"Pones ademas mis pies en el cepo, y observas todos mis caminos, trazando un limite para las plantas de mis pies" (Job 13:27)
Nuestros limites definen el territorio del cual somos responsables. Si tenemos una propiedad, pues somos responsables de lo que ocurra con ella y dentro de ella. Pero cada uno de nosotros tiene limites personales, es como una linea de propiedad invisible. Esos limites definen lo que somos, nuestro corazon, lo que hay en el, y somos responsables de lo que poseemos, de nosotros mismos. Proverbios 4:23 - "... guarda tu corazon porque de el mana la vida" - Guardamos nuestro corazon estableciendo limites que nos protegan fisica, emocional y espiritualmente. Palabras son limites, por ejemplo la palabra NO es un buen limite, nos ayuda a mantener todo lo que nos daña fuera. Tener limites nos permiten saber que podemos compartir con otros, y con quien compartir. El mejor y mas seguro limite, ha sido establecido por YHVH, Su Tora, es el limite que nos mantiene dentro del Reino, libres de toda contaminacion y daño. Selah
"Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan" (Mateo 11:12)
Un rey necesita territorio para ser rey. Un rey sin territorio no es realmente un rey. Satanas sabe de la importancia del territorio, por eso ha pasado siglos tomando control de naciones a traves de los lideres corruptos que se sujetan a el. Hoy en dia los creyentes han perdido el interes por el territorio, y es dificil distinguir un creyente de una persona sistematizada. Se ven igual, lucen igual, actuan igual, porque los que dicen creer en el Mesias estan mas interesados en las bendiciones que en reconocer la autoridad el Padre que es la que determina el territorio del Reino. Es decir, el Reino de YHVH se extiende hasta donde Su autoridad sea reconocida y obedecida. La autoridad de YHVH es la Tora, la Palabra. YHVH necesita que Su pueblo entiende la importancia del territorio. Necesita que tomemos control primero de nuestro propio territorio (vida), luego del territorio de nuestro hogar (hijos, esposos viviendo bajo la Tora), y luego caminar por donde quiera el Padre llevarnos, estableciendo el Reino con nuestra conducta, palabras, estilo de vida, es decir que el mundo (satanas) sepa que hay territorio fuera de su control y que YHVH es REY.
“La Torah de YHVH es perfecta, que convierte el alma” (Salmo 19:7)
La Torah es también llamada los Libros de Moisés, de los cuales habló Yahushua cuando confrontó a los discípulos que iban a Emaús. Los Libros de Moisés son también llamados el Pentateuco, que son los cinco primeros libros del Tanaj (AT) – Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio. La palabra Torah, mal traducida en los Escritos Apostólicos como “Ley”, significa = Instrucciones. Así, que, si queremos vivir una vida recta, separada, consagrada a YHVH, debemos estudiar la Torah. El Salmo 119, llamado el Salmo de la Torah, nos enseña todo lo que el hombre logra guardándola. “Bienaventurados los perfectos de camino, los que andan en la Torah de YHVH… ¿Con qué guardará el joven su camino? Con guardar la Torah… Enséñame, oh YHVH, el camino de tus estatutos, y lo guardaré hasta el fin. Dame entendimiento, y guardaré tu Torah… A media noche me levanto para alabarte por tus justos juicios… Hazme entender y aprenderé tus mandamientos… ¡Oh, cuánto amo tu Torah! Todo el día es ella mi meditación… Ordena mis pasos con tu Torah, y ninguna iniquidad se enseñoree de mí… Hace mucho que he entendido tus testimonios, que para SIEMPRE LOS HAS ESTABLECIDO”.
Hay 16 invitados y ningún miembro en línea