“Fieles son todos sus mandamientos, afirmados eternamente y para siempre, hechos en verdad y rectitud… para siempre ha ordenado su pacto” (Salmo 111:7-9)
¿Cómo describiríamos a YHVH? ¿Qué atributos de Su carácter son más notables en las Escrituras? ¿Su amor, soberanía, poder, gracia, misericordia, sabiduría, bondad, fidelidad, gloria, perfección?, y la lista es interminable. Pero, ¿Qué tal Su Justicia? La justicia incluye la implementación de un alto estándar de virtud y rectitud moral. Dicho estándar dictamina que hay estándares absolutos que determinan lo que es correcto e incorrecto. Pero para que esos estándares tengan sentido, debe haber una ley y orden y un sistema judicial que implemente esas leyes, sin las cuales, habría caos y anarquía. YHVH, el Elohim Creador, gobierna su universo a través de leyes físicas y espirituales. Hace mucho que el Supremo Legislador puso las ruedas de la justicia en movimiento. Las leyes de causa y efecto, es decir: se cosecha lo que se siembra. Hay leyes físicas, químicas, biológicas y matemáticas. Leyes que gobiernan la sociedad y las relaciones humanas. Y hay leyes espirituales que determinan si un hombre vivirá o morirá eternamente. A través de toda las Escrituras, YHVH ha escogido relacionarse con el hombre por medio de la ley y el orden, ya que su carácter justo, no tolera la anarquía, rebelión, confusión ni el caos. Su Reino es justo y ordenado en todos los niveles. Esta estructura es conocida como: Pacto / Acuerdo. En las Escrituras vemos a YHVH haciendo Pactos con el hombre. Hay Pacto de Noé, Pacto Abrámico, Pacto Mosaico, Pacto Davídico, y el Pacto Renovado. YHVH desea hacer pacto con el hombre, pero el hombre tiene la libertad de entrar en pacto con el Creador o no. Si el hombre decide entrar en los vínculos de Pacto con YHVH, debe vivir bajo los parámetros de dicho pacto y permanecer en él, le trae bendición. Si no, debe afrontar las consecuencias.
“Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación” (Mateo 5:4)
Si la palabra “bienaventurado” significa “Elohim estará contigo”, es comprensible lo que dice Mateo, pues es muy difícil sentirse feliz cuando estamos acongojados, a menos que Elohim nos consuele. Pero no estoy muy convencida que Yeshua hablaba de la tristeza o llanto cuando perdemos a alguien o cuando estamos pasando por dificultades, aunque estoy segura que El nos consuela y conforta en esos momentos. Creo que Yeshua hablaba de acongojarnos y llorar por lo que llorar Elohim. Tal vez esas nos sean las cosas en las que gastamos mucho tiempo. Tal vez estamos más preocupados por nuestro pequeño mundo que por el sufrimiento de los demás. Elohim tiene que buscar corazones que se acongojen por los pequeños que son abusados, tratados con crueldad, por los ancianos que están desamparados, por aquellos que están atrapados en situaciones difíciles, por los jóvenes que se pierden en las drogas, etc.. Cuando nos acongojamos con Su corazón, con Su compasión, lloramos en oración pidiendo que Su poder traiga cambios a esa situación, y nuestro corazón es consolado. Lloremos y clamemos por el mundo que se pierde, y Elohim nos consolará trayendo salvación.
“Te ruego que me des de comer de ese guiso rojo, pues estoy muy cansado… Y Jacob respondió: Véndeme en este día tu primogenitura. Entonces dijo Esaú: He aquí, yo me voy a morir: ¿para qué, pues, me servirá mi primogenitura? (Génesis 25:30-32)
¿Por qué vendería alguien su primogenitura, la cual tenía un valor incalculable tanto espiritual como materialmente, por un poco de comida? Esaú lo hizo felizmente y su justificación fue porque un día iba a morir. El primogénito tenía derecho a una doble porción de la herencia y sería el líder espiritual (sacerdote) de la familia a la muerte del padre. Obviamente, para Esaú, esto no tenía ninguna importancia. Tristemente, hasta el día de hoy, el hombre sigue usando el mismo fundamente cuando quiere involucrarse en comportamientos comprometedores. “Comamos y bebamos que mañana moriremos”. Vivimos con una lucha constante entre el tener gratificación inmediata o pensar en el futuro. Pero las decisiones más sabias se toman cuando somos conscientes de que cualquier elección que tomemos va a tener un impacto directo en nuestra vida, y todos nuestros deseos de actuar deben pasar por este “filtro del mañana”. Hay un mañana, y como vivamos el hoy, determina como será nuestro mañana. Elohim estableció un sistema para que nuestra vida hoy fuera un ensayo de lo que sería en el mañana. Toda Su Torah está llena de lecciones de vida y comportamiento que nos llevan a tomar decisiones sabias y a vivir bajo los parámetros y voluntad de Elohim. No importa que tan existo(a) seas, si en tus decisiones solo has tomado en cuenta la parte material, debes tener claro que ninguna de tus posesiones te vas a llevar a la eternidad, así que, más vale que vayas pensando en el verdadero mañana y donde lo quieres pasar.
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