Cuando el rey David clamó a Elohim por un corazón limpio, no usó la palabra hebrea “Yatzar” que significa – formar algo de un material ya existente. Sino que uso la palabra hebrea “Bara” que se refiere exclusivamente a la creación de Elohim como el cosmos (Génesis 1:1). David sabía que reformar su carácter no era suficiente, prefirió apelar al poder de YHVH de crear de la nada un nuevo corazón para el, ese sería el único remedio para su mal – un corazón nuevo. El corazón es la parte interna del hombre, donde se asientan las emociones, pensamiento, voluntad. Jeremías 17:9 dice “engañoso es el corazón” y Yahushua dijo: “porque del corazón salen los malos pensamientos... estas cosas son las que contaminan al hombre” - Mateo 15:19-20. Es claro entonces que una simple reformación no es suficiente para curar el mal del hombre. Necesitamos un corazón nuevo, y esto solo lo puede hacer YHVH cuando reconocemos nuestra condición de pecadores y la necesidad de El - “Os daré un corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos y los pongáis por obra” – Ezequiel 36:26-27.
El Shabbat, o Reposo, es tal bendición que se observa semanalmente. La palabra Shabbat significa, reposo, parar de trabajar - es el día de reposo que Elohim dio a toda la humanidad. El Mandamiento es bien simple: Usted trabaja seis días, y descansa un día, el séptimo. Usted no juega con las leyes del cielo, el proverbio secular dice “el pájaro no le tira a las escopetas”, Elohim lo dice, usted lo hace. Todos los profetas guardaron el Shabbat (Reposo), Yahushua lo hizo, los apóstoles lo hacían y después de Yahushua resucitar lo siguieron haciendo. Los primeros creyentes lo hicieron, y no hay ni una sola referencia en el Nuevo Testamento que diga que el Mesías Yahushua nos dio en vez del Shabbat el Domingo. El Reposo semanal nos enseña que por un período de 24 horas, usted es libre de la esclavitud del mundo o sistema centrado en lo material. Es un día de descanso; un día para concentrarse en los valores espirituales y para profundizar en su relación con su Creador y su familia. Es un día para sacar un tiempo precioso y estudiar la Torah, para adorar y exaltar la grandeza de nuestro Adonai, los Salmos 149 y 150 nos dicen que alabemos y exaltemos con todo, con cántico, con danza, con nuestras manos, en resumen: que nos gocemos. Isaías 58:13-14 “Si retrajeres del día de Reposo tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y lo llamares delicia, santo, glorioso de YHVH; y lo venerares, no andando en tus propios caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus propias palabras, entonces te deleitarás en YHVH; y yo te haré subir sobre las alturas de la tierra, y te daré a comer la heredad de Jacob tu padre; porque la boca de YHVH lo ha hablado”. SHABBAT SHALOM PARA TODOS.
Enséñame, YHVH ni Elohim, a recibir todo lo que llega a mi vida hoy, con paz en mi corazón y con la firme convicción de que todo está bajo tu control. Enséñame a ver en cada persona que es parte de mi vida, ya sea familiar, laboral o de amistad como los instrumentos que usas para formar mi vida y darme lecciones que moldeen mi carácter. Enséñame a entender que cada evento, circunstancia, palabra o acción que me afecte ha sido filtrada por ti y por consiguiente ha sido diseñada y aprobada para edificar mi vida, y que aunque lo vea como algo negativo, nunca dude de que el resultado final será positivo, enriquecedor y edificante. Enséñame a tener el valor de decir a quienes pretenden ofenderme, como dijo José “no me enviasteis acá vosotros, sino YHVH…vosotros pensasteis mal contra mí, mas YHVH lo encaminó a bien” (Génesis 45: 8 y 50:20). Enséñame, Elohim a ver todo con tus ojos y a darte la gloria en todo.
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