“Si me amáis, guardad mis mandamientos” (Juan 14:15)
Lo contrario sería – “si no guardas mis mandamientos, no me amas” – Nuestra lucha por obedecer, es simplemente la lucha de nuestro corazón por amar. En otras palabras, a medida que nuestro amor por el Padre y por Yahushua crece en nuestro corazón, cumplimos la Torah, ya que el amor a YHVH es la puerta a toda obediencia. YHVH conoce los secretos de nuestro corazón, sabe de nuestra disposición para hacer Su voluntad, y de nuestra rebeldía. Entiende nuestros miedos y se goza cuando percibe nuestra confianza en El. Es allí, en lo profundo del corazón donde se escucha el llamado y donde lo aceptamos o rechazamos. Oro para que YHVH nos de la voluntad para hacer Su Voluntad, el coraje para creer en Su Amor, que nos libre de toda duda y de todo temor. Que fortalezca nuestra confianza en El para proseguir hacía la meta, que no nos concentremos en las promesas, sino en darle gloria a Él por el milagro de nuestra vida y por darnos a Yahushua.
“Vestíos del nuevo hombre, creado según Elohim en la justicia y santidad de la verdad” (Efesios 4:24)
Un problema que muchos creyentes tienen después de ser libres es el problema de encontrar su verdadera identidad como seres libres. Se enfatiza mucho en el pecado y en lo frecuente que actuamos como si no hubiéramos sido libres del vicioso verdugo de nuestra pasada vida de pecado, pero se hace poco o nada para revelar nuestra verdadera identidad Bíblica como seres libres. Esta identidad es importante. Pero igual como el ser libres no fue por nuestros propios esfuerzos, establecer nuestra identidad como seres libres, tampoco lo será. O, mejor dicho, no lo debe ser. Muchos se sientes contentos con ser parte del montón. No saben para donde van, o si van, ser parte de la multitud es todo lo que cuenta, se sienten a gusto así. Esos son los que, al igual que los hijos de Israel en el éxodo, perecieron en el desierto – porque nunca fueron en realidad libres. Ellos nunca dejaron a su antiguo amo, jamás lo cambiaron por el Amo del Universo. Pasaron los años quejándose de lo que tenían y extrañando lo que habían dejado. Mientras extrañes lo que dejas atrás, no puedes ser libre para salir. La gente libre es la que sale. Sale en busca de algo mejor. Sale en busca de la razón de su libertad.
“El provee de sana sabiduría a los rectos; es escudo a los que caminan rectamente. Es el que guarda las veredas del juicio, y preserva el camino de sus santos” (Proverbios 2:7-8)
Elohim ha trazado una senda para sus hijos y quienes caminamos por ella podemos estar seguros de que Su protección, promesas y bendiciones son nuestras. Esta Escritura es una promesa de victoria (en las batallas de la vida) para aquellos que deliberadamente toman decisiones santas en los momentos de tentación. Cuando el deseo de nuestro corazón es establecer la autoridad del Reino de Elohim en nuestra vida, los ángeles están ahí para sostenernos y ministrarnos como lo hicieron con Yahushua cuando fue tentado en el desierto. Cuando una persona va a iniciar un viaje en alta mar, lo más importante es saber navegar, porque si no puede establecer un curso de navegación, va a estar perdido por siempre en medio del océano. Cuando nosotros decidimos ser rectos, justo en todo lo que pensamos, hacemos y decimos, Elohim promete darnos sabiduría, ser escudo, guardar nuestras veredas y preservar el camino a medida que navegamos el curso de nuestra vida. Es maravilloso andar en los caminos del Señor, Salmo 19:7-14.
Hay 41 invitados y ningún miembro en línea