“No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o que habéis de beber... Mirad las aves del cielo que no siembran, ni siegan, ni recogen... y vuestro Padre Celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? (Mateo 6:25-26)
La gente se preocupa por muchas cosas. Se preocupa por cosas que nunca pasarán, cosas del pasado que no se pueden cambiar, por las críticas que muchas veces no son ciertas, por la salud y por problemas que de todas maneras tienen que enfrentar. Si el carácter de Elohim que vemos en la Torah, es cierto, y lo es, la preocupación es innecesaria. La preocupación se ubica entre Elohim y nosotros. Cuando nos preocupamos estamos diciendo que no confiamos en que Elohim pueda cuidar de los pequeños y grandes detalles de nuestra vida, de las cosas espirituales sí, pero no de los detalles prácticos. La preocupación por lo regular tiene que ver con el futuro, a esto le llamo incredulidad y por experiencia la única cura, es la obediencia. Dejar de preocuparnos está relacionado directamente con nuestra relación con Elohim, la cual crece lentamente a medida que damos pasos de obediencia. Ahora, la gran pregunta es: ¿Por qué te preocupas? Mantén tu mente hoy más en tu Padre Celestial, quien conoce todas las circunstancias de tu vida y quiere que no te preocupes, sino que confíes en El.
“Desfalleciendo los hombres por el temor y la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra; porque las potencias de los cielos serán conmovidas” (Lucas 21:26)
Hasta ahora no hemos visto las potencias de los cielos ser conmovidas, pero si hay bastante conmoción en el mundo y la tierra ya está clamando la manifestación de los hijos de Elohim. Pestes, Terremotos, tornados, volcanes, toda la vida han sucedido, sí, pero no con la frecuencia de ahora ni acompañados de la apatía espiritual de hoy. La mayoría de la gente está preocupada, como dice la Escritura, desfalleciendo y con temor. No sé si todo esto es parte de la conmoción final, pero creo que lo que está pasando si debe concientizar a la gente de que el mundo va por el camino equivocado y que tarde o temprano, tendrán que reevaluar sus prioridades y entender que es imposible vivir ignorando a YHVH. Debemos enterrar nuestra raíz profundamente en Su Torah, es tiempo de buscar a YHVH con todo el corazón, es tiempo de derramar nuestra alma delante de Su presencia y clamar por; nuestra familia, nuestro país, es tiempo de pedir con lágrimas, misericordia por todo y para todos. El libro de Daniel dice, que, en los tiempos finales, “el pueblo que conoce a su Dios, se esforzará y actuará”
“Salid de en medio de ella, pueblo mío, y salvad cada uno su vida del ardor de la ira de YHVH” (Jeremías 51:45)
A través de toda la Escritura, el mensaje de YHVH para Su pueblo sigue siendo el mismo – que debemos separarnos del sistema. Él dice vez tras vez: “Salid de en medio de ellos, y apartaos dice Adonai” – 2Corintios 6:17. Vivimos en el mundo, pero no somos del mundo (sistema), así que constantemente debemos ir a la Torah, y buscar la guía para todo lo que enfrentamos en nuestro caminar diario y actuar bajo esos maravillosos parámetros dados por YHVH. Juan 17:17 – “Santificaos en tu verdad (Torah), tu Torah es verdad”. Ser santo es ser = kaddosh = ser separado. Es decir, no actuar como actúa el sistema, no vivir bajo los parámetros del sistema, no buscar lo que busca el sistema, sino “buscar el Reino de Elohim y su justicia”. Es difícil porque el sistema humanístico en el que vivimos, influencia todo a nuestro alrededor. Por eso debemos ser fuertes y esforzarnos, sabiendo que nuestro galardón es grande. Confiemos en YHVH y El nos guiará siempre por el camino de la luz. Debemos empezar entendiendo y aceptando que quien “quiera ser amigo del mundo (sistema), se constituye enemigo de YHVH”. “Anda, pueblo mío, entra en tus aposentos, cierra tras ti tus puertas; escóndete un poquito, por un momento, en tanto que pasa la indignación” – Isaías 26:20.
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