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Gota de Amor - Mayo 8/2015

“Cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra?” – Lucas 18:8)

 

Yahushua hace la pregunta como un reto a sus oyentes, sugiriendo que se examinen el corazón para ve si su sistema de fe está construido en la convicción del Ruaj Hakoddesh que revela la Palabra de Elohim, y si obedece completamente convencido. Cuando la gente lee la Palabra de Elohim sin la convicción del Ruaj, de pecado, justicia y juicio (Juan 16:8), está en peligro de perder la fe. Además, aquellos que aceptan la autoridad de los líderes de una iglesia y de teólogos, como superior a la autoridad de la Torah, están cometiendo un grave error. La autoridad de muchas iglesias no necesita la autoridad de Elohim, ellos han construido su propio sistema de fe alejados de la Torah – “Echaran mano de un hombre siete mujeres en aquel tiempo, diciendo: Nosotras comeremos nuestro pan, y nos vestiremos de nuestras ropas; solamente permítenos llevar tu nombre, quita nuestro oprobio” – Isaías 4:1. Tienen su propia doctrina, comen su propio excremento, solo quieren llevar el nombre del Mesías para ser aceptadas. Son Laodicea, tibios, sin la convicción del Ruaj Hakoddesh que lleva a caminar por la senda antigua. Por eso el Mesías pregunta: “¿hallaré fe en la tierra?”. El mundo se está hundiendo cada día más en una seudo-fe donde cada persona cree como quiere, sigue a Elohim a su manera, y decide que es bien y que es mal por su propia cuenta. El pecado está considerado como anticuado para tanto iluminado que la Biblia llama: “ciegos espirituales”. El engaño y las falsas doctrinas son rampantes hoy en día, nuestra seguridad solo está en la Torah y en Su mano de protección. “Entonces tus oídos oirán a tus espaldas palabra que diga: Este es el camino, anda por él; y no echéis a la mano derecha, ni tampoco torzáis a la izquierda” – Isaías 30:21.

 

Gota de Amor - Mayo 7/2015

“Yo soy Elohim, y no hay otro Elohim, y nada hay semejante a mí, que anuncio lo por venir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aún no era hecho” (Isaías 46:9-10)

 

Ambos, el Israel antiguo y el futuro encuentran refugio en el desierto. En ambos casos, el lugar ha sido pre-organizado por YHVH mismo. El propósito de este retiro, es para instruir a Su pueblo sobre cómo vivir kaddosh – separado. La Torah, Su instrucción, es el alimento espiritual y mientras nutría dando instrucción y profecía al antiguo Israel, nos nutría a nosotros que leemos lo por venir desde el principio. En el Sinaí, el pueblo fue invitado a estar con el Eterno Elohim en forma personal. El habitó con ellos a través del Tabernáculo. El les reveló Su carácter a través de la Torah. El los confortó de día y de noche con su presencia visible en medio de ellos. Esta es una hermosa imagen y promesa para su pueblo, aquellos que son fieles, en los últimos tiempos. Si caminamos en santidad, separados a través de Su Torah, de Su poder, seremos el Tabernáculo donde habite Su gracia. Si nos deleitamos en Su Torah y meditamos en ella como el medio para conocer el corazón del Padre Celestial, conoceremos Sus caminos así como Moisés. Y si rechazamos la idolatría y mezcla profana de adoración que el sistema religioso practica, y adoramos a YHVH en Espíritu y verdad, seremos invitados a servir al Padre como reyes y sacerdotes de Su reino.

 

Gota de Amor - Mayo 6/2015

“Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído YHVH tu Elohim estos cuarenta años en el desierto”  (Deuteronomio 8:2)

 

La Escritura continua: “… para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos”.  Elohim le recuerda constantemente a los Israelitas, su viaje por el desierto, de cómo dependían totalmente de Él, no quiere que lo olviden, quiere que mantengan sus ojos puestos en él.  En el desierto es donde nos damos cuanta verdaderamente de que estamos hechos, todo lo que somos sale a la luz.  Es allí donde sabemos si de verdad nuestro corazón le pertenece a YHVH o no, si lo obedeceremos a pesar de las circunstancias, de la aridez, de la sequía, de la aparente desolación, es allí donde tomamos las decisiones más importantes de nuestra vida, es allí donde decidimos confiar en YHVH o seguir nuestro propio camino.  Elohim le prometió al pueblo ciertas cosas si ellos obedecían sus mandamientos.  Por cuarenta años: su vestido no se envejeció, ni sus pies se hincharon.  Les prometió una tierra de arroyos, de fuentes de manantiales; tierra de trigo y cebada, de vides, higueras y granados; tierra de olivos, de aceite y de miel.  Tierra en la cual no comerían el pan con escasez, ni les faltaría nada en ella.  Pero también les recordó que: “no solo de pan vivirá el hombre, mas de todo lo que sale de la boca de YHVH vivirá el hombre”.   La tierra produce y todos, justo e injustos comemos de ella, pero solo aquellos que comen del pan verdadero, de la palabra, Torah de YHVH tiene la verdadera vida.  

 

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