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Gota De Amor - Junio 15/2017

“Y así como hemos  traído la imagen del terrenal, traeremos también la imagen del celestial…” “Porque a los que antes conoció, también predestinó para que fuesen hechos conforme a la imagen de su Hijo” (1Corintios 15:49 y Romanos 8:29)

 

Imagen en Hebreo = Tselem = sombra/parecido/semejante. Cuando los hebreos querían saber de alguien, no preguntaban; “quién es” sino “qué hace”, porque para ellos las acciones dicen quien es la persona, es decir deben ser coherentes con lo que dice ser.  La Torah nos dice que debemos ser hacedores y no oidores.  Cuando el pueblo de Elohim obedece (es hacedor) la Torah, se convierte en la palabra viva y visible que proclama la naturaleza y carácter de Elohim, YHVH está en medio de ellos y el mundo los asocia con El, todo lo que pasa en sus vidas es una proclamación acerca de YHVH.  Pero cuando desobedece la Torah, transgrede los mandamientos de Elohim, es considerado inaceptable e inútil para transmitir la imagen de YHVH.  En la antigüedad cuando alguien transgredía la Torah, debía corregir esa falsa proclamación que había hecho de la imagen de YHVH con su vida incorrecta, debía sacrificar un animal de manera que la sangre del animal cubriera el pecado cometido.  El culpable declaraba de esa forma que su mal comportamiento no era parte de la imagen de YHVH, sino de su caída naturaleza y merecía la muerte.  Yahushua fue sacrificado para cubrir tu pecado y el mío, ya no hay más sacrificio para hacer, así que si voluntariamente damos una falsa imagen de YHVH, si proclamamos ser el pueblo de Elohim y vivimos contrario a su Torah, si nuestras acciones no reflejan la naturaleza y carácter de YHVH, solo os queda “una horrenda expectación de juicio” – Romanos 10:27).

 

Gota De Amor - Junio 14/2017

“Tu diestra, oh YHVH, ha sido magnificada en poder; tu diestra, oh YHVH, ha quebrantado al enemigo” (Éxodo 15:6)

 

La historia nos cuenta como YHVH sacó a Su pueblo de Egipto, a través del Mar Rojo, al Monte Sinaí y luego a través del desierto hasta la Tierra Prometida.  Este es el mismo patrón que seguirá todo aquel que ha entrado en pacto con YHVH.  Israel debía vencer a sus enemigos para poder salir de Egipto y tomar posesión de la tierra prometida.  El primer enemigo era el Faraón.  La palabra Egipto significa esclavitud y el Faraón era el rey de Egipto y quien los tenía esclavizados.  Hoy, Satanás tiene esclavizado al mundo en su Egipto – Sistema – y tal como Israel en el desierto, que más de una vez quiso regresar a Egipto donde tenía la comodidad que ellos conocían, aun siendo esclavos; hoy el pueblo de Elohim lucha para dejar el sistema, en el que cree que tiene lo que necesita para ser feliz.  El proverbio popular dice “solo se extraña lo que se conoce”, es decir como no conocen la verdadera libertad que da el Ruaj Hakoddesh, no la extrañan y prefieren vivir en esclavitud que dar un paso decisivo en la vida y buscar el Reino de Elohim.  El único camino a la Tierra Prometida es a través del desierto, no hay atajos, hay que cruzarlo si queremos llegar a nuestro destino.  Fue en el desierto donde YHVH le dio a Israel la Torah, y es en el desierto donde YHVH se revela a Su pueblo, donde lo equipa para el viaje, donde le muestra Su gloria y le permite obtener victorias que fortalezcan su fe y donde puede experimentar la sed de Elohim y la manera de saciarla.  Fue en el desierto donde le dio el maná, es allí donde nos suple de Su pan de vida – “Pero  he aquí que yo la atraeré y la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón” – Oseas 3:14.  En el desierto, Elohim le presenta a Israel otro enemigo, Amalec.  Amalec viene de Esau, fue su nieto, el padre fue Elifaz que significa “dios de oro”.  Este es el origen de Amalec, dios de oro, amante de las cosas materiales, de la comodidad y el confort a cualquier precio.  Esta es la batalla constante que mucho pueblo de Elohim tiene hoy en día, es la lucha, el desierto que enfrenta mucha gente y que desafortunadamente aparta a muchos del Camino.  Debemos tener cuidado de estos dos enemigos en particular.  Que el sistema no nos esclavice, ni el amor por lo material nos enceguezca.  

Gota De Amor - Junio 13/2017

“Y le llevó el diablo a un alto monte y le mostró en un momento todos los reinos de la tierra.  Y le dijo: A ti te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos; porque a mí me ha sido entregada, y a quien quiero la doy” (Lucas 4:5-6)

 

Yahushua nunca cuestionó la autoridad de Satanás sobre los reinos de la tierra, El sabía que era el príncipe de este mundo.   Por eso dijo: “No hablaré ya mucho con vosotros; porque viene el príncipe de este mundo, y él nada tiene en mí”.  El sistema que consideramos normal, en el cual nos movemos, es el reino de Satanás.  Yahushua oro por sus discípulos que fueran guardados de este mundo (sistema).  “No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal. No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo”.  Así, que, cuando alguien pregunte ¿por qué tanto sufrimiento si hay un Dios en el cielo? Ya sabemos la respuesta.  El no gobierna aquí, este es el sistema de Satanás.  El milenio será Su Reino, y será diferente.  El hombre es experto en buscar chivos expiatorios y en culpar a YHVH de todo, lo ha hecho desde el Edén - “La mujer que me diste por compañera me engañó, y comí” – Génesis 3:12 – Es decir; si no me hubieras dado esa mujer, todo estaría bien, ya ves es tu culpa.  Hoy en día lo sigue haciendo.  Si YHVH es amor ¿por qué tanta hambre, violencia, abusos, desastres, etc.,?  Pues bien, este no es Su reino.  Un día Israel quiso rey que lo gobernara en lugar de YHVH y estas son las consecuencias.  Hoy el hombre se proclama dios de su propia vida en ves de entregarle su vida a YHVH, y estas son las consecuencias.  Pero nadie es su propio dios, si YHVH no es quien rige tu vida, es satanás a través del sistema. 

 

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