En la Biblia Reina Valera dice: “hacedores de maldad”. La palabra maldad usada en el texto, viene del Griego 458 = Anomía = violación o transgresión de una ley o instrucción. En 1 Juan dice que pecar es transgredir la Torah. Esta es una advertencia clara para quienes van tras las señales y milagros. En Daniel también nos advierten que los milagros y señales hechos por el inicuo pueden engañar aún a los escogidos. No todo milagro o señal proviene de Elohim, no todo el que dice Señor, Señor entrará al Reino. Muchas congregaciones hoy en día se enfocan en las señales y manifestaciones sobrenaturales y aquel que no tenga una relación íntima y real con Elohim, que no conozca Su carácter, que no obedece la Torah, sino las reglas establecidas por una denominación, puede ser engañado. “Amados, no creáis a todo Ruaj (espíritu), sino probad los Ruajim (espíritus) si son de Elohim; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo” – 1 Juan 4:1. Es bueno ver señales, ser sanado y liberado, pero si esa es la única razón que te lleva a buscar de Elohim, eres un candidato(a) potencial para ser engañado. Yahushua dijo que Sus ovejas conocían Su voz y le seguían, pero no siguen al extraño sino que huyen de él.
La orden de YHVH a Abraham era prácticamente de dejar toda la influencia negativa de su pasado y empezar una nueva vida con El. Este importante paso fue el comienzo de la prueba de Abraham cuando YHVH empezó a hacer la transformación de Abram a Abraham. Es igual a cuando nosotros aceptamos a Yahushua como Adonai de nuestra vida, y a la Torah como guía de nuestra transformación. Tan pronto entramos en pacto con YHVH, debemos dejar atrás nuestro pasado y todas sus negativas influencias. Es difícil, y muchas veces tenemos que dejar amigos y hasta miembros de familia debido a su influencia. Y con relación al Shabbat, tal vez tenemos que dejar nuestro pasatiempo favorito. Debemos estar dispuestos a dejar muchas cosas para empezar la transformación y poder descubrir lo que Adonai tiene para nosotros. “No of conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cual sea la buena voluntad de YHVH, agradable y perfecta” – Romanos 12:2. Con la obediencia viene la bendición. Por Abraham no preguntar “por qué” y obedecer la orden de YHVH, nosotros estamos donde estamos hoy. Nuestro Mesías es la simiente de Abraham. ¿Fue Abraham perfecto? No, cometió errores. Y esto nos muestra que Adonai puede tomar a un ser humano imperfecto y usarlo para su propósito y gloria. Igualmente hará con nosotros si simplemente hacemos lo que Adonai nos pide sin hacer preguntas. Podemos impactar no solo nuestras vidas, sino también las de aquellos a nuestro alrededor. Con seguridad no impactaremos como Abraham, Moisés o David, pero podemos influenciar nuestra familia, comunidad y aún el mundo mientras como siervos nos preparamos para el regreso del Mesías. Recordemos que; aquello que tememos perder o dejar, es nuestro dios. Así que, si perderlo todo no nos preocupa con tal de cumplir nuestro deber y obedecer a YHVH, con seguridad Yahushua es nuestro Adonai.
¿Cómo describiríamos a YHVH? ¿Qué atributos de Su carácter son más notables en las Escrituras? ¿Su amor, su soberanía, su poder, su gracia, su misericordia, su sabiduría, su bondad, su fidelidad, su gloria, su perfección?, y la lista es interminable. Pero, ¿Qué tal Su Justicia? La justicia incluye la implementación de un alto estándar de virtud y rectitud moral. Dicho estándar dictamina que hay estándares absolutos que determinan lo que es correcto e incorrecto. Pero para que esos estándares tengan sentido, debe haber una ley y orden y un sistema judicial que implemente esas leyes, sin las cuales, habría caos y anarquía. YHVH, el Elohim Creador, gobierna su universo a través de leyes físicas y espirituales. Hace mucho que el Supremo Legislador puso las ruedas de la justicia en movimiento. Las leyes de causa y efecto, es decir: se cosecha lo que se siembra. Hay leyes físicas, químicas, biológicas y matemáticas. Leyes que gobiernan la sociedad y las relaciones humanas. Y hay leyes espirituales que determinan si un hombre vivirá o morirá eternamente. A través de toda las Escrituras, YHVH ha escogido relacionarse con el hombre por medio de la ley y el orden, ya que su carácter justo, no tolera la anarquía, rebelión, confusión ni el caos. Su Reino es justo y ordenado en todos los niveles. Esta estructura es conocida como: Pacto / Acuerdo. En las Escrituras vemos a YHVH haciendo Pactos con el hombre. Hay Pacto de Noé, Pacto Abrámico, Pacto Mosaico, Pacto Davídico, y el Pacto Renovado. YHVH desea hacer pacto con el hombre, pero el hombre tiene la libertad de entrar en pacto con el Creador o no. Si el hombre decide entrar en los vínculos de Pacto con YHVH, debe vivir bajo los parámetros de dicho pacto y permanecer en él, le trae bendición. Si no, debe afrontar las consecuencias.
Hay 14 invitados y ningún miembro en línea