En YHVH solamente esta acallada mi alma, de El viene mi salvación…. Alma mía, en YHVH solamente reposa, porque de Él es mi esperanza. (Salmo 62:1 y 5)
Hay una palabra en el salmo 62 que aparece varias veces y es la palabra – solamente-. En el versículo 1 David empieza afirmando que en YHVH solamente espera. La palabra acallada en hebreo = dumiyah = esperar quietamente. Pero luego en el versículo 5, esa afirmación se convierte en una orden – alma mía, solamente en YHVH reposa. La lección en este salmo es maravillosa. Jamás podremos convencer a alguien de que YHVH es Todopoderoso, refugio, única fuente de salvación, única esperanza, nuestra Roca fuerte, hasta que no estemos convencidos nosotros mismos. Esta es la regla de predicar con ejemplo y no solo de palabra. Durante el ministerio de nuestro Mesias Yahushua, leemos que unas veces le dijo a la persona a quien había hecho el milagro: ve y cuenta – porque sabía que pronte le pasaría la euforia de la bendición y se olvidaría de quien lo había bendecido. Otras veces dijo: no cuentes – porque sabía que ese era un ser completamente transformado y jamos volvería atrás. No podemos hablar, dar testimonio ni consuelo de lo que no es vida en nosotros. ¿Por qué te abates oh alma mía, y te turbas dentro de mí? Espera en YHVH, porque aún he de alabarle, salvación mía y Elohim mío – Salmo 42:5. Esto debe ser VIDA en nosotros. Selah
Clamare al Elohim Altisimo, al Elohim que me favorece. El enviara desde los cielos y me salvara de la infamia del que me acosa. Elohim enviara su misericordia y su verdad. (Salmo 57:2-3)
Dadas las miserables condiciones en las que se hallaba, David pudo perfectamente considerarse protagonista de su miseria y auto compadecerse. ¿La famosa frase, pobrecito yo – por que a mí? En vez de eso, el decide hacer una fiesta de alabanza a YHVH, canta y alaba al Elohim del Universo a pesar de las circunstancias. Su cueva donde se escondía de sus enemigos se transforma en un santuario de adoración. ¿Por qué la alabanza es tan poderosa para enfrentar al enemigo? Porque la alabanza nos transforma, reorienta nuestra mente a la verdad de que YHVH es infinitamente más poderoso que nuestros enemigos. Pero, aun mas importante, la alabanza nos recuerda que la vida no es acerca de nosotros, que no somos el centro, sino que es acerca de YHVH, de darle la gloria en todo y por todo. Él sabe lo que necesitamos y sabe que hay lecciones que necesitamos aprender para vivir bajo Sus parámetros y hacer su voluntad y que solo las podemos aprender bajo el yunque y los llamados enemigos no son más que instrumentos en sus manos para moldearnos. Gocémonos en las diversas pruebas – Santiago 1:2.
“Y le llevó el diablo a un alto monte y le mostró en un momento todos los reinos de la tierra. Y le dijo: A ti te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos; porque a mí me ha sido entregada, y a quien quiero la doy” (Lucas 4:5-6)
Yahushua nunca cuestionó la autoridad de Satanás sobre los reinos de la tierra, El sabía que era el príncipe de este mundo. Por eso dijo: “No hablaré ya mucho con vosotros; porque viene el príncipe de este mundo, y él nada tiene en mí”. El sistema que consideramos normal, en el cual nos movemos, es el reino de Satanás. Yahushua oro por sus discípulos que fueran guardados de este mundo (sistema). “No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal. No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo”. Así, que, cuando alguien pregunte ¿por qué tanto sufrimiento si hay un Elohim en el cielo? Ya sabemos la respuesta. El no gobierna aquí, este es el sistema de Satanás. El milenio será Su Reino, y será diferente. El hombre es experto en buscar chivos expiatorios y en culpar a YHVH de todo, lo ha hecho des de el Eden - “La mujer que me diste por compañera me engañó, y comí” – Génesis 3:12 – Es decir; si no me hubieras dado esa mujer, todo estaría bien, ya ves es tu culpa. Hoy en día lo sigue haciendo. Si YHVH es amor ¿por qué tanta hambre, violencia, abusos, desastres, etc.,? Pues bien, este no es Su reino. Un día Israel quisó rey que lo gobernara en lugar de YHVH. Hoy el hombre se proclama dios de su propia vida en ves de entregarle su vida a YHVH, y estas son las consecuencias. Pero nadie es su propio dios, si YHVH no es quien rigue tu vida, es satanás a través del sistema.
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