“Entonces Moisés subió al Monte, y una nube cubrió el Monte… Y entró Moisés en medio de la nube, y subió al monte; y estuvo Moisés en el monte cuarenta días y cuarenta noches” (Éxodo 24:15-18 y 25:1-9)
Israel estuvo un poco menos de un año recibiendo instrucciones al pie del Monte. Uno de los más emocionantes trabajos para hacer mientras los hijos de Israel acampaban al pie del Monte Sinaí, fue la construcción del Tabernáculo. Tan pronto el campamento fue organizado, Moisés empezó a hacer viajes al Monte a recibir instrucciones de YHVH. Durante sus encuentros con Elohim, YHVH expresó su deseo de habitar físicamente con Su pueblo en una forma visible y especial – “Y harán un santuario para mí, y habitaré entre ellos” – Éxodo 25:8. El lugar de reunión debía ser ubicado en el centro del campamento con todas las tribus organizadas alrededor de él. Hasta ese momento, la presencia de YHVH en medio de Su pueblo, había sido manifestada en la columna de nube que les daba sombra y los refrescaba durante el día, y la columna de fuego que los calentaba e iluminaba el camino durante la noche. Esta forma de guiarlos, continuaría aún después de construirse el Tabernáculo, pero mientras Israel estuviera acampado, la presencia visible de YHVH, permanecería sobre el Tabernáculo y solo se movía cuando Israel debía continuar su viaje – “Y cuando la nube se alzaba del Tabernáculo, los hijos de Israel se movían en todas sus jornadas; pero si la nube no se alzaba, no se movían hasta el día en que ella se alzaba. Porque la nube de YHVH estaba de día sobre el Tabernáculo, y el fuego estaba de noche sobre él, a vista de toda la casa de Israel, en todas sus jornadas” – Éxodo 40:36-38.
“La Torah de YHVH es perfecta, que convierte el alma” (Salmo 19:7)
La Torah es también llamada los Libros de Moisés, de los cuales habló Yahushua cuando confrontó a los discípulos que iban a Emaús. Los Libros de Moisés son también llamados el Pentateuco, que son los cinco primeros libros del Tanaj (AT) – Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio. La palabra Torah, mal traducida en los Escritos Apostólicos como “Ley”, significa = Instrucciones. Así, que, si queremos vivir una vida recta, separada, consagrada a YHVH, debemos estudiar la Torah. El Salmo 119, llamado el Salmo de la Torah, nos enseña todo lo que el hombre logra guardándola. “Bienaventurados los perfectos de camino, los que andan en la Torah de YHVH… ¿Con qué guardará el joven su camino? Con guardar la Torah… Enséñame, oh YHVH, el camino de tus estatutos, y lo guardaré hasta el fin. Dame entendimiento, y guardaré tu Torah… A media noche me levanto para alabarte por tus justos juicios… Hazme entender y aprenderé tus mandamientos… ¡Oh, cuánto amo tu Torah! Todo el día es ella mi meditación… Ordena mis pasos con tu Torah, y ninguna iniquidad se enseñoree de mí… Hace mucho que he entendido tus testimonios, que para SIEMPRE LOS HAS ESTABLECIDO”.
“El testimonio de YHVH es fiel, que hace sabio al sencillo” (Salmo 19:7)
El diccionario define la palabra “Testimonio” como la declaración bajo juramento hecha por una persona. Bíblicamente, la palabra “Testimonio” son la Tablas de Moisés o Diez Mandamientos. El Arca contenía estas tablas o Testimonio. En hebreo la palabra “Testimonio” es Eduyot, que específicamente se refiere a la Palabra de YHVH hablado por Moisés. La palabra hebrea “Ed” o testigo, aparece por primera vez en Génesis 31:44 – “Ve, pues, ahora, y hagamos pacto tú y yo, y sea por testimonio (ED) entre nosotros dos”. La Palabra de YHVH escrita con Su dedo en las tablas de piedra, que fueron puestas en el Arca del Tabernáculo, y el Mesías son lo mismo. La Palabra de YHVH es también el “Brazo de YHVH” revelado en Isaías 53:1 – “¿Quién ha creído a nuestro anuncio? ¿Y sobre quién se ha manifestado el brazo de YHVH?” – En otras palabras, todo lo que YHVH hace en tiempo y espacio, es hecho a través de la Palabra de YHVH (Mesías). El Testimonio de YHVH es la revelación de la Palabra de YHVH, la cual nos capacita para vencer la oscuridad, para vivir una vida kaddosh. El Mesías Yahushua vino para manifestar el Testimonio de YHVH y renovar el Pacto con nosotros escribiendo la Torah en nuestro corazón. Cuando recibimos el Ruaj HaKoddesh y le permitimos escribir la Torah en nuestro corazón, entonces el Testimonio de YHVH habita en nosotros. Es así como podemos ser vencedores, sabiendo desde dentro, por el Ruaj, lo que se requiere de nosotros.
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