“Pues YHVH tu Elohim te ha bendecido en toda obra de tus manos; él sabe que andas por este gran desierto…” (Deuteronomio 2:7)
Nuestra vida es un camino ya trazado por YHVH. Todos aquellos que creemos en YHVH y tenemos nuestra confianza puesta en la obra del Mesías, salimos de Egipto y vamos hacia la Tierra Prometida. Este viaje nos lleva por todo tipo de terrenos, desiertos, valles, montañas, ríos, etc. En cada lugar hay lecciones que aprender y bendiciones para recibir. En cada etapa del camino, encontramos no solo la corrección y guía de nuestro Adonai, sino también su amor y misericordia. Al pueblo de Israel se le ordenó pasar por la tierra de Esaú, mas no quedarse en ella, seguir el camino. Hay muchas cosas en este sistema que pueden desviar nuestra mirada del verdadero objetivo de nuestra vida. Todo obstáculo en nuestro viaje hacía la Tierra Prometida, debe ser removido. También se le prohibió al pueblo meterse o interactuar con los hijos de Esaú, no pedirles nada, todo comprarlo con dinero. Cuando leemos estos versículos creemos que son simplemente historia y nada tienen que ver con nosotros hoy, pero estamos muy equivocados, todo en la Escritura tiene un propósito, y todos los triunfos y fracaso del pueblo de Elohim, fueron escritos para nuestra enseñanza, ejemplo y guía. Al igual que Israel, se nos prohíbe mezclarnos y se nos ordena mantenernos separados – kaddosh – para YHVH.
“Acuérdate del día de reposo para santificarlo” (Éxodo 20:8)
Los mandamientos de YHVH no son una camisa de fuerza, son regalos que el Padre ha diseñado para su pueblo y cuando los obedecemos descubrimos que son un camino de vida y bendición. YHVH nos dio el regalo del Shabbat, y cuando lo abrimos, empezamos a experimentar el gozo de simplemente “ser” libres de la carga pesada de estar haciendo cosas. A través de este maravilloso regalo, YHVH nos esta invitando a acercarnos mas a Él y nutrirnos de la vid de Su amor y reposar en El. También descubrimos que el Shabbat es un estilo de vida, es el ritmo que el Ruaj quiere que llevemos para poder alimentar nuestra alma y escucharlo sin interrupciones. Gracias Padre por este maravilloso regalo del Shabbat, ayúdanos a descubrir el verdadero gozo y libertad que con el llega, a sumergirnos en Tu amor y disfrutar de Tu presencia, en nombre de nuestro amado Adonai Yahushua, Amen. ¡Shabbat Shalom!
“Porque así dijo YHVH: cuando en Babilonia se cumplan los setenta años, yo os visitare, y despertare sobre vosotros mi buena palabra, para haceros volver a este lugar” (Jeremías 29:10)
El versículo que sigue después de este es uno que muchos desean escuchar y proclamar – “Porque yo se los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice YHVH, pensamientos de paz y no de mal, para daros el fin que esperas” – Pero antes de que el maravilloso plan de YHVH de regresarlos a la tierra prometida se hiciera efectivo, el pueblo de Israel tuvo que soportar 70 años de cautiverio, durante los cuales clamaron y lloraron esperando la promesa de regresar. No es que YHVH siempre antes de bendecirnos, nos azote, es que a veces la única manera de aprender y obedecer es por el camino duro de la disciplina. YHVH a veces permite que el sufrimiento toque nuestra puerta, porque es de la única manera que lo buscamos con todo el corazón, que clamamos por ser liberados. Y YHVH eventualmente lo hará, ya sea sanándonos, quitando de nuestro camino los obstáculos mientras estamos en esta vida, o llevándonos a Él, a una libertad más gloriosa, o permitiéndonos que la prueba haga su obra completa de moldear nuestro carácter.
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