“Porque somos hechura suya, creados en el Mesías Yahushua para buenas obras, las cuales YHVH preparó de antemano para que anduviésemos en ellas” (Efesios 2:10)
En todo el mundo se gastan millones de dólares en obras de arte de valor incalculable. Me sorprende la cantidad de dinero que la gente paga por una pintura, escultura, etc., algunas son consideradas invaluables. Pero, ¿qué hace que una obra (pintura, escultura, etc) sea una “obra maestra”? No es la obra en si, es QUIEN la hizo. Un maestro, hace una “obra maestra”. Tu vida es una obra de arte que no tiene precio en las manos de YHVH. Su toque perfecto es pintar, esculpir tu vida día a día para crear la “obra maestra” que Él desea que seas. Cada brochazo del pincel, cada golpe del cincel, coloca color, da forma a tu identidad individual en El. Puedes confiar en Su habilidad, en Su arte, porque no solo es el artista de la creación sino que ama su obra. Somos hechura suya, creados en el Mesías Yahushua para buenas obras. Eres Su “obra maestra” diseñada para representarlo en todo lo que hagas.
“He aquí, aunque El me matare, en El esperare” (Job 13:15)
¿Alguna vez te has sentido contra la pared como si todo estuviera en contra tuyo, cuando nada sale bien? ¿Has pensado que puede ser YHVH quien esté orquestando todas las circunstancias? No, imposible, dirás: YHVH me protegería de todo esto. Pero las Escrituras están llenas de ejemplos donde YHVH usa las dificultades para edificar o fortalecer nuestra fe. Abraham, José, Moisés, Job, Daniel… la lista es interminable. Todos ellos pasaron por tribulaciones que tal vez ni tú ni yo seriamos capaces de soportar hoy en día, y las Escrituras nos relatan como contra todo pronóstico, ellos permanecieron creyendo, sostenidos como viendo al Invisible (Hebreos 11:27). Es fácil confiar en YHVH cuando todo sale bien, pero YHVH algunas veces sacude nuestra vida y la comodidad y las falsas seguridades son removidas para mostrarnos que Él es nuestra única fuente de fortaleza. Cuando todo parece estar en contra, no pienses que YHVH te ha abandonado, tu dinero, éxito, amigos, familia, puede desaparecer, de todas maneras ellos no pelearían la batalla por ti, solo mantén tus ojos fijos en El, cuando todo haya fallado, te sorprenderás de lo que tu Padre Celestial hará por ti.
“En la sombra de tus alas me ampararé hasta que pasen los quebrantos. (Salmo 57:1)
A nadie le gusta ser quebrantado, pero no podemos ignorar que sus beneficios son maravillosos para nuestro crecimiento espiritual. El ser quebrantado nos da una perspectiva completamente diferente del plan de Elohim para nuestra vida. El tener una vida llena de bendiciones ininterrumpidas causa un efecto bien interesante en la gente, empiezan a creer que YHVH solo existe para ellos, y que tanta bendición es ser aceptado ante YHVH, ignorando que cuando no dejamos que Elohim nos quebrante, El nos deja solos, y muchos simplemente acumulan como resultado de sus propios medios adquisitivos, que no tienen nada que ver con la aprobación de YHVH. Esa distorsionada visión le rompe el corazón a YHVH y nos aparta cada día más de Él y de la verdadera bendición de conocerlo como El es. Así que el único remedio para la auto-idolatría, es el quebrantamiento. Cuando YHVH dice NO, cuando quita en vez de dar, cuando divinamente maneja lo que tenemos, cuánto tenemos, y por cuánto tiempo lo vamos a tener, esta ayudándonos a mantener nuestros ojos en El. No despreciemos el quebrantamiento, reconozcámoslo como la voz del Padre Celestial llamándonos a refugiarnos en Sus amorosos brazos.
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