Vivimos en el mundo de las recompensas donde los favores se pagan y dejan de ser favores. Todo funciona a base de la retribución. Doy si me dan, amo si me aman, y esperamos que hasta el más diminuto detalle sea recompensado, de lo contrario tildamos a la gente de ingrata y malagradecida. Pero en el Reino de Elohim, las cosas no funcionan así. La Escritura dice que tu mano derecha no sepa lo que hace tu izquierda. Todo lo que hacemos, lo hacemos como para el Señor y El hará nuestra recompensa pública, bendiciéndonos más no pagándonos favores o igualando cuentas. Todo don perfecto procede de El. El hace en nosotros todo lo que es agradable delante de El. Nada bueno hacemos por nuestra propia cuenta, somos simples instrumentos de bendición en sus manos.
Cuando nuestra mirada es pura, no solo mira al Señor, sino también dentro de nuestro corazón y podemos ver los verdaderos motivos de nuestra vida. Mientras más cerca estamos de Yahushua, más fácil podemos ver nuestras faltas y eso es debido a Su luz. Cuando nuestro espíritu está lleno de luz, se deshace de cualquier oscuridad que aparezca, podemos discernir inmediatamente pensamientos no santos y pedir perdón, esto se llama caminar en la luz, y cuando caminamos en la luz podemos tener una buena relación con YHVH y con los demás. La Escritura dice que nosotros somos la “luz del mundo” y Yahushua quiere que brillemos con Su luz para que el mundo vea la obra del Padre quien sana nuestro cuerpo y corazón, limpia nuestros pensamientos, renueva nuestras mentes, nos da seguridad, no viste con Su justicia y nos llena de amor para El y los demás. Seamos honestos delante de Elohim, descubramos todos nuestros secretos ante El, pues El nos conoce mejor que nosotros mismos, permitamos que Su luz brille en nosotros sin desanimarnos sabiendo que nos está cambiando poco a poco, día a día. Proverbios 4:18 dice: “La senda de los justos es como la luz de la aurora, que va en aumento hasta que el día es perfecto”
Elohim ha trazado una senda para sus hijos y quienes caminamos por ella podemos estar seguros que Su protección, promesas y bendiciones son nuestras. Esta Escritura es una promesa de victoria (en las batallas de la vida) para aquellos que deliberadamente toman decisiones santas en los momentos de tentación. Cuando el deseo de nuestro corazón es establecer la autoridad del Reino de Elohim en nuestra vida, los ángeles están ahí para sostenernos y ministrarnos como lo hicieron con Yahushua cuando fue tentado en el desierto. Cuando una persona va a iniciar un viaje en alta mar, lo más importante es saber navegar, porque si no puede establecer un curso de navegación va a estar perdido por siempre en medio del océano. Cuando nosotros decidimos ser rectos, justos en todo lo que pensamos, hacemos y decimos, Elohim promete darnos sabiduría, ser escudo, guardar nuestras veredas y preservar el camino a medida que navegamos el curso de nuestra vida. Es maravilloso andar en los caminos del Señor, Salmo 19:7-14.
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