• header1
  • header2
  • header3
Smaller Default Larger

Gota de Amor - Mayo 9/2011






“Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído YHVH tu Elohim estos cuarenta años en el desierto” (Deuteronomio 8:2)


La Escritura continua: “… para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos”. Elohim le recuerda constantemente a los Israelitas, su viaje por el desierto, de cómo dependían totalmente de Él, no quiere que lo olviden, quiere que mantengan sus ojos puestos en él. En el desierto es donde nos damos cuanta verdaderamente de que estamos hechos, todo lo que somos sale a la luz. Es allí donde sabemos si de verdad nuestro corazón le pertenece a YHVH o no, si lo obedeceremos a pesar de las circunstancias, de la aridez, de la sequía, de la aparente desolación, es allí donde tomamos las decisiones más importantes de nuestra vida, es allí donde decidimos confiar en YHVH o seguir nuestro propio camino. Elohim le prometió al pueblo ciertas cosas si ellos obedecían sus mandamientos. Por cuarenta años: su vestido no se envejeció, ni sus pies se hincharon. Les prometió una tierra de arroyos, de fuentes de manantiales; tierra de trigo y cebada, de vides, higueras y granados; tierra de olivos, de aceite y de miel. Tierra en la cual no comerían el pan con escasez, ni les faltaría nada en ella. Pero también les recordó que: “no solo de pan vivirá el hombre, mas de todo lo que sale de la boca de YHVH vivirá el hombre”. La tierra produce y todos, justo e injustos comemos de ella, pero solo aquellos que comen del pan verdadero, de la palabra, Torah de YHVH tiene la verdadera vida.

Gota de Amor - Mayo 8/2011






“Camino de tres días iremos por el desierto, y ofreceremos sacrificios a YHVH nuestro Elohim, como él nos dirá” (Éxodo 8:27)


Tres días de camino eran suficientes para salir de Egipto y adorar a Elohim. Faraón le dice a Moisés: “Andad, ofreced sacrificio a vuestro Elohim en la tierra (Egipto)” y Moisés responde: “He aquí, si sacrificamos la abominación de los egipcios delante de ellos, ¿no nos apedrearán?” – Éxodo 8:25-26. Para los egipcios los sacrificios de los hebreos era una abominación. Pero fue YHVH quien ordenó a Moisés decirle a Faraón que irían camino de tres días – Éxodo 3:18. Tres días iban a ser suficientes en un futuro para que Yeshua el Mesías abriera el camino del desierto hacía la tierra prometida, hacía la verdadera libertad. Después de milagroso cruce por el mar, el pueblo tiene sed y las aguas que encuentran son amargas. Pero más era la amargura que había acumulada en sus corazones después de tantos años de esclavitud. “Moisés clamó a YHVH y YHVH le mostró un árbol; y lo echó en las aguas, y las aguas se endulzaron” – Éxodo 15:25. Solo el dulce sacrificio de Yeshua en el madero podrá sanar la amargura de un corazón esclavizado por el pecado. El árbol que Moisés uso fue el árbol de la vida. El madero sobre el cual el sacrificio perfecto fue llevado a cabo, para que tú y yo tuviéramos vida y vida abundante. Nuestro viaje por el desierto, es un viaje necesario. “Pero he aquí que yo la atraeré y la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón” – Oseas 3:14. Es en el desierto donde escuchamos sin interrupción, donde no tenemos otra fuente de subsistencia más que nuestra total dependencia de YHVH, donde en el día tendremos la columna de nube y en la noche la columna de fuego guiándonos por el camino. Vamos camino de tres días, y adoremos a YHVH.

Gota de Amor - Mayo 7/2011






“Pero yo extenderé mi mano, y heriré a Egipto con todas mis maravillas que haré en él, y entonces os dejara ir” (Éxodo 3:20)


Era plan de Elohim endurecer el corazón de Faraón para llevar a cabo sus milagros y mostrarle al Faraón y los egipcios quien era el verdadero Elohim, y también para que Su pueblo estuviera seguros que El cuidaría de ellos durante su peregrinaje por el desierto. Las plagas están divididas en tres grupos. Las tres primeras plagas – sangre – ranas – piojos – fueron iniciadas por Aarón sin la vara de Moisés y tenían que ver con agua y tierra. Las tres siguientes – moscas – ganado – ulceras – fueron iniciadas por YHVH sin la vara de Moisés y tenían que ver con aquellos que habitaban la tierra. Las tres siguientes – granizo – langostas – oscuridad – fueron iniciadas por Moisés con su vara y revelan el poder de YHVH. Con cada plaga, Elohim endurecía más el corazón de Faraón, reducía a los egipcios a una vida de inseguridad en su propia tierra, rodeados de gente extraña, los despojaba de su orgullo, sus posesiones y su sentido de superioridad reduciéndolos a una total sumisión al pueblo de Israel hasta el punto de querer despojarse todo y entregar sus posesiones a estos extraños con tal de ser libres de ellos. Finalmente trajo la muerte de los primogénitos y le mostro de una vez por todas a Faraón que YHVH era el Elohim del universo y que ante El, un día se doblaría toda rodilla y le adoraría. En estos tiempos, Elohim está a punto de ejecutar de nuevo juicios contra el sistema y sus faraones y de nuevo librará a Su pueblo de la mano opresora del enemigo.

Quién está en línea

Hay 31 invitados y ningún miembro en línea