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Gota de Amor - Junio 8/2011






“Salieron de Mara y vinieron a Elim, donde había doce fuentes de aguas, y setenta palmeras; y acamparon allí” (Números 33:9


Elim fue el segundo campamento registrado después del cruce del Mar Rojo. Elim significa: fuerza, carnero, árbol. Para algunos, Elim es fuerza o ángeles fuertes de Elohim. Todos sin embargo concuerdan en que Elim fue el lugar donde el pueblo fue fortalecido después de la prueba de Mara. Elim fue un lugar de delicias, con doce fuentes y setenta hermosas palmeras. Toda la amargura de Mara fue olvidada en Elim. Allí acamparon por cerca de un mes ganando fuerzas para el tramo que seguía. En Elim, YHVH les dio descanso. Ahora, ¿qué distancia hay entre Mara y Elim? ¿Qué tan lejos estaba el lugar de delicias del sitio de desilusión y amargura? Elim está a cinco millas de Mara, justo ahí, volteando la esquina, pero igual como nosotros hoy, no podemos ver mas allá de nuestras narices y debemos confiar en YHVH si queremos llegar a nuestro destino y encontrar la voluntad de Elohim para nuestras vidas, el pueblo de Israel tenía que aprender a confiar en YHVH en medio de las circunstancias adversas de Mara y así poder apreciar las bendiciones de Elim. El punto es que a veces paramos muy pronto. Paramos en Mara, nos centramos en la desilusión, en la amargura y nos quedamos ahí. Pero debemos seguir, no tirar la toalla, Elim está a la vuelta de la esquina. Sigamos adelante, sigamos el Camino del desierto con seguridad llegaremos a la Tierra Prometida.

Gota de Amor - Junio 7/2011






“Y Moisés clamó a YHVH, y YHVH le mostró un árbol; y lo echo en las aguas, y las aguas se endulzaron. Allí les dio estatutos y ordenanzas, y allí los probó” (Éxodo 15:25)


De nuevo los Israelitas se encuentran ante una prueba más, una oportunidad más para poner su confianza en YHVH. Diríamos que después de ver tantos milagros y maravillas, su fe estaba fuerte como un roble, pero no, aún no habían adquirido esa confianza, y muchos ni siquiera entendían porque estaban ahí. Pero, la Columna de Nube y la Columna de Fuego seguían acompañándolos lo cual era suficiente para saber que YHVH aún estaba con ellos, sin embargo de nuevo se sublevan contra Moisés. Las aguas en Mara eran amargas y no podían beberlas. YHVH puede causar amargura en el desierto de este mundo, para que nuestra confianza en el hombre y las desilusiones causadas por el sistema, nos lleven al Eterno Elohim. Nuestra reacción ante la prueba es lo que hace la diferencia. Aún el creyente más consagrado y maduro en la fe, en el momento de la prueba puede ser tentado a temer, a desconfiar y a veces a murmurar. Pero en toda prueba, debemos echar nuestra carga sobre nuestro Padre Celestial y derramar nuestro corazón sobre Él. Es en esos momentos cuando el Ruaj Hakoddesh nos conforta y hace tolerable la prueba y endulza las aguas. Eso fue lo que Moisés hizo, clamó a YHVH y YHVH le respondió. Mara es considerado como lugar de sanidad. YHVH es nuestro gran medico. El es nuestra vida y en sus manos esta nuestra largura de días. No olvidemos que somos liberados del enemigo, para ser siervos del Eterno Elohim. No temamos ante la tribulación, la Columna de nube ni la Columna de fuego nos abandonaran.

Gota de Amor - Junio 6/2011






“Salieron de Pi-hahirot y pasaron por en medio del mar al desierto, y anduvieron tres días de camino por el desierto de Etam, y acamparon en Mara” (Números 33:8)


El ambiente era de total alegría. Habían pasado por en medio del mar, habían sido milagrosamente liberados del ejército egipcio. Pero, ahora, en cuestión de tres días, su gozo había desaparecido – “Y anduvieron tres días por el desierto sin hallar agua… y no pudieron beber las aguas de Mara, porque eran amargas… Entonces el pueblo murmuró contra Moisés, y dijo: ¿Qué hemos de beber?” – Éxodo 15:22-24. De nuevo, el pueblo responde ante la crisis con incredulidad, ira, amargura y se queja. No había pasado ni una semana de la victoria de Pi-hahirot, y ya querían renunciar a Canaán y volverse a Egipto. Nada de lo que habían experimentado hasta el momento fue suficiente para que el pueblo confiara en YHVH. Y ¿qué tal el pueblo de Elohim hoy en día? ¿Manejamos el descontento, la desilusión, el dolor o escases con más gracia y confianza en YHVH que nuestros padres? YHVH quiere que confiemos en El completamente. Siempre después de una gran prueba, llegan sus bendiciones, llega la liberación. Cuando conocemos Sus Caminos, no hay límite en nuestra confianza en El – “He aquí, aunque él me matare, en él esperaré” – Job 13:15. Podemos rendir toda nuestra vida, y aún la de nuestros seres queridos en las amorosas manos de nuestro Padre Celestial. Esto es lo que debemos aprender de Mara.

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