“En aquel día, dice YHVH de los ejércitos, yo quebraré su yugo de tu cuello, y romperé tus coyundas, y extranjeros no lo volverán más a poner en servidumbre” (Jeremías 30:8)
No es fácil vencer dificultades. A través de los cuarenta años que Israel pasó en el desierto, tuvo que enfrentar muchos problemas y la mayoría de las veces, quiso resolverlos regresando a su lugar de esclavitud. A veces nos preguntamos, ¿cómo un pueblo libre quiso tantas veces volver a ser esclavo? No es nada diferente a nosotros hoy. A veces la lucha por seguir adelante parece más difícil que el regresar a la zona de confort así sea de esclavo. Esa es la dependencia por la cual muchos permanecen en relaciones incomodas e indeseadas, dependientes de la persona que les maltrata y deshonra. El miedo al futuro les hace permanecer ahí. Cuando no se desarrolla una fe genuina, basada en la Torah y en la obra redentora del Mesías, el temor es el sentimiento que maneja la vida. Existe codependencia entre esposos, entre empleador y empleado y lo peor, existe codependencia entre líderes espirituales manipuladores y la gente en su congregación. El miedo a ver más allá de las supuestas iluminadas enseñanzas del líder, hace del pueblo de Elohim, un pueblo esclavo. Creen ser libres, pero tienen un yugo denominacional pegado a su cuello. “Por tanto, así ha dicho YHVH Elohim de Israel a los pastores que apacientan mi pueblo: vosotros dispersasteis mis ovejas, y las espantasteis, y no las habéis cuidado. He aquí que yo castigo la maldad de vuestras obras, dice YHVH” – Jeremías 23:2.
“Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que, teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas” (2 Timoteo 4:3-4)
Los principios dispensacionalistas son buenos para un oído con comezón de oír fábulas. Israel y la iglesia son diferentes, la ley está abolida y no vamos a sufrir porque nos vamos en el rapto. ¿Quién no va a querer ser cristianos con esas garantías? No tenemos mandamientos que cumplir y la ira del juicio de YHVH no caerá sobre nosotros. ¿Qué explicación tendrán para 1Pedro 4:17? – “Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Elohim; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio (Basora) de Elohim?”. La Palabra (Torah) de Elohim ha sido hecha añicos por doctrinas de hombres, que le asignan partes de las Escrituras a Israel y partes a la supuesta iglesia del nuevo testamento, dividiendo así el Reino y no restaurándolo, tratando de edificar una entidad nueva ajena a Israel, perdiendo así el plan de YHVH anunciado en los profetas, diluyendo nuestro amor por YHVH al remover la Torah, destruyendo nuestro destino, ya detallado desde la fundación del mundo, robándonos de las bendiciones estipuladas en la Torah, creando alrededor de 33.000 denominaciones en el mundo, destruyendo la unidad que el Padre tenía planeada para Su pueblo. El dispensacionalismo ha sido el arma perfecta usada por el enemigo para llevar a cabo semejante desastre.
“Eliseo le dijo: ¿Qué te haré yo? Declárame qué tienes en casa. Y ella dijo: Tu sierva ninguna cosa tiene en casa, sino una vasija de aceite” (2Reyes 4:2)
Era la viuda de un profeta cuyos hijos iban a ser tomados como esclavos, y estaba pidiéndole ayuda a otro profeta conocido de su marido, pero Eliseo no sabía cómo ayudarle. Hay necesidades obvias y fáciles de discernir, como: no tener vivienda, ni alimento, ni libertad, pero hay otras escondidas en lo profundo del alma y del espíritu. Diariamente conocemos gente con estas necesidades, pero no escuchamos su llanto. La solución era difícil de encontrar, pero la buena noticia para la viuda era que, aunque su necesidad no había sido vista ni oída por la gente, Elohim había provisto una salida; todo lo que se necesitaba era un puente entre la provisión de Elohim y su necesidad, y la provisión era el profeta Eliseo y una vasija vacía. Elohim es soberano y puede usar cualquier cosa para cumplir Sus propósitos, pero usualmente necesita un puente que conecte Su provisión y la necesidad de aquel que llora por ayuda. Tú puedes ser ese puente entre la necesidad de alguien y la provisión de Elohim, puedes ser el profeta o la vasija. Este día puedes hacer la diferencia en la vida de alguien, en la situación de alguien. Hoy puedes tener el privilegio de ser una vasija usada para la honra y gloria de Elohim.
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