"No juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados; y con la medida con que medís, os volverán á medir." (Mateo 7:1-2)
Una de las cualidades que el hombre no tiene bien desarrollada es el poder juzgar correctamente, en el diseño del hombre, YHVH establecido que El caminaría con el hombre para guiarlo y ayudarlo a tomar las decisiones correctas, así lo podemos ver en Genesis. Sin embargo, cuando el hombre decide comer del árbol del conocimiento del bien y del mal, esta conexión se pierde y nuestro mal criterio pasa a tomar el control, con razón el Mesías dijo “No Juzgues”. Para poder hacer un juicio correcto se necesita conocer el contexto de la situación y el hombre también falla en este aspecto, conocemos parcialmente, por lo tanto, nunca tenemos el contexto completo. Por eso es necesario que toda situación, decisión e incluso palabra que salga de nuestra boca, sea primero puesta ante el altar para buscar dirección en nuestro Elohim. Solo Él nos puede guiar a tomar decisiones correctas.
Viajar en el tiempo, que idea tan tentadora para el ser humano, el hombre ha fantaseado con la idea de poder regresar al pasado o ir al futuro, se han hecho libros, series y películas sobre el tema, la idea de vivir los eventos del pasado, de fantasear como habría sido el estar allí o que reacciones habría tenido, son comunes para todos los seres humanos. Nosotros los que conocemos al Mesias y la Torah, no tenemos que fantasear, YHVH ha diseñado las fiestas anuales para que nosotros podamos vivir el pasado como si hubiéramos estado allí y vivir en el futuro que viviremos. Estamos acercándonos de nuevo al encuentro con nuestro Elohim en las fiestas de primavera, es un momento para recordar cuando sacrificamos el cordero, cuando salíamos apresuradamente de Egipto, cuando vimos el mar abierto de par en par, cuando anduvimos por desierto, cuando vimos morir al Mesías en el madero, cuando vimos la tumba vacía y cuando caminábamos hacia Emaús y nuestros ojos fueron abiertos.
Recuerda, estas fiestas son una cita con nuestro Elohim para recordar lo que Él ha hecho, lo que hace y lo que hará por nosotros.
"Como el ciervo brama por las corrientes de agua, Así, oh ’Elohim, te anhela el alma mía." (Salmo 42:1)
El autor del Salmo utiliza una imagen literaria bastante clara para mostrar la necesidad del ser humano por YHVH, la sensación de tener sed y no poder beber agua es simplemente angustiosa y desesperante. Esta es la sensación de muchas personas, siempre buscando alrededor, tratando de encontrar algo que les dé sentido a sus vidas (algo que calme su sed), muchas veces pensamos “si consigo este logro seré feliz”, “si vivo en este lugar sería feliz”, “Si alcanzo este ascenso laboral me realizaría como profesional”. Tratar de alcanzar todos estos pensamientos sería como correr tras un espejismo en el desierto, solo para darse cuenta que al llegar allí, tienes aún más sed. Juan registra una maravillosa frase del Mesías en la conversación con la samaritana en el pozo que dice: “pero el que beba del agua que Yo le daré, no tendrá sed jamás, sino que el agua que Yo le daré se hará en él una fuente de agua que brota para vida eterna” Juan 4:14. Él es quien nos sacia, Él nos da todo para que seamos plenos, ¿tienes sed espiritual? Aprovecha este Shabbat para venir a la fuente, a la roca de la cual emana agua pura. Solo en Él somos saciados.
Shabbat Shalom
Hay 55 invitados y ningún miembro en línea