Con tanto comercial bombardiandonos diariamente a través de la TV, la radio, celulares, pop-ups en nuestros computadores, o nos volvemos inmunes a las miles de promesas sobre prosperidad, salud y éxito, o terminamos como muchos inmersos y esclavos de todo consejo de especuladores. Pero cuando se trata de la Torah y las promesas que YHVH nos hace, levantamos la ceja con cinismo y ni siquiera prestamos atención. El Salmo 1 nos ofrece el mejor consejo sobre prosperidad y como todo en la Torah, trae el sello Divino garantizándonos su efectividad. Nos muestra el hermoso contraste entre los dos caminos puestos por YHVH delante de nosotros. La vida de la persona obediente a la Torah y la vida de la persona rebelde. Podemos escoger obedecer o desobedecer. Si queremos prosperar en todo lo que hagamos, debemos escoger ser guiados por YHVH. Debemos evitar a aquellos que tratan de destruir nuestra confianza en Elohim, debemos pasar tiempo con YHVH conociendo Su voluntad para nosotros. La Torah dice claramente en Deuteronomio 11:26-28 — “He aquí yo pongo hoy delante de vosotros la bendición y la maldición: la bendición, si oyereis los mandamientos de YHVH vuestro Elohim, que yo os prescribo hoy, y la maldición, si no oyereis los mandamientos de YHVH vuestro Elohim, y os apartareis del camino que yo os ordeno hoy, para ir en pos de dioses ajenos”. ¿Significa que nunca tendremos problemas? No, significa que todo lo que vivamos sea bueno o malo ante nuestros ojos, será bueno porque traerá el sello Divino, lo cual significa que nos ayudará a bien, aunque parezca un regalo mal envuelto. El oro se prueba en el fuego. Shabbat Shalom
Aquí Juan nos está dando la prueba decisiva. De la forma más simple de comprender Juan explica cómo podemos estar seguros que le pertenecemos a Elohim: “Si guardamos su mandamientos (Torah)”. Claro como el agua, si alguien dice que le pertenece a Elohim y no guarda su Torah, es un mentiroso. Los teólogos modernos, pastores, predicadores, maestros, escritores, etc. les gusta complicar lo que la Escritura hace simple. De alguna forma deben tergiversar el significado ya que según ellos la Torah, mal traducida como ley, está abolida. Ellos dirían: “lo que Juan quiso decir fue…” o “lo que eso verdaderamente significa es…”. ¿Por qué no toman la Escritura tal como es? Los escritores de la Torah escribieron directamente como el Ruaj les guiaba sin involucrarse en especulaciones teológicas teóricas, tratando de interpretar lo que el Ruaj quería decir. Escribieron exactamente lo que recibieron y el significado es claro. Aquel que demuestra su amor y lealtad a Elohim obedeciéndolo en todo, ese le pertenece a Elohim. Los impostores o aquellos que quieren ser pero no quieren sujetarse ni obedecer a sus mandamientos, no son de él. Eso es lo que la Escritura dice, no hay que buscarle interpretación especial. Así que todo aquel que clama conocer a Elohim y al Mesías Yahushua, debe andar como él anduvo. Nadie cree esto hoy. La mayoría enseña que Yahushua pagó para que yo no tuviera que hacer nada, que se hizo pobre para que yo fuera rico, que cumplió la ley para que yo viviera libre, etc. es bien difícil distinguir hoy entre los supuestos discípulo del Mesías y los seguidores del sistema materialista. Se confunden entre ellos. El ser separado no es enseñanza moderna ni encaja en la nueva teología cristiana. Ya es hora que el pueblo sepa la verdad. Si usted dice amar a Elohim empiece a vivir como Yahushua vivió, él guardo la Torah, fue obediente al Padre en todo. No permita que maestros con enseñanzas falsas le digan cómo vivir. Ponga sus ojos en Yahushua nuestro Salvador, Autor y Consumador de la fe, y viva como él vivió, es así de simple.
“Desde que me metí en esto y decidí seguir al Señor, todo me sale mal” – ¿Le suena familiar esta frase? Muy común, se escucha con frecuencia. Es la conclusión natural de aquellos que han mal interpretado el mensaje de Yahushua y creen que el vivir una vida separada para YHVH, es salir de problemas, tener todo, y además, se supone que Elohim debe estar muy agradecido con ellos y les debe suplir de todo. Usted dirá: “son promesas”. Sí, pero no son el motivo principal que nos debe llevar a YHVH, son el resultado de cómo dijo Yahushua: “buscad primero el Reino de Elohim y Su justicia (Torah), y todas estas cosas os serán añadidas” – Mateo 6:33. En el caso de Jeremías, la queja la hacen al contrario, no es desde que decidieron seguir a YHVH y vivir bajo la Torah, sino desde que dejaron de adorar sus otros dioses, lo cual es igual. Muchos asumen que YHVH les debe algo, pero no es así. YHVH declara la razón por la cual el pueblo carece de Su protección – “pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Elohim, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír” – Isaías 59:2. Expresar que desde que dejamos el sistema y sus dioses, todo nos sale mal, es mostrar lo que realmente hay el corazón. No hay verdadero arrepentimiento, de hecho, igual que el pueblo en el desierto deseó volver a Egipto donde tenían carne y pan en abundancia, aunque fueran esclavos, el pueblo hoy, cuando se le presenta un problema, desea volver a buscar soluciones en el sistema y le reclama a YHVH, en vez de recordar de donde los ha sacado y esperar en Él y su salvación. “No te des prisa con tu boca, ni tu corazón se apresure a proferir palabra delante de Elohim; porque Elohim están en el cielo, y tú sobre la tierra; por tanto, sean pocas tus palabras” – Eclesiastés 5:2”
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