Antes que Elohim creara al hombre, primero preparó para él un mundo lleno de cosas útiles y agradables para su deleite y gozo. Fueron hechas para el hombre, pero debían permanecer como cosas externas a él, muy profundo en su corazón había un santuario donde solo Elohim podía entrar. Dentro de él estaba YHVH y era quien gobernaba su vida. Pero el pecado complicó las cosas e hizo que aquellos regalos y bendiciones, se convirtieran en su ruina. Nuestro dolor empezó cuando Elohim fue echado fuera de Su santuario (corazón) y se le permitió a todas esas cosas que habían sido creadas para uso del hombre, entrar en el corazón y tomar el lugar de Elohim. El hombre por naturaleza ya no tiene paz en su corazón porque YHVH ya no es el centro de él. Ahora son las cosas y la ambición por acumularlas lo que gobierna al hombre. Esta no es una simple metamorfosis, es un minucioso análisis de nuestra realidad espiritual. Muy dentro del corazón hay raíces de una vida caída cuya naturaleza es poseer y poseer. Desea cosas con pasión y los pronombres “mi” y “mío” suenan inofensivos, pero su uso constante y universal es muy significativo. Expresan la verdadera naturaleza adámica del hombre. Son el síntoma más visible de nuestra enfermedad. Las cosas se han vuelto tan necesarias, que lo que una vez fueron regalos de Elohim, se han convertido en nuestro elohim. Han tomado Su lugar. Mientras más posee el hombre, mas teme perder y recordemos que aquello que tememos perder, ese es nuestro dios.
La palabra “ley” usada en los Escritos Apostólicos (NT) es equivalente a la palabra “ley” en hebreo la cual es “Torah” – H8451 – y que significa: enseñanza / instrucciones / preceptos. La palabra griega para “ley” es “Nomos”, y es la palabra usada como la palabra hebrea “Torah” en la septuagésima (traducción griega del Tanaj (AT) del siglo tercero). Por consiguiente, los eruditos judíos quienes tradujeron el Tanaj (AT) al idioma griego, consideraron las palabras Nomos y Torah equivalentes. Para los judíos mesiánicos que escribieron el Nuevo Testamento, cuando se usaba la palabra nomos, no se referían a la ley Romana, Griega o Babilónica, sino a la palabra hebrea, “Torah” o “Torah – Ley de Moisés”. Recuerden que la Biblia fue escrita en hebreo o arameo, por hebreos que hablaban hebreo, que vivían bajo la cultura y religión hebrea y que adoraban y servían a YHVH el Elohim de los hebreos. Para los israelitas del tiempo de Yahushua, incluyendo los apóstoles, la Torah de Elohim, dada a Moisés en el Monte, forma la enseñanza central que regula y gobierna todo aspecto de la vida, cultura, familia, matrimonio, sociedad, relación con las demás naciones y religión del pueblo de Elohim. Por consiguiente, “ley” para ellos, era “Torah”. Tenga en cuenta que el concepto de Torah para la mentalidad hebrea, no tiene la connotación que el término ley tiene para la mentalidad cristiana tradicional occidental, que tiende a ver la palabra “ley” de los Escritos Apostólicos (NT), con predisposición legalista. Pero si queremos conocer el corazón del Padre y Creador del Universo, que debe ser la pasión de todo creyente, debemos buscarlo en la Torah, la cual es la clave para tener una correcta, profunda y eterna relación con nuestro Creador.
El tema de la gracia es el grito de combate para aquellos que aceptan al Mesías Yahushua como su Adonai (Señor), no obstante niegan Sus palabras. “no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia”. Este es el estandarte bajo el cual millones de cristianos han caminado por cientos de años. Desde los días de Adán, la humanidad, se ha alejado de la palabra de YHVH. Es la parte central de nuestra caída naturaleza. Hay tres tipos de personas en el mundo: Aquellos que desobedecen los mandamientos de Elohim, porque no reconocen Su existencia. Aquellos que desobedecen a Elohim y lo hacen en Su nombre. Y aquellos que claman Su nombre y Lo obedecen. ¿De cuál eres tú? Cuando lees las Escrituras es bien claro que no importa el período en que estemos, la desobediencia siempre ha sido rampante, e igual el caos y la decadencia moral. No es un problema solo de hoy, pero parece que está alcanzando su cúspide. En los tiempos de los Jueces y en los tiempos de David, al menos la gente se daba cuenta de su condición moral y volvían a YHVH y al Camino, se arrepentían de vez en cuando. Hoy sin embargo, la iglesia moderna sigue enseñando que Yahushua acabó con la ley, y es así como vemos nuestra sociedad derrumbándose con la conciencia tranquila porque no es su culpa, sino culpa del satanismo, de la nueva era, del liberalismo, etc. La palabra ley en Hebreo = 8451 Torah = Instrucción. En Griego = 3551 Nomos = Instrucción / Principio. En ambos idiomas la palabra tiene un significado positivo, ¿en qué momento la palabra cambio a un significado negativo y se convirtió en nuestro enemigo? ¿Desde cuándo las instrucciones para una vida plena, sana y en obediencia a Elohim, son nocivas? Estar bajo la gracia es estar bajo los parámetros establecidos por YHVH para nuestra vida.
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