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Gota de Amor - Junio 11/2011






“Habían salido de Refidim, y llegaron al desierto del Sinaí, y acamparon en el desierto; y acampó allí Israel delante del monte” (Éxodo 19:2)


Hasta este momento, durante su trajinar por el desierto, YHVH había estado trabajando en Su pueblo, provocando circunstancias y eventos en la vida de Israel, las cuales los prepararían para la cita que tendrían con YHVH en el campamento once. En cada depravación física, en cada encuentro que tuvieron con el enemigo, la presencia y el poder de YHVH estuvo allí, guiándolos, liberándolos. Todos aquellos campamentos donde encontraron experiencias negativas que irritaron al pueblo, fueron campamentos de reclutamiento militar. Si Israel hubiera enfrentado cada anterior circunstancia con gracia y sumisión, hubiera estado mejor preparado para el encuentro con el Santo y Eterno Elohim. Nosotros hoy en día, debemos aprender de nuestros antepasados y no desperdiciar los momentos de crisis, esos son los que nos pulen y preparan para lo que viene. Ningún ejército envía a la guerra soldados no preparados. Los momentos de adversidad no son más que oportunidades para ver la gloria de Elohim, son carrozas de YHVH portadoras de bendiciones. La primera orden o mensaje que YHVH le da a Moisés para entregar al pueblo, fue el recordarles Su continua protección y provisión. Esa promesa de protegerlos, preparándoles mesa delante de sus enemigos, es llevada a cabo hasta entrarlos a Canaán, les recuerda como los llevó hacia El sobre alas de águilas. Lo que fue verdad para Israel en la antigüedad, lo será para nosotros en el futuro. La protección de YHVH y el llevarlos sobre alas de águilas será una realidad también en el futuro – Apocalipsis 12:14. Preparémonos para nuestro encuentro con YHVH.

Gota de Amor - Junio 10/2011






“Toda la congregación de los hijos de Israel partió del desierto de Sin por sus jornadas, conforme al mandamiento de YHVH, y acamparon en Refidim; y no había agua para que el pueblo bebiese” (Éxodo 17:1-7)


La experiencia de Israel en Refidim fue multifacética. El lugar fue llamado también Masah = Prueba y Meriba = Rencilla. El pueblo estaba débil y criticón hasta el punto de amenazar la vida de Moisés -- ¿Qué haré con este pueblo? De aquí a poco me apedrearán” – V.4. Esta fue la cuarta provocación del pueblo hacia YHVH. El gozo de Pi-hahirot y Etam se había olvidado, junto con los buenos tiempos, las victorias, la paciencia y el espíritu de alabanza. Sin embargo, es esos tiempos cuando se nos instruye a estar gozosos y a tener paciencia. –“Tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas” – Santiago 1:2. Al leer los capítulos 17 y 18 de Éxodo, podemos ver que Refidim fue un lugar de caos, amargura y discordia. Moisés estaba cargado y preocupado sobre cómo responder a las demandas del pueblo. Clamó a YHVH y El lo guió a la Roca en el Monte Horeb. Allí golpeo la roca y el agua brotó, suficiente para suplir a toda esa multitud y sus ganados. Para suplir nuestra sed espiritual, somos llevados a la Roca – Yeshua de quien brotan ríos de agua viva. En un futuro no muy lejano, vamos a experimentar la miseria de la deshidratación, de sed no solo física sino también espiritual. ¿Vamos a responder como Israel lo hizo en Refidim con amargura, rebelión e ira? O ¿Vamos a aprender de sus errores, los cuales los llevaron a no poder entrar en Su reposo? No podemos darnos el lujo de esperar para ver como responderemos. Nuestra futura fidelidad es determinada por nuestra devoción y compromiso de hoy. La palabra Refidim viene de la misma raíz de la palabra hebrea – Raphim que significa “abandono de la palabra de Elohim. Abandonar la Torah nos hace débiles y presa fácil del enemigo. Seamos diligentes y fieles.

Gota de Amor - Junio 9/2011






“Partió luego de Elim toda la congregación de los hijos de Israel, y vino al desierto de Sin, que está entre Elim y Sinaí…” (Éxodo 16:1)


El pueblo había pasado un buen tiempo en Elim, tenían agua suficiente para ellos, sus ganados y para llevar consigo por el camino. O sea que el agua ya no era problema. Pero como nunca el ser humano está satisfecho, ahora tenían una nueva queja contra Moisés y por consiguiente contra YHVH – “Ojala hubiéramos muerto por mano de YHVH en la tierra de Egipto, cuando nos sentábamos a las ollas de carne, cuando comíamos pan hasta saciarnos” – Éxodo 16:3. El pueblo era lento para aprender a confiar y a obedecer. Sin embargo, a pesar de los constantes errores de Israel, YHVH respondía a la necesidad del pueblo y al clamor de Moisés por ellos. – “He aquí yo os haré llover pan del cielo; y el pueblo saldrá, y recogerá diariamente la porción de un día, para que yo lo pruebe si anda en mi ley, o no. Mas el sexto día prepararán para guardar el doble de lo que suelen recoger cada día”… “Seis días lo recogeréis; mas el séptimo día es día de reposo; en él no se hallará” – Éxodo 16:4 y 26. Cada día debían recoger solo lo de ese día. El cielo había prometido suplir su pan diario. Eso hizo que el pueblo fuera probado una vez más. ‘He suplido abundantemente tu necesidad de hoy, ¿confiarás en mí para suplirte mañana?’. Nosotros, al igual que Israel, somos lentos para confiar y obedecer. Debemos orar para que nuestra fe sea fortalecida con cada obra providencial de Elohim, cada vez que nos suple de forma milagrosa, cada que nos permite saborear su grandeza y su amoroso cuidado hacia nosotros. “Gustad y ved que es bueno YHVH; dichoso el hombre que confía en Él” – Salmo 34:8.

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