A través de toda la Escritura, el mensaje de YGVH para Su pueblo sigue siendo el mismo – que debemos separarnos del mundo. El dice vez tras vez: “Salid de en medio de ellos, y apartaos dice Adonai” – 2Corintios 6:17. Vivimos en el mundo, pero no somos del mundo (sistema), así que constantemente debemos ir a la Torah, y buscar la guía para todo lo que enfrentamos en nuestro caminar diario y actuar bajo esos maravillosos parámetros dados por YHVH. Juan 17:17 – “Santificaos en tu verdad (Torah), tu Torah es verdad”. Ser santo es ser = kaddosh = ser separado. Es decir no actuar como actúa el sistema, no vivir bajo los parámetros del sistema, no buscar lo que busca el sistema, sino “buscar el Reino de Elohim y su justicia”. Es difícil porque el sistema humanístico en el que vivimos, influencia todo a nuestro alrededor. Por eso debemos ser fuertes y esforzarnos, sabiendo que nuestro galardón es grande. Confiemos en YHVH y El no guiará siempre por el camino de la luz. Debemos empezar entendiendo y aceptando que quien “quiera ser amigo del mundo (sistema), se constituye enemigo de YHVH”. “Anda, pueblo mío, entra en tus aposentos, cierra tras ti tus puertas; escóndete un poquito, por un momento, en tanto que pasa la indignación” – Isaías 26:20.
“No penséis que he venido para traer paz a la tierra; no he venido para traer paz, sino espada” (Mateo 10:34)
¿Sacrificamos la verdad por la unidad, o la unidad por la verdad? Yahushua continúa diciendo: “Porque he venido para poner en disensión al hombre contra su padre, a la hija contra su madre, y a la nuera contra su suegra: y los enemigos del hombre serán los de su casa”. Y ¿cuál es la espada que crea esa disensión? Efesios 6:17 – “… y la espada del Ruaj que es la Palabra (Torah) de Elohim”. Y la Palabra nos revela la verdad. ¿Qué es la verdad? Salmo 119:142 – “Tu justicia es eterna y tu Torah la verdad”. Por eso Yahushua dijo en Mateo 5:17 que no había venido a acabar con la Torah. No se puede acabar la Verdad. La verdad marca una línea, una línea de división, una línea que nos obliga a tomar una decisión, a escoger entre: sacrificarse a uno mismo o transigir; a obedecer o a desobedecer; a la luz o a la oscuridad; a ser trigo o cizaña; a ser oveja o cabra; a la sabiduría o a la ignorancia. Es la verdad, la Torah de YHVH por la que debemos luchar hasta lograr la unidad de la que habló Pablo en Efesios 4:11-13 – no unidad de paz, sino de fe. La unidad de paz quita la línea de la verdad y esta se vuelve subjetiva a las circunstancias, ya no es el estándar de vida por el que caminamos. Así, que, es mejor estar divididos por la verdad que unidos por el error.
"Estad quietos y conoced que Yo soy YHVH, sere exaltado entre las naciones, enaltecido sere en la tierra" (Salmo 46:10)
Cuando le pedimos a los niños que se queden quietos, nuestro objetivo es que dejen de hablar o llorar y escuchen lo que tenemos que decier. A veces tenemos que hablar fuerte y con autoridad, otras podemos aquietarlos con un suave Shhh. YHVH a veces tiene que hablarnos fuerte, especialmente cuando el nivel del dolor es tan alto, la decepcion tan profunda y el miedo tan agobiante, que perdemos de vista al Elohim que es nuestro refugio y fortaleza. Otras veces un simple susurro nos recuerda quien esta en control y ha prometido nunca abandonarnos ni desampararnos. Padre, cuando el ruido del sistema nos asuste y sus tentaculos traten de halarnos lejos de Ti, hablanos fuerte, sacudenos, y enseñanos en la quietud esperar en Ti. Selah
Hay 15 invitados y ningún miembro en línea