“¡Déjame pasar, te ruego, para contemplar la buena tierra que está al otro lado del Jordán, esa hermosa serranía, y el Líbano!” (Deuteronomio 3:25)
Moisés estaba a punto de partir y él sabía lo que YHVH tenía para Israel, no en vano había soportado tan largo viaje, pero sabía que no entraría con ellos. Solo quería ver la promesa aunque fuera de lejos. YHVH le dice: “Sube a la cumbre del Pisga, alza tus ojos al oeste, y al norte, y al sur, y al este, y mira con tus propios ojos…” – Deuteronomio 3:27. Hebreos 11:13 nos dice: “Conforme a la fe murieron todos éstos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra”. Nos habla de todos los que antes de Moisés vivieron sabiendo que había una promesa y creyendo que la recibirían. Algo bien claro tenían, sabían que eran peregrinos sobre la tierra. La palabra “tierra” viene del G1093 = Ge = tierra – mundo. Esa es la convicción que nosotros hoy como pueblo de YHVH debemos tener, somos peregrinos, no pertenecemos al mundo como sistema. No podemos echar raíces con el sistema ni acomodarnos a él, ni vivir bajo sus parámetros. Santiago 4:4 dice bien claro: “¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Elohim? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Elohim”. Alcemos nuestros ojos al oeste, al norte, al sur y al este y miremos con nuestros propios ojos lo que está aconteciendo en el mundo, y levantemos nuestras cabezas porque nuestra redención esta cerca. Déjanos pasar, te rogamos, para contemplar la buena tierra que está al otro lado del Jordán. Shalom.
“Siempre andan vagando en su corazón, y no han conocido mis Caminos. Por tanto juré en mi ira: no entrarán en Mi Reposo” (Salmo 95:10-11 y Hebreos 3:10-11)
El Shabbat o Día de Reposo es para toda la humanidad, fue dado antes de los Diez Mandamientos, Yahushua y sus discípulos lo guardaron, el pueblo que conoce a YHVH lo sigue guardando y las Escrituras aseguran que será guardado por perpetuidad. Pero el pueblo que no conoce Sus Caminos, no entiende la importancia de este día, porque el Día de Reposo en sí no es simplemente dejar de trabajar, YHVH habla de entrar en Su reposo. Entrar en Su reposo, es crecer en el conocimiento de nuestro Elohim, descansar en la obra que El está haciendo en nosotros, y estar libre de preocupaciones porque sabemos que El es Fiel para hacer lo que ha prometido en Su Torah. Debemos descansar en la obra Redentora del Mesías y al entrar en el Reposo de YHVH aceptar la guía y corrección que a través del Ruaj Hakoddesh nos hace. YHVH nos amonesta a través de Su Torah porque nos ama y cuando la adversidad llegue no debemos temer porque Su Torah/Palabra es una cerca de protección a nuestro alrededor. YHVH quiere que descansemos en El cuando las cosas se pongan difíciles. Por eso Shabbat es un regalo de YHVH para nosotros, es el día para meditar en Su Torah y renovar nuestras mentes para que nuestros pensamientos estén centrados en El y no en las circunstancias. Pero, ¿si no conocemos Sus Caminos, como vamos a entrar en Su Reposo? Hoy es un día de adoración, entremos en Su Reposo y Adoremos – Shabbat Shalom.
“Mas así habéis de hacer con ellos: sus altares destruiréis, y quebrantaréis sus estatuas, y destruiréis sus imágenes de Asera, y quemaréis sus esculturas en el fuego” (Éxodo 7:1-11)
El capítulo 7 de Deuteronomio narra como YHVH ordena a Israel destruir siete naciones mayores y más poderosas que ellos. YHVH le explica a Moisés que hacer con ellas y el por qué. La destrucción debe ser total, sin concesiones, sin pactos, sin misericordia y sin involucrarse emocionalmente (matrimonios). La destrucción incluye, acabar con sus objetos de adoración. YHVH le explica a Moisés las razones para ello. Primero, porque Israel es un pueblo santo, separado para YHVH. Porque Israel es el pueblo amado por YHVH no porque sea especial, sino porque quiso guardar el juramento que hizo a sus padres. Porque el hacer convenios o concesiones con las naciones, los haría contaminarse con sus dioses y se apartarían de YHVH. Pero, “Si dijeres en tu corazón: Estas naciones son mucho más numerosas que yo; ¿cómo las podré exterminar?... No desmayes delante de ellos, porque YHVH tu Elohim está en medio de ti, Elohim grande y temible” – Deuteronomio 7:17 y 21. Es claro como el agua, no podemos hacer concesiones con el sistema, aún el versículo 26 dice que no debemos traer a nuestra casa ninguna cosa abominable. Como pueblo de Elohim no podemos pretender estar bajo los vínculos de Su pacto e involucrarnos con el sistema, no existe tal cosa, no es posible. El cristianismo moderno no le da importancia a esto y se mezcla, mas al final verán como dijo Yahushua: “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos” – Mateo 7:21. Estamos llamados a destruir todo lo que nos separe de YHVH, sin misericordia y a no involucrarnos. Seréis kaddosh (santos - separados) porque Yo soy Kaddosh (Santo).
Hay 17 invitados y ningún miembro en línea