“Mirad, guardaos de la levadura de los fariseos y de los saduceos... “ (Mateo 16:5-12)
En los tiempos del Mesías habían al menos 7 (muchos dicen que hasta 24) diferentes grupos religiosos. Igual que las múltiples denominaciones de hoy en día, se caracterizaban por diferentes doctrinas, interpretaciones de las Escrituras y tradiciones convertidas en mandamientos de hombres. La levadura se usa para producir fermentación y hacer que la masa se infle, y no se necesita mucha para que produzca un gran efecto. Mateo dice que Yahushua no les hablaba de la levadura del pan, sino de la doctrina de los fariseos y saduceos. Más adelante en Mateo 15:8-9 dice – “Este pueblo de labios me honra; mas su corazón está lejos de mí. Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres”. Al igual que un poco de levadura es suficiente para producir un gran efecto en la masa del pan, una mala interpretación de la Torah es igualmente dañina para el corazón y la vida espiritual del hombre. En los tiempos del Mesías le habían añadido tanto a la Torah, que ya no guardaban nada de lo estipulado por Moises, sino sus propias reglas y mandamientos. Hoy en día, el cristianismo ha hecho lo contrario, no le ha añadido sino que ha mutilado la Torah, so pretexto de que no hay que cumplirla porque Yahushua la cumplió por ellos. Pero Yahushua no es la excusa para evadir la Tora, sino el ejemplo para cumplirla. Cuidemonos de la levadura de los fariseos, sean de la época del Mesías o los fariseos modernos.
“YHVH es mi fortaleza y mi cántico, y ha sido mi salvación. Este es mi Elohim, y lo alabaré; Elohim de mi padre, y lo enalteceré. YHVH es varón de guerra; YHVH es su nombre” (Éxodo 15:2-3)
El pueblo cruzó el mar, vio el gran hecho que YHVH ejecutó contra los egipcios y dice la Escritura que “El pueblo temió a YHVH y creyeron a YHVH y a Moisés su siervo”. Y Moisés y el pueblo cantaron y alabaron a YHVH. El pueblo había pasado una buena temporada viendo como YHVH ejecutaba juicios contra todos los dioses egipcios. Era necesario hacerlo, el pueblo había vivido 430 años rodeado de una sociedad idolatra y con plena seguridad se habían contaminado de su idolatría. La prueba está en que cuando Moisés de demoró para bajar del monte lo primero que hicieron, fue buscar un dios que alabar y se hicieron el becerro de oro, uno de los dioses egipcios contra los cuales YHVH había ejecutado juicio, y lo alabaron. YHVH tenía que mostrarle a Su pueblo que YHVH era UNO y uno Su nombre. Ahora ya se encontraban al otro lado del mar, y de nuevo habían visto la liberación de YHVH. Cantaron, alabaron, dice la Escritura que Miriam la hermana de Moisés tomo pandero y junto con las demás mujeres danzaron, estaban de fiesta. Muchos se preguntan hoy en día ¿cómo pudo un pueblo que vio tanta maravilla, rebelarse tanto contra YHVH? Y yo pregunto: ¿era la sociedad de ese entonces más corrupta que nuestra sociedad? No lo creo. Según Mishnah – Eduyot 2:10, las plagas duraron mas o menos 12 meses y mucho pueblo se convirtió a YHVH – Éxodo 12:38. Hoy vemos maravillas todos los días, vemos como YHVH nos protege en medio de un mundo en caos y corrupto y ¿alabamos, danzamos, cantamos? No la mayoría se queja por tener que separarse para YHVH y dejar el sistema. No hay mucha diferencia en ellos y nosotros. (Para meditar)
“Porque Yo vivo, vosotros también viviréis” (Juan 14:19)
Los días de Panes sin Levadura marcaron un punto importante en la forma como las Fiestas de Primavera son celebradas. Por supuesto que seguimos recordando la salida de Egipto como tipo de redención y liberación de nuestra esclavitud del pecado, también seguimos absteniéndonos de comer pan con levadura durante estos siete días como recordatorio de que hemos llegado a ser nueva masa. Pero el centro de toda la Fiesta de Panes sin Levadura es la hermosa realidad de que Yahushua nuestro Mesías resucitó durante esta Fiesta. Yahushua enfatizó una y otra vez la importancia de Su resurrección. Durante la última cena con sus discípulos les dijo que sería traicionado, pero que el volvería y que junto con el Padre haría morada en cada uno de ellos por medio del Ruaj Hakoddesh. Desde que resucitó nuestro Mesías Yahushua vive en cada uno de nosotros, nos fortalece para vencer toda adversidad y para resistir los ataques de Satanás a través del Ruaj. La Fiesta de los Panes sin Levadura nos lleva también a enfocarnos en separarnos para Elohim reemplazando el pecado por la justicia entendiendo que la única forma de hacer esto, es teniendo la vida del Mesías en nosotros, aceptando su sacrificio como único medio de redención y reconciliación.
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