“Llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia al Mesías” (2 Corintios 10:5)
Llevar cautivo, es un verbo que viene del campo de batalla. Significa someter a los presos con la espada. Pablo usa este cuadro descriptivo para mostrarnos lo que debemos hacer con nuestra mente rebelde. Nuestros pensamientos naturales están fuera del control del Mesías hasta que los obliguemos, sometiéndolos como presos de guerra, a moverse de la rebelión a la sumisión. Pero esto es algo que YHVH no hará por nosotros, es un acto de nuestra voluntad. Debemos estar vigilantes todo el tiempo, pues nuestra mente tiene una capacidad sorprendente de desviarse y con argumentos justificar pensamientos y deseos fuera de la voluntad de YHVH. Pero cuando hacemos de esta guerra una práctica, y aprendemos a someter esos prisioneros, nuestra vida es más simple y podemos enfocarnos más fácil en el verdadero objetivo, que es servir a YHVH, y pasar más tiempo en Su presencia.
“No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?” (Mateo 6:25)
Es necesario recordarnos constantemente lo frágil que es nuestra vida y la necesidad de centrarla en Elohim, aunque se convierta en frase de cajón. Yahushua les dijo a Sus discípulos en Su tiempo y nos lo dice ahora a nosotros que no debemos preocuparnos por el futuro, pues está en las manos de Elohim, que lo que debemos hacer es buscar el Reino de Elohim y Su justicia. Cuando caminamos con Elohim y le servimos, nada nos falta. Hoy más que nunca debemos buscar a YHVH y estar protegidos bajo Su manto. Llegará el día en que aunque tengamos dinero no habrá que comprar y solo nos quedará confiar en El y sabemos que El ha prometido nunca abandonarnos ni desampararnos. Como humanos que somos, nos enfocamos demasiado en nuestro mañana, cuando tal vez ni haya un mañana, YHVH puede llamarnos a Su presencia hoy, ahora. Así que, concentrémonos en el hoy, en vivir para El, en servirle, en proclamar el Reino de Elohim, en ser vasos útiles en Sus manos que proclamen Su gloria y le muestren al mundo el amor, la compasión, la misericordia, la paz interior que solo nuestro Padre Celestial puede dar. Mañana está en Sus manos.
“Si me amáis, guardad mis mandamientos” (Juan 14:15)
Lo contrario sería – “si no guardas mis mandamientos, no me amas” – Nuestra lucha por obedecer, es simplemente la lucha de nuestro corazón por amar. En otras palabras, a medida que nuestro amor por el Padre y por Yahushua crece en nuestro corazón, cumplimos la Torah, ya que el amor a YHVH es la puerta a toda obediencia. YHVH conoce los secretos de nuestro corazón, sabe de nuestra disposición para hacer Su voluntad, y de nuestra rebeldía. Entiende nuestros miedos y se goza cuando percibe nuestra confianza en El. Es allí, en lo profundo del corazón donde se escucha el llamado y donde lo aceptamos o rechazamos. Oro para que YHVH nos de la voluntad para hacer Su Voluntad, el coraje para creer en Su Amor, que nos libre de toda duda y de todo temor. Que fortalezca nuestra confianza en El para proseguir hacía la meta, que no nos concentremos en las promesas, sino en darle gloria a El por el milagro de nuestra vida y por darnos a Yahushua.
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