“El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente. Diré yo a YHVH: esperanza mía, y castillo mío; mi Elohim, en quien confiaré” (Salmo 91:1-2)
La situación mundial no parece mejorar, todo lo contrario, cada día surge un nuevo problema o crisis, virus, bancarrotas, corrupción gubernamental, derrame de petróleo, epidemias, etc. lo cual quiere decir que no tienes que ir muy lejos para ver a la gente luchando desesperadamente por encontrar algún tipo de refugio y seguridad. El aspecto positivo de todo esto es, que nos obliga a evaluar donde está nuestra verdadera seguridad. Las cosas no van a mejorar, solo lea Mateo 24 y lo verá. Pero en el versículo 6 Yahushua dice: “mirad que no os turbéis”. El reto es: ¿estamos listos? ¿Estamos preparados? No quiero decir, si tenemos provisión, si hemos hecho un plan de contingencia. Quiero decir: ¿estamos tan firmes en nuestra relación con Elohim, conocemos tan bien Su naturaleza y carácter hasta el punto que nuestro corazón no tema, porque sabemos que en El está nuestro refugio y fortaleza? ¿Hemos rendido nuestro corazón a El de tal manera que le permitamos tomar Su lugar como Rey y Señor de nuestra vida? ¿De verdad sabemos lo que significa ser un Hijo de Elohim? Porque ese es el único lugar donde descubriremos esa esperanza y seguridad que tanto anhelamos. Busquemos ese lugar en El donde el temor a las epidemias, colapsos económicos o guerras no tenga poder sobre nosotros.
“Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio a la verdad. Todo aquel que es de la verdad, oye mi voz” (Juan 18:37)
Solo Yahushua tiene la autoridad para definir que es la verdad, y todo aquel que esté interesado en conocerla eventualmente tendrá que venir a El. Jeremías 17:9 dice que el corazón del hombre es engañoso y perverso. La historia de la humanidad es una prueba contundente de que hay un Ser infinito, sabio y omnipotente en control, pero el interés propio y el deseo de proteger la reputación hace que la gente cambie la percepción de cosas que han sucedido, hasta el punto de llamar a lo malo bueno y a lo bueno malo. El centro del interés propio es el orgullo. A nadie le gusta admitir nada que opaque su reputación a los ojos de los demás. Encontramos este fenómeno en todas las esferas de la sociedad y desafortunadamente el pueblo de Dios no está excepto. Por eso vemos a muchos justificar su comportamiento bajo conceptos de verdad completamente tergiversados. El orgullo, la auto-protección y el temor de perder la reputación o no ser aceptados, hace que nuestro corazón albergue motivos no santos de comportamiento que comprometen la verdad que hemos conocido a través del Mesías. Yahushua es la Verdad y todo aquel que lo ama, lo escucha y le permite exponer todo lo que haya en el corazón que no es compatible con la Verdad. !Shabbat Shalom¡
“A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia; amando a YHWH tu Elohim, y atendiendo a su voz…” (Deuteronomio 3019-20)
Supuestamente debía ser simple; estaba toda la Palabra de Elohim, la autoridad y voluntad del Padre para toda la humanidad. La Torah, el regalo del Eterno YHWH para nosotros, todo un compendio de instrucciones y guía para vivir, ahí estaba todo, desde el comienzo hasta el Amen. Un mensaje básico al que no había que quitarle ni añadirle nada. Y Elohim nos dice: “Escoge la vida para que vivas”, y ¿qué escogimos? Denominaciones. Hay alrededor de 38.000 en el mundo. Un solo libro y miles de interpretaciones. Los bautistas, presbiterianos, pentecostales, menonitas, inter-denominacionales, no acabaría. Todos claman la Palabra como su inspiración, pero, paradójicamente, todos tienen una confesión de fe distinta. Tan pronto abren las Escrituras, cada uno ve o entiende una cosa diferente. ¿Es tan confusa la Torah? O ¿el hombre la ha hecho confusa? No, simplemente la hicieron a un lado y cada uno tomo uno, dos o tres versículos y con ellos formo una nueva corriente o filosofía, un nuevo mover como lo llaman hoy en día. por ejemplo: hoy en día todo es profético; canto profético, danza profética, palabra profética, un mover profético que no está llevando al pueblo a ninguna parte y que le está dando autoridad a unos cuantos, profetas, de manipular al pueblo por el cual el Mesías murió y pagó. ¿Dónde está la verdad? ¿Cómo pudo la iglesia desviarse tanto? Sencillo 1Corintios 1:22 – “Porque los judíos piden señales, y los griegos sabiduría”. Hoy en día el pueblo anda detrás del que haga señales, o de aquel famoso lleno de títulos obtenidos en seminarios o escuelas bíblicas donde la Torah no es la autoridad sino los textos escritos y editados por aquellos interesados en hacer discípulos a su imagen y semejanza. Si el Mesías regresara hoy, ¿A cuál iglesia llamaría “su iglesia”? Isaías 4:1 – “Echaran mano de un hombre siete mujeres en aquel tiempo, diciendo: Nosotras comeremos nuestro pan, y nos vestiremos de nuestras ropas; solamente permítenos llevar tu nombre, quita nuestro oprobio”. Mucho pueblo hoy solo lleva el nombre, pero come su propia doctrina o filosofía y viste de su propia ropa/denominación. Escojamos la vida para que vivamos de acuerdo a los parámetros de Elohim y seamos prosperados, nosotros y nuestros hijos.
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