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Gota de Amor - Noviembre 17/2015

“Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno  y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro.  No podéis servir a Dios y a las riquezas” (Mateo 6:24-34)

La vida no consiste en el dinero que se tiene, la ropa que se usa, la comida que se come.  La vida está hecha de relaciones personales, de cuidar de otros, es lo mismo que la Torah, es vivir nuestra vida para tener relaciones, primero con Elohim y luego con todos aquellos que Él ponga a nuestro alrededor: familia, amigos, comunidad.  La mentalidad de una persona, o aquello que la preocupa dice mucho de ella.  Si nuestra mente está enfocada en posesiones, nuestro corazón solo buscará acumular, nuestra confianza y seguridad estará en lo que tenemos y Elohim ocupará un lugar secundario en nuestra vida.  Es imposible servir a Elohim cuando estamos tan ocupados con las cosas materiales.  Nuestra mente siempre estará centrada en las posesiones y en el temor de perderlas. Pero cuando nuestra confianza está en Elohim y en la seguridad de que El está en control de las circunstancias, podemos descansar y estar tranquilos aun cuando tengamos escasez de cosas porque sabemos que El nos proveerá de todo lo que necesitamos y teniendo esta mentalidad y sin nada que estorbe nuestros pensamientos y expectativas, lo único que nos queda es el Reino de Elohim y su justicia.  Debemos hacer a un lado toda preocupación y movernos hacía la búsqueda de Su reino y Su justicia; eso es lo que la Torah, los Profetas y los Escritos enseñan.  “Encomienda a YHWH tu camino, y confía en él, y él hará.  Exhibirá tu justicia como la luz, y tu derecho como el mediodía.  Guarda silencio ante YHWH, y espera en él. No te alteres con motivo del que prospera en su camino, por el hombre que hace maldades.  Deja la ira, y desecha el enojo; no te excites en manea alguna a hace lo malo. Porque los malignos serán destruidos, pero los que esperan en YHWH, ellos heredarán la tierra” – Salmo 37:5-9.  

 

 

 

Gota de Amor - Noviembre 16/2015

“Yo soy YHWH tu Elohim, que te saqué de tierra de Egipto, de casa de servidumbre.  No tendrás dioses ajenos delante de mí” (Deuteronomio 5:6-10)

Yo soy YHWH tu Elohim, esto es lo primero que tenemos que entender.  El Todopoderoso que está haciendo este acuerdo no es otro que YHWH.  Muchos llamados dioses eran adorados en las culturas paganas alrededor del mundo, pero nuestro Elohim no era uno de ellos.  Y por si no está acostumbrado con el nombre Elohim, él después se describe asimismo como aquel que “te sacó de tierra de Egipto, de casa de servidumbre”.  Este es el Elohim que está haciendo este acuerdo con Israel.  La primera instrucción dada por el Todopoderoso, es: “No tendrás dioses ajenos delante de mí”.   La frase; delante de mí, en Hebreo es = al panav que significa: en mi rostro.  Parafraseando lo que Elohim dice: no traigas otros llamados dioses para ponernos en mi rostro.  YHWH es Elohim y no hay otro – “Yo soy YHWH, y ninguno más hay; no hay Elohim fuera de mí… no hay más que yo; yo YHWH, y ninguno más que yo” – Isaías 45:5-7.  En resumen; la primera parte de este acuerdo o pacto, es reconocer que YHWH es Elohim y no poner nada delante de él como dios.  Nada en tu vida puede suplantar el lugar de Elohim.  El amar a Elohim sobre todas las cosas que es la forma como todos conocen este mandamiento, no es entendido ni practicado como verdaderamente debe ser.  La mayoría de la gente tiene a Elohim como aquel que le conserva y protege todo aquello que aman sobre todas las cosas.  Esposo(a), hijos, comodidad, empleo, situación económica y aún ellos mismo son amados por encima de todo.  Si quieres saber quién es tu Elohim, solo piensa en esto: Todo aquello que temes perder, es tu dios.  Cada que piensas y declaras que sin determinada persona, objeto o situación no podrías vivir, estas poniendo otros dioses en el rostro de YHWH, le estás diciendo; esto o aquello es mi dios, esto o aquello es lo que amo por encima de todo y sin ello no puedo vivir.  Israel vivía en Egipto esclavo, tenía muchas cosas, comían según ellos delicias – “¡Quién nos diera a comer carne! Nos acordamos del pescado que comíamos en Egipto de balde, de los pepinos, los melones, los puerros, las cebollas y los ajos” – Números 11:4-5.  Una vez libres empezaron a extrañar todo lo que la esclavitud les daba.  Oremos que no seamos hallados igualmente extrañando lo que el sistema nos da y pongamos dioses ajenos en el rostro de YHWH.  

 

 

 

 

 

Gota de Amor - Noviembre 15/2015

“No hay justo, ni aun uno; no hay quien entienda.  No hay quien busque a Elohim.  Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno… No conocieron camino de paz.  No hay temor de Elohim delante de sus ojos” (Romanos 3:10-18)

El cristianismo se ha convertido en una religión que practica la anarquía.  Casi todas las denominaciones y sectas.  Han rechazado la Torah de Elohim, han rechazado las Instrucciones dadas por Elohim para que camine todo aquel que desea ser parte de Su pueblo.  Al rechazar la Torah, han rechazado los Mandamientos, las Instrucciones que los guardarían de caer en falsas doctrinas y enseñanzas basadas en filosofías, sobre las cuales Elohim siempre nos ha advertido a través de sus profetas y siervos.  El profeta Oseas describe el resultado de rechazar las Instrucciones de Elohim – “Mi pueblo fue destruido, porque le falto conocimiento.  Por cuanto desechaste el conocimiento, yo te echaré del sacerdocio; y porque olvidaste la Torah de tu Elohim, también yo me olvidaré de tus hijos”  -- Oseas 4:6.  Yahushua dijo exactamente lo mismo – “No todo el que me dice Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.  Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad” – Mateo 7:21-23.  El término “hacedores de maldad” es en griego: Anomos = violadores de la ley o la Torah.  La Torah fue dada como un instructor.  El pueblo de Elohim necesita este instructor para guiarlo en su vida diaria. Sin la Torah no sabríamos como vivir una vida que agradara a Elohim.  Sin la Torah, la iglesia cristiana se ha desviado, ha abrazado falsas doctrinas, y cada que practica esas doctrinas y costumbres falsas, está rechazando a Elohim y al Mesías.  La Torah da instrucciones específicas sobre como Elohim desea que lo adoremos, como desea que comamos, nos comportemos, tratemos a los demás, y como debemos separarnos del sistema para cumplir su propósito.  La iglesia cristiana ha rechazado estas instrucciones y se ha centrado en la práctica de costumbres y tradiciones basadas en mentiras, invalidando así la Palabra de YHWH.  

 

 

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