“Porque no son los oidores de la Torah los justos ante Elohim, sino los hacedores de la Torah serán justificados” (Romanos 2:13)
El mayor porcentaje de las Escrituras no está enfocado en llamar gente a creer en YHVH, sino que se concentra en YHVH pidiéndole al creyente a dejar de pecar y vivir en obediencia a Sus mandamientos. A practicar aquello en lo que proclaman creer. ¿Sabe por qué? La Palabra de YHVH (Torah) está llena de instrucciones de YHVH para nuestra vida. Así, que, cualquier persona normal entiende que, si se cree en la Palabra, lo correcto es vivir bajo las instrucciones dadas en la Palabra. Por eso, la obediencia es el resultado de lo que creemos. Muestra externamente lo que creemos. Debemos ser coherentes con lo que creemos. (Si alguien dice que es hindú y aparece vestido con ruana, sombreo y carriel, ¿le creería? A menos que estén en una fiesta de disfraces). Igualmente, cuando alguien dice que cree en Yahushua y vive como cualquier persona del sistema, guardando fiestas del sistema, observando las tradiciones del sistema, ¿le creería? Yo no.
“Y si el ministerio de muerte grabado con letras en piedras fue con gloria, tanto que los hijos de Israel no pudieron fijar la vista en el rostro de Moisés a causa de la gloria de su rostro, la cual había de perecer, ¿cómo no será más bien con gloria el ministerio del Ruaj?”
¿Está Pablo aquí enseñando, como dicen muchos, que la ley de YHVH fue abolida? ¿Qué quiere decir Pablo con que la ley es ministerio de muerte? Muchos creen y enseñan que la frase “ministerio de muerte”, es una clara evidencia de que la ley terminó y argumentan: “como no habría de abolir YHVH algo que producía muerte. Pero, consideremos: Si la Ley de YHVH (Torah) no demandará nuestra muerte, entonces en vano fue el Mesías al madero — Si la Ley de YHVH (Torah) no demandará nuestra muerte por transgredirla, entonces la Ley no es santa, justa y buena — Romanos 7:12. Necesitamos que la Ley de YHVH (Torah) actué como ministerio de muerte para poder nacer de nuevo. Recordemos que la Ley (Torah) bendice la obediencia y maldice (trae muerte) la desobediencia. Esto no es algo nuevo — “Mira, yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte y el mal. Porque yo te mando hoy que ames a YHVH tu Elohim, que andes en Sus caminos, y guardes Sus mandamientos, Sus estatutos, y Sus decretos, para que vivas… Mas si tu corazón se apartare… y te inclinares a dioses ajenos… yo os protesto hoy que de cierto pereceréis” — Deuteronomio 30:15-18.
“Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos” (Ezequiel 36:26-27)
Un mecánico estaba reparando el motor del carro de un cirujano, cuando éste llega para saber el diagnostico. El mecánico le dice: Doctor, ¿le puedo hacer una pregunta? Por supuesto responde el cirujano. Mire este motor, yo le abro el corazón, le saco las válvulas, las arreglo, las pongo de nuevo y cuando termino, el motor está como nuevo. ¿Cómo es que a mí me pagan tan poco, y usted gana tanto, cuando en realidad hacemos el mismo trabajo? El cirujano sonríe y le susurra: “Trata de hacer el trabajo con el motor funcionando”. Eso es prácticamente lo que YHVH hace en nosotros. Una cirugía de corazón abierto con el motor funcionando. Pero hasta que no vamos a Él, pidiendo un nuevo corazón, somos como cualquier paciente cardíaco viviendo tiempo prestado. El hombre necesita una cirugía de corazón abierto, pero por lo regular rechaza el diagnóstico y la cirugía. "Sáname, oh YHVH, y seré sano; sálvame, y seré salvo; porque tú eres mi alabanza” — Jeremías 17:14. ¡Shabbat Shalom!
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