El rey David tenía muchos enemigos y tenía que enfrentar muchas batallas. Unas veces huyó cuando creía que no había esperanzas, pero a lo largo de sus muchas tribulaciones, nunca olvidó las experiencias vividas en sus tempranos años cuando cuidaba el rebaño de su padre. El aprendió a seguir y confiar en esa voz interior de Elohim que fue su defensa inconmovible en muchas ocasiones. Hoy a través de este Salmo, el nos enseña por experiencia propia que sin importar que tan difícil sea la situación, podemos confiar en Elohim y que podemos estar seguros que esperar en El es más beneficioso que actuar precipitadamente no confiando en El y luego tener que huir. Estoy segura que todos hemos actuado sin esperar la guía de Elohim y si somos honestos tenemos que admitir que el resultado no fue lo mejor ni lo que esperábamos. Aprendamos que es mejor esperar que actuar cuando no hemos oído esa voz interior guiándonos; no solo es lo mejor sino que en muchas ocasiones es el salva vidas que nos saca de situaciones intolerables. Muchos pueden estar pasando por situaciones difíciles en estos momentos, y sé que decirles esperen, no actúen sin Su dirección y confíen en EL, puede ser difícil, pero créanme, es lo mejor.
Se nos anima a vivir un día a la vez por todo el caos que hay a nuestro alrededor, pero al mismo tiempo sabemos que podemos esperar con ansias llegar a ser lo que YHVH ha planeado para nosotros. Siempre hay más cosas emocionantes para nuestra vida, más bondad y misericordia, más revelación y sabiduría, más poder y fortaleza, más luz para caminar seguros y más fe y esperanza. YHVH nos ha llamado a un futuro glorioso “porque sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice YHVH, pensamientos de paz y no de mal, para daros el fin que esperáis” (Jeremías 29:11). Podemos mirar al futuro con la esperanza de que Su gran amor nos continúe transformando hasta hacer de nosotros vasos de honra que reflejen cada día más, la imagen de Su Hijo. En nuestro caminar las cosas por lo regular son todo lo opuesto a lo que aparentar ser, por ejemplo: podemos ser pobres, pero enriquecer a muchos. Podemos ser débiles, sin embargo estar llenos de fortaleza espiritual en nuestro espíritu. Podemos no tener posesiones, sin embargo ser dueños de todas las riquezas disponibles en Yahshua. Podemos ser nadie a los ojos del hombre, pero ser conocidos por nuestro Elohim. YHVH ha empezado una buena obra en todos nosotros, y ha prometido terminarla aunque no lo veamos.
Es maravilloso saber que Elohim no solo nos creó, sino que también tuvo en cuenta el sitio donde nos pondría, la familia que nos daría, el tiempo en que pasaríamos por este mundo, es decir, todo es planeado por El, nada es por accidente. Tal vez no estemos felices con la elección de Elohim en cuanto al lugar y el tiempo, después de todo, los tiempos son difíciles y tal vez estamos en el lugar que no queremos. Podemos movernos de lugar, ir donde creemos que es lo mejor para nosotros, pero mucho cuidado de movernos fuera de Su voluntad. Por supuesto que unos sitios son mejores para vivir que otros, pero el mejor lugar para nosotros como creyentes en Yahshua, es en el centro de la voluntad de Elohim. Si queremos que Su plan para nosotros sea hecho realidad, tenemos que entregarle todo el control de nuestra vida. Tal vez coger nuestra vida, familia, posesiones e irnos a otro lugar no sea Su voluntad y hacerlo sería desastroso, o tal vez movernos es Su voluntad y nuestra testarudez y lentitud en obedecer, retarde no solo nuestra bendición sino la de aquellos que Él tiene preparados para que sean impactados con nuestra vida. Así que, en vez de estar tristes y temerosos sobre el lugar donde estamos y los tiempos que vivimos, pidámosle que nos revele Su plan para nosotros en el lugar donde estamos, en este momento. Cuando estamos en Su voluntad, Su mano está sobre nosotros, si nos salimos de ella, seremos presa fácil para el enemigo.
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