“Israel debería ser borrado del mapa. El mundo musulmán no permitirá que su enemigo histórico viva dentro de él” -- Palabras del anterior presidente de Irán en una conferencia estudiantil a la que asistieron más de 3.000 jóvenes. No veo ninguna diferencia entre las dos declaraciones, es solo cuestión de tiempo. La primera fue hecha hace más o menos 4.000 años, y la última la repiten diariamente. Es un odio histórico promovido por muchos. La iglesia con la Teología del Reemplazo, le ha estado echando carbón al fuego desde hace cientos de años. Debemos prepararnos. Como pueblo del Pacto que somos, tenemos el deber de orar por la paz de Jerusalén, de orar por el remanente de Elohim, de observar todo lo que se está dando en Israel. “Pero cuando viereis a Jerusalén rodeada de ejércitos, sabed entonces que su destrucción ha llegado” – Lucas 21:20. Esaú no va a descansar hasta matar a su hermano Jacob, todo por la bendición. El mundo musulmán no quiere la paz, quiere la tierra, quiere la bendición. Y sabemos que la verdadera paz solo la puede dar el Príncipe de paz, Yahushua. No me cansaré de repetir que los tiempos son malos, que no podemos seguir viviendo como si nada estuviera pasando, ignorando que se están cumpliendo muchas profecías y que el regreso de nuestro Mesías está a la puerta. Amen, si, ven, Adonai Yahushua.
Un Rabino le dice a sus discípulos: “Arrepiéntanse un día antes de morir” — Los discípulos le preguntan: ¿Sabe alguien qué día va a morir? — Entonces con mayor razón arrepiéntanse hoy, no sea que mueran mañana — así toda la vida debe ser un acto de arrepentimiento, una constante preparación, un no dejar que el sol se ponga sobre nuestro enojo. Si queremos vivir en la libertad que YHVH nos promete, es necesario el arrepentimiento — Teshuvah en hebreo y significa, volver, dar la vuelta, regresar. Volver a casa como el hijo prodigo, regresar a los brazos del amado Padre. No es, remordimiento por algo que hice, pero que tan pronto las circunstancias sean favorables, lo volveré a hacer. Teshuvah es reconocer que el camino por donde voy no es el correcto, que debo volver; primero al punto donde me desvíe, y luego tomar el camino correcto — “Paraos en los caminos, y mirad, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma” — Jeremías 6:16.
Si nos imagináramos el cielo en la tierra, ¿cómo sería? ¿Un paraíso tropical, o un lugar donde siempre fuera Shabbat? Para la mentalidad hebrea, la vida en el cielo es descrita como un tiempo donde la belleza y tranquilidad del Shabbat es experimentada constantemente. Observar el Shabbat nos permite vislumbrar el mundo venidero, la creación como era cuando Adán y Eva disfrutaban de una perfecta comunión con YHVH. Shabbat es un día para rejuvenecer nuestro espíritu, llenarnos de fortaleza, revitalizarnos para enfrentar otra semana, pero el significado más profundo es como; la epítome de una vida separada. Vivimos cada día en espera del Shabbat. Ansiamos esa cita semanal con nuestro Creador, cuando no solo dejamos de trabajar, sino toda actividad que nos conecta con el sistema es suspendida para reemplazarla con un tiempo de comunión con nuestro Amado Padre. ¡Shabbat Shalom!
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