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Gota de Amor - Mayo 21/2011






“Partieron los hijos de Israel de Ramesés a Sucot, como seiscientos mil hombres de a pie, sin contar los niños” (Éxodo 12:37)


Sucot = albergue temporal, el lugar desde donde podemos mirar el futuro, el lugar de transición entre la oscuridad y la luz; esconde significados importantes para aquel éxodo final. Nuestro Mesías Yeshua nació durante la Fiesta de Sucot – Septiembre/Octubre cerca a Belén, “La casa de pan”, en un albergue temporal. Desde la salida de Egipto YHVH le muestra al pueblo que este viaje hacía la tierra prometida es un viaje transitorio donde habitaran en albergues temporales, no podían acostumbrarse ni acomodarse en ningún lugar en particular que no fuera la tierra de Canaán. Nosotros hoy estamos experimentando nuestro Sucot a medida que caminamos hacía Canaán, confiando en la Torah de YHVH, y en nuestro amoroso Guía, el Ruaj Hakoddesh, a medida que enfrentamos lo desconocido. No podemos acostumbrarnos a ningún lugar fuera de Canaán, nuestro equipaje debe ser lo más liviano posible, nada del sistema podemos entrar a la Tierra Prometida. Este es un llamado para que entendamos que todo en este mundo (sistema) es transitorio y no es nuestro hogar. Sucot es el punto donde decidimos si queremos continuar y progresar espiritualmente dejando la oscuridad de Egipto atrás y prosiguiendo a la meta del supremo llamamiento a la maravillosa luz de YHVH.

Gota de Amor - Mayo 20/2011






“Y dirás a Faraón: YHVH ha dicho así: Israel es mi hijo, mi primogénito. Ya te he dicho que dejes ir a mi hijo, para que me sirva…” (Éxodo 4:22-23)


Durante su encuentro con YHVH en la llama ardiente, Moisés recibió órdenes de marchar. Debía ir a Egipto, hablar con el Faraón, y seguir las instrucciones de YHVH para provocar los eventos que finalmente sacarían al pueblo de YHVH de Egipto. Debía informarle a Faraón que Israel era el primogénito de YHVH. Pero, ¿cómo podían unos simples esclavos, ser llamados el Primogénito de YHVH? Según las Escrituras, el Primogénito recibía el derecho espiritual y la bendición. También sería el heredero de las posesiones del Padre. Al elevar a un montón de esclavos a la posición de Primogénito, YHVH muestra de nuevo como El toma al humilde y lo transforma con su poder. Aún la “gran multitud de toda clase de gentes” que salió con ellos de Egipto (Éxodo 12:38), adoptados en las tribus, son identificados como el Primogénito, como Israel. Cuando creemos que YHVH es Elohim, que Yeshua es nuestro redentor y Moisés el siervo de YHVH que nos guía fuera de la tierra de servidumbre a través de la Torah, también llegamos a ser parte de Su primogénito. Nuestro titulo de Primogénito no tiene nada que ver con derecho de nacimiento físico, sino con un nacer de nuevo espiritualmente. Israel está formado de todos aquellos que “prevalecen” con Elohim. Ser hijo de YHVH no tiene nada que ver con la línea consanguínea de nuestros padres, es concedido por el mérito de la sangre de nuestro Mesías Yeshua.

Gota de Amor - Mayo 19/2011






“Cuando tienen asuntos, vienen a mí; y yo juzgo entre el uno y el otro, y declaro las ordenanzas de Elohim y sus leyes” (Éxodo 18:16 y 20)


Moisés fue el encargado de mostrarle el camino al pueblo de Elohim. Hoy sigue siendo el encargado de mostrarnos el camino a través de la Torah. Pero a los creyentes hoy en día se les enseña a ignorar a Moisés. Aún así, muchos repiten la historia de Israel en el desierto. Siempre hay algunos que no escuchan, que quieren seguir su propio camino, que creen que conocen un camino mejor o que quieren escoger otro líder. Pero no podemos inventar nuestro propio camino a Canaán, solo hay uno. Cada parada de Israel en el desierto fue programada por YHVH, el lugar, el tiempo pasado ahí, las enseñanzas, todo seguía el diseño divino para formar una nación, para hacer de unos pastores, un pueblo que impactara a las naciones. “Mirad, yo os he enseñado estatutos y decretos, como YHVH mi Elohim me mandó, para que hagáis así en medio de la tierra en la cual entráis para tomar posesión de ella. Guardadlos, pues, y ponedlos por obra; porque esta es vuestra sabiduría y vuestra inteligencia ante los ojos de los pueblos, los cuales oirán todos estos estatutos, y dirán: Ciertamente pueblo sabio y entendido, nación grande es esta” – Deuteronomio 4:5-6. El viaje por el desierto explica el plan de Elohim para la vida del verdadero Israelita. Esta verdad nos hará libres si la miramos no solo como una historia. Meditemos en ella, digirámosla, salgamos de Egipto, sigamos a Moisés, él fue el elegido para mostrarnos a través de la Torah el Camino – Yeshua – “Si creyereis a Moisés, me creeríais a mí, porque de mí escribió él” – Juan 5:46.

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