“Pero yo os digo: no resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra” (Mateo 5:39)
Muchos al leer esta Escritura, creen que YHVH nos está pidiendo ser pasivos e ignorar lo que está pasando. Pero no es lo que Yahushua está diciendo. Volver la mejilla no es ser pasivo, es ser activo. Tan activo, que confunda a tu enemigo. Volver la mejilla es actuar de una forma tan revolucionaria, tan anormal, tan fuera de lo común que confunda a todos al rededor, que confunda al mundo – y lo cambie. Si queremos vencer el mal, debemos dejar de quejarnos de todo, y actuar. Debemos estar dispuesto a caminar la otra milla, a hacer lo inesperado, a responder ante la adversidad con coraje y confianza en Quien ha prometido no dejarnos ni abandonarnos. Si alguien nos ha herido, ofendido, ultrajado, porque estas cosas pasan y seguirán pasando debido a nuestra caída naturaleza, perdonemos, respondamos a todo esto con amor – ¿No fue eso lo que Yahushua hizo por nosotros y cambio nuestra vida? Hagamos del perdón un habito, estoy segura de que cambiara vidas, no solo la de aquellos a quienes perdonamos, sino principalmente la nuestra.
“Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra; y oscuridad las naciones; más sobre ti amanecerá YHVH, y sobre ti será vista Su gloria” (Isaías 60:2)
Es en esos momentos de mayor oscuridad cuando podemos encontrar la presencia de YHVH sobre nosotros. En cualquier situación desesperante, si miramos a Él y clamamos con todo el corazón, El escucha nuestro clamor y nos permite ver Su gloria. Escuchamos Su dulce voz, tal vez Su amonestación, y lo más maravilloso, experimentamos Su misericordia, Su unción y consuelo. También nos levanta, nos fortalece, nos da sabiduría y guía para salir de la situación en que nos encontramos, nos perdona, nos sustenta y cubre con Su amor. Él es todo lo que necesitamos, es el dulce Pastor que verdaderamente pastorea, guía y sostiene a Sus ovejas. Cuando Su gloria cae sobre nosotros, podemos levantarnos y brillar y alabar y adorar y el mundo lo verá y sabrá que YHVH es nuestro Elohim, nuestro Padre Eterno y que en El estamos seguros. Así que todos aquellos que lo hemos entrado en pacto con El y que seguimos sus pisadas, levantémonos y compartamos con quienes aún lloran, Su amor y misericordia para que el gozo del Eterno Elohim llene sus vidas.
“Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él, mana la vida” (Proverbios 4:23)
El espíritu humano es el canal a través del cual Elohim irriga la sedienta tierra de nuestra vida. El agua del Ruaj (Espíritu Santo) fluye trayendo vida eterna a la tierra árida de nuestro corazón. Desde el mismo momento en que le pedimos a Yahushua que calme nuestra sed, el agua (Espíritu) empieza a fluir haciendo cambios dramáticos en nuestra vida, dándonos entendimiento inmediato, cambiando el color de todo a nuestro alrededor. En Juan 4:14 Yahushua promete que: “el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que Yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna”. Sin embargo, la condición del canal puede ser un problema para la irrigación. Bloqueos como temor, orgullo, incredulidad, pueden dejar parte de nuestra vida seca, improductiva y en las manos del enemigo. Cuando el Ruaj encuentra este tipo de bloqueos y resistencias a su fluir, El está dispuesto a mostrarnos la verdad de nuestra situación, para que cooperando con El se produzcan los cambios necesarios. El no forzará el bloqueo, El espera a que nos rindamos al Señorío de Yahushua y así recibamos el agua de vida.
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