“Estad quietos y conoced que yo soy YHVH; seré exaltado entre las naciones, enaltecido seré en la tierra” (Salmo 46:10)
La vida parece más congestionada y demandante que nunca. ¿Qué dice la Biblia al respecto? El reposo fue idea de Elohim como parte de Su creación. Aún las estaciones descansan, El exigió que se dejara descansar la tierra y así como separó un día para el hombre, separó un año para la tierra. Parece que hay una conexión entre el reposo y vivir en la tierra prometida y recibir Su herencia. “Mi presencia irá contigo y te daré descanso” (Éxodo 33:14). Pero YHVH no solo quiere que reposemos de nuestras labores, sino que reposemos y confiemos en El. Podemos trabajar y trabajar y conseguir cosas, mas no descansar. El mundo entiende por descanso, tener vacaciones, para nosotros descansar es buscar a Elohim y en El encontrar el verdadero reposo. Yahushua dijo: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” (Mateo 11:28). El verdadero reposo es obedecer sus mandamientos y seguir Su camino. Es temer a Elohim, es reposar y confiar en El por lo que El es, Job dijo: “¿No es tu temor a Dios tu confianza? ¿No es tu esperanza la integridad de tus caminos?” (Job 4:6). Reposemos en El, pues solo YHVH conoce nuestro corazón y sus motivaciones y nos dará el descanso que necesitamos. ¡Shabbat Shalom!
“Y Moisés, con los sacerdotes levitas, habló a todo Israel, diciendo: Guarda silencio y escucha, oh Israel; hoy has venido a ser pueblo de YHVH tu Elohim” (Deuteronomio 27:9)
Las Escrituras, empezando por la Torah, los cinco libros de Moisés, demuestran claramente que YHVH no acepta a nadie basado en su estilo de vida. Y si somos honestos, aceptamos que nuestra fragilidad humana y nuestros fracasos demuestran claramente nuestra falta de excelencia moral y fidelidad personal a YHVH o a cualquier otra persona. Nuestra condición espiritual no es nada diferente a la de Israel en Egipto. YHVH envía a Moisés para liberarlos, y al liberar al pueblo de la esclavitud, lo hace su pueblo, un pueblo llamado a vivir bajo los parámetros de YHVH. Aplica para nosotros hoy en día, sin embargo, tal es nuestra naturaleza, que somos lentos para entender las profundidades de la relación que YHVH ha establecido. La verdadera espiritualidad de la Torah, exige humildad personal y total dependencia de YHVH, aceptando al mismo tiempo, que la relación correcta con Elohim solo puede darse a través de su provisión de perdón, que antes con Israel era a través de los sacrificios, pero hoy es a través del sacrificio del Mesías. Y como en los días de Moisés, nosotros que hemos sido rescatados por YHVH a través del Mesías, hemos sido hechos pueblo de YHVH, no por méritos propios, sino por lo que YHVH mismo ha hecho a través de Su Hijo. Así que, guardemos silencio y escuchemos “Hoy hemos vendido a ser pueblo de YHVH nuestro Elohim”.
“Todo varón de toda vuestra descendencia en vuestras generaciones, que se acercare a las cosas sagradas que los hijos de Israel consagran a YHVH, teniendo inmundicia sobre sí, será cortado de mi presencia. Yo YHVH” (Levítico 22:3)
Mucho de este tercer libro de Moisés se refiere a dos pares de conceptos: limpio e inmundo, y santo y común. Estos conceptos son ajenos a muchos, incluso las personas religiosas tienen poca comprensión de la perspectiva de la Torah en tales cosas. La mayoría de la gente, tiende a hacer distinción entre lo santo y lo secular como si hubiera algunos aspectos de la vida que están separados de YHVH y su influencia. Pero la Torah no hace tal distinción. El Elohim de Israel es el creador de todas las cosas, y toda vida existe bajo su dominio, por consiguiente Su pueblo está llamado a vivir una vida de servicio a El. Sin embargo, Elohim hace diferencia entre lo limpio y lo inmundo, lo santo y lo común. Los términos limpio e inmundo (hebreo: tahor y tamei) describen el estado de una cosa o persona en relación con su aceptación dentro de la comunidad del pueblo de YHVH, especialmente con respecto a YHVH mismo. El impuro (inmundo) no es aceptable en la presencia de YHVH y no debe ser tolerado como parte de la vida normal de la comunidad. De hecho lo inmundo puede contaminar lo que esta limpio. Lo santo y lo común (hebreo: kodesh y chol) son otro par de conceptos, pero a diferencia de lo limpio e inmundo que se refiere a un estado de aceptabilidad, lo santo y lo común se refiere a la distinción entro lo que ha sido especialmente separado por YHVH para su uso, y lo que no lo es. Si bien estos dos pares de conceptos describen diferentes aspectos de la vida, la forma como interactúan entre sí es crucial. Lo santo también debe ser limpio. Puesto que YHVH no tolera la inmundicia en Su presencia, hay consecuencias graves cuando algo o alguien que es santo (separado) se vuelve inmundo. Este es el lente a través del cual necesitamos ver el mundo.
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