“El que no ama no ha conocido a YHVH, porque YHVH es amor” (1 Juan 4:8)
El amor es confiar, ayudar, compartir, alentar, comprender, proteger, sentir, acariciar, dar, orar. El amor es comunicación. El amor es emoción. El amor es apasionado, vivo, vibrante y cálido. El amor es la mayor necesidad del hombre, y por consiguiente es el mayor servicio que se le puede prestar al hombre. El amor es espiritual, pero se manifiesta en lo físico. El amor se ve cuando se pone en acción. El amor es consideración, sacrificio, negación. ¡El amor nunca deja de ser! No sabe de horas, no tiene días especiales. El amor siempre halla una salida. El amor lo da todo. El amor es vida, poco común hoy que lo confunden con sensaciones. El amor no ama si me amas, ama porque no puede evitarlo, es amor. El amor no tiene precio. ¡El amor es YHVH y YHVH es amor! El amor es el poder de Elohim y Su máxima manifestación es… ¡Yahushua!
“Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida” (Juan 8:12)
Seguir al Mesías es tener una guía viva, no es actuar según la letra, siguiendo reglas y reglamentos de hombres, sino siguiendo al Mesías vivo – caminar como El caminó, hacer las cosas que El hizo, imitar Su ejemplo de vida en todas las cosas, obedecer la Torah como Él lo hizo, buscar la voluntad del Padre como nuestro deleite, así como lo hizo El. Es mantener nuestros ojos fijos en El, y teniendo los rasgos de Su carácter impresos en nuestra nueva naturaleza, poder reflejar esa luz al mundo en nuestro diario vivir. Ahora, todo esto involucra el rendir nuestra voluntad, planes, manejo de nuestra vida a Él. Debemos seguir la nube, esperar en ella, esperar en Elohim. No podemos decir; mañana haremos esto o aquello, todos nuestros movimientos deben ser puestos bajo el poder de esa maravillosa frase – “Si es la voluntad de Elohim”. ¡Si pudiéramos entender el verdadero significado de la guía divina!, ¿cuántas veces nos hemos movido creyendo que la nube se movió en esa dirección solo para encontrar que fue solo nuestra imaginación? La mayoría de las veces porque queremos que la guía se acomode a nuestros deseos. Muchas veces en vez de ser divinamente guiados, somos simplemente autoengañados. Solo cuando nuestra voluntad ha sido quebrantada podemos ser guiados por la luz del Mesías. ¡Shabbat Shalom!
“Porque somos hechura Suya, creados en el Mesías Yahushua para buenas obras, las cuales Elohim preparó de antemano para que anduviéramos en ellas” (Efesios 2:10)
Millones de dólares se pagan alrededor del mundo por las llamadas obras maestras. Es sorprendente cuánto dinero dan por una pintura. Pero ¿qué hace que una obra sea una obra maestra? No es el qué, sino quién. Un maestro hace una obra maestra. Hay un Maestro trabajando en ti. Tu vida es una obra de arte en Sus manos. Con Su toque perfecto, está pintando, esculpiendo tu vida día a día para crear Su obra maestra. Cada brochazo de pintura, cada color, cada forma que le da a la arcilla, llevan Su identidad para que luego sea reflejada en Su obra maestra. Pero cuando la arcilla que esculpe o el lienzo sobre el que pinta tienen identidad propia, hay problemas, pues sería como pintar sobre otra pintura o cambiarle la imagen a una escultura con remiendos de arcilla. Imposible YHVH no hace tal cosa, El hace todo nuevo, trabaja sobre la nada para formar Su obra maestra. Así que solo cuando nos humillamos y entregamos lo único que tenemos (voluntad) en las manos del Maestro, podemos brillar como Su obra maestra – “Tu eres nuestro Padre; nosotros barro, y tú el que nos formaste; así que obra de tus manos somos todos nosotros” – Isaías 64:8.
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