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Gota Diaria - Enero 12/2019

“Cuando Yahushua se había acercado más, y podía ver la ciudad, lloró por ella, diciendo: ¡Si supieras, tan siquiera hoy lo que se necesita para tu paz!” (Lucas 19:41-42)

Desde que Israel entró y tomó posesión parcial de la Tierra Prometida, ha buscado la paz con sus vecinos, mas no la paz ordenada por YHVH, sino la paz comprometiendo su fe y obediencia a Elohim.  La paz que el hombre construye no es la paz que YHVH instruye.  Para el hombre, la paz es invariablemente el resultado de dos cosas: guerra o tratado.  En la guerra al menos sabemos que uno gana y el otro pierde.  Pero ahora, más que nunca, el hombre busca la paz comprometiendo sus valores, cediendo sus derechos, desobedeciendo a Elohim.  Esa no es la paz de la que YHVH habla en Su Torah.  Su paz es absoluta, no involucra concesiones ni transige, Su paz proviene de la elección libre del hombre de elegir servir a Elohim como Él lo exige, y nada más.  Israel no vio nada malo en acercarse y mezclarse con los pueblos que habitaban Canaan.  No vio nada malo en buscar la paz con sus vecinos a su manera, participando de sus festivales  y costumbres, dando respeto a sus creencias y falsos dioses y como resultado, disfrutar de una aparente paz, que tarde o temprano terminaría en guerra, ya que era una paz creada por el hombre y no reflejaba para nada la paz y prosperidad que Elohim tenía para Su pueblo.  Los matrimonios entre hebreos y cananeos se convirtieron en pan de cada día, con poca resistencia, creyendo que era algo bueno.  Israel estaba ciego y no aceptaba que estaba quebrantando la Torah de YHVH.  Se sentían bien con su habilidad para lidiar con sus vecinos basados en su propia moral sin la dirección de Elohim.  Pero el problema de Israel no terminó ahí, ha continuado y está rampante en el pueblo de Elohim hoy tanto como entonces.  Su pueblo sigue transigiendo con el sistema, participando de tradiciones y costumbres, viendo sus dioses como algo normal y tolerable de lo que no tienen que separarse, sino tolerar.  El movimiento de la Interfe está de moda y hay que seguirlo.  El dicho es: “Todos los caminos van a Roma”, seguro que sí, pero “no todos los caminos van a Jerusalén”.  

Gota Diaria - Enero 11/2019

“Estas, pues, son las naciones que dejó YHVH para probar con ellas a Israel… para saber si obedecerían a los mandamientos de YHVH” (Jueces 3:1 y 4) 

Todo en la vida requiere determinación, disciplina, sacrificio.  Los deportistas saben que para obtener la victoria necesitan estar en forma y que esto se logra con ejercicios diarios, entrenamientos, y que antes de llegar a la final, tienen que haber luchado una serie de competencias preliminares.  Cuando el pueblo de Israel salió de Egipto, no estaba en forma para enfrentar ninguna batalla, siempre fue la mano de Elohim quien los sacó victoriosos.  Pero Elohim necesitaba saber hasta que punto sus hijos habían aprendido que su fortaleza estaba en Él, y que no debían temer a sus enemigos, sino obedecer la Torah y confiar en Él.  Dejo esos pueblos para entrenarnos para la guerra, para probar que sus corazones permanecerían obedientes aun cuando el calor de la guerra arreciara.   Este mismo entrenamiento usa Elohim con Su pueblo hoy en día, aunque no nos emociona mucho cuando la prueba llega, puede ser más aterrador si no conocemos los propósitos de Elohim para nosotros.  No es para aniquilarnos, ni para recordarnos que Él es todopoderoso; es para equiparnos con las herramientas que necesitamos para salir victoriosos.  El permite que pasemos por tribulaciones y tiempos difíciles, para producir en nosotros Su fortaleza.

 

Gota Diaria - Enero 10/2019

“YHVH es tardo para la ira y grande en poder, y no tendrá por inocente al culpable” (Nahum 1:3)

Desde comienzos de la humanidad el hombre siempre ha buscado un chivo expiatorio a quien culpar cuando no quiere asumir responsabilidad de sus actos.  Adán culpó a Eva y Eva culpo a la serpiente.  Se sintieron bien por un momento hasta que vieron las consecuencias de su desobediencia.  Hoy no es nada diferente, el hombre sigue buscando un chivo expiatorio sobre quien poner toda su culpa, pero tarde o temprano el juego de la culpa termina y por lo regular se pierde y si no acepta la responsabilidad, va a buscar otro chivo a quien culpar de su desgracia.  Pero culpar a alguien más de nuestros errores o sus consecuencias no nos justifica delante de YHVH.  Elohim demanda que cada uno asuma responsabilidad de sus actos, pensamientos y palabras.  Nadie puede obligarnos a elegir mal, lo que hagamos con nuestra vida siempre será nuestra responsabilidad, así que delante de YHVH el juego de la culpa, no funciona, nos puede hacer sentir mejor sobre nosotros mismo pero no delante de nuestro Hacedor, El lo ve todo, lo sabe todo, y solo quiere que le entreguemos el desastre que hemos hecho y le dejemos guiarnos el resto del camino, nos dará la oportunidad de enmendar nuestros actos y seguir adelante.

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