, incredulidad, pueden dejar parte de nuestra vida seca, improductiva y en las manos del enemigo. Cuando el Ruaj encuentra este tipo de bloqueos y resistencias a su fluir, Él está dispuesto a mostrarnos la verdad de nuestra situación, para que cooperando con Él se produzcan los cambios necesarios. El no forzará el bloqueo, El espera a que nos rindamos al Señorío de Yahushua y así recibamos el agua de vida. ¡Shabbat Shalom ¡
“Caminó, pues, Enoc con Elohim, y desapareció, porque le llevó Elohim” (Génesis 5:24)
¿Qué significa caminar con Elohim? Pues bien, para caminar con Dios, primero tenemos que estar en paz y completamente reconciliados con El. Amos 3:3 dice: “¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo?” Es decir vivir en completa comunión con Dios para que El comparta Su corazón con nosotros y caminemos juntos. Enoc no caminó adelante de Dios, ni detrás de Dios sino CON Dios como si estuviera en el mismo cielo. No vivió como el resto de los hombres y no murió como el resto de los hombres. Hebreos 11:5 dice: “Enoc fue arrebatado de esta vida sin ver la muerte” (Biblia Kadosh). Enoc complació a Dios. Caminar con Dios es pertenecerle completamente, caminar de Su mano, experimentar Su presencia constantemente, escuchar Su voz y convertirnos en uno con El en corazón y visión. Le conocemos y disfrutamos estar en Su presencia, confiamos en El, le amamos, lo adoramos, le damos la gloria por todo sin importar si las cosas nos agradan o no porque sabemos que proceden de El y todo es para nuestro bien. Oración: Padre danos un deseo enorme de caminar contigo, no de correr adelante de ti ni detrás de ti, sino Contigo, de Tu mano, esperando siempre en Ti y cuando nuestro peregrinaje aquí termine, tómanos en ti a la eternidad para siempre. Amen
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