“Diré yo a YHVH: esperanza mía, y castillo mío; mi Elohim, en quien confiaré” (Salmo 91:2)
La esperanza puede ser definida como el deseo de algo y la expectativa de recibirlo. Todos tenemos expectativas para el futuro, pero regularmente todas esas expectativas son pertinentes a cosas terrenales. Para muchos, las expectativas están basadas en sus capacidades, su educación, sus recursos, sus influencias etc., para otros menos favorecidos, sus expectativas están en contactos o favores; pero para el sabio, las expectativas sobre su futuro están basadas en la única fuente genuina de esperanza, YHVH. Él es el único que nos da esperanza y crea en nosotros expectativas basadas en la seguridad de que quien ha prometido cumplirá. Pronto empezaran elecciones en mi país, y la esperanza y las expectativas del pueblo es que sus candidatos cumplan sus promesas y haya cambios favorables para el país. Pero si queremos promesas cumplidas, solo podemos poner nuestra esperanza en YHVH. Él ha prometido sostenernos, aun cuando nuestros líderes fallen, darnos fuerzaen los tiempos difíciles y cuando sentamos que no podemos más, usa esa debilidad para fortalecer nuestra esperanza y acercarnos a Él.
“No menosprecies la corrección del Todopoderoso. Porque Él es quien hace la llaga, y él la vendará; él hiere, y sus manos curan” (Job 5:17-18)
Tenemos la tendencia a creer que la corrección es algo horrible, doloroso e intolerable, mas no es así, el proceso de corrección es un proceso de aprendizaje y crecimiento. No toda corrección es agradable, eso es cierto, pero huirle y evitarla solo nos lleva al estancamiento. Desde que nacemos entramos en un proceso de crecimiento y entender que la corrección es parte de ese proceso la convierte en nuestra amiga y no enemiga especialmente cuando le hemos entregado nuestra vida a YHVH y sabemos que es El quien nos proporciona la corrección y nos lleva a aprender lecciones necesarias para nuestra vida. Desconectarnos del pasado, dejar hábitos que considerábamos inofensivos no es fácil, pero cuando Elohim dice que tenemos que hacer correctivos en nuestra vida si queremos proseguir a la meta de Su supremo llamamiento, debemos hacerlo, negarnos o postergarlos, solo nos conducirá a asumir el dolor de ver como el horizonte se oscurece y el camino se torna pesado y difícil, entonces Elohim tiene que hacer las correcciones por nosotros y es ahí cuando duele. Afortunadamente El hiere y sus manos curan.
“Sembrad para vosotros en justicia, segad para vosotros en misericordia, haced para vosotros barbecho, porque es tiempo de buscar a YHWH hasta que venga y os enseñe justicia” (Oseas 10:12)
Es cierto, cosechamos lo que sembramos y si queremos cosechar misericordia tenemos que sembrar en justicia. Algunas cosas en nuestra vida son cosechas de lo que hemos sembrado, otras, y estas aplican para aquellos que dejan a Elohim moldear sus vidas, son parte del proceso del yunque de Elohim. Pero es bueno analizar nuestra vida y discernir lo que estamos viviendo. ¿Estamos secos y hambrientos porque buscamos al consumismo para satisfacernos? ¿Tomamos malas decisiones porque no conocemos el Camino, no tenemos amor por la Torah? ¿Amamos demasiado las cosas materiales y nos dejamos consumir por la ambición? ¿Hemos puesto a personas u objetos primero que a Elohim? ¿Hemos caminado en nuestra propia prudencia, ignorando los consejos de YHWH? ¿Estamos tan comprometidos con el mundo que es casi imposible percibir la presencia de YHWH en nuestra vida? ¿Quién puede decir que no ha estado contaminado con alguna de estas cosas? Yo no puedo, sin embargo, YHWH ha mostrado Su misericordia día a día en mi vida y seguro que en la tuya también. Es tiempo de buscar a YHWH con todo nuestro corazón, es tiempo de separarnos y prepararnos para su regreso.
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