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Gota Diaria 04/10/2022

“Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; más cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño” (1Corintio 13:11) 

Según los sabios, los eventos del pasado no están grabados en piedra y nuestra relación con ellos puede cambiar.  No tenemos porque vivir nuestra vida con los traumas o amarguras del pasado.  Teshuvá también significa apartar todo aquello negativo del pasado, aquellas cosas o eventos de nuestra niñez que nos marcaron negativamente, y crecer.  El amor del Padre transforma todos los aspectos de nuestra vida, desde la cuna hasta la tumba.  Él está presente allí donde lo dejamos cuando nos apartamos.  Es imperativo volver, regresar al Camino, perdonarnos, perdonar y pedir perdón.  Para muchos volver es difícil, aun creen que imposible, pero con YHVH todo es posible, aun el milagro de cambiar un corazón de piedra por uno de carne.  Perdonar es la forma de liberarnos de aquello que nos tiene atados.  Es dejar ir el dolor del pasado y hallar el valor para continuar.  Solo cuando renunciamos a nuestra herida, podemos seguir adelante creciendo espiritualmente.  La fe y el perdón están íntimamente ligados.  Pidamos que YHVH renueve nuestra mente para que podamos discernir Su voluntad, que nos ayude a permanecer en El – “Vuélvenos, oh YHVH, a ti, y nos volveremos; renueva nuestros días como al principio” – Lamentaciones 5:21

Gota Diaria 03/10/2022

“Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, Oh YHVH, Roca mía, y Redentor mío” (Salmo 19:14) 

Nuestras palabras revelan lo que hay en nuestro corazón. Debemos tener mucho cuidado de lo que pensamos sobre todo concerniente a los demás. Se dice que es mejor juzgar favorablemente y no críticamente, aunque estemos diciendo la verdad. Los sabios dicen que nuestros juicios tienen mucho peso en el cielo. Nuestras palabras, buenas o malas, traen respuestas en el ámbito espiritual. Nada se dice al aire, toda palabra da fruto de acuerdo a lo dicho – “Mas os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio” – Mateo 12:36. Yahushua habló del buen tesoro y mal tesoro que puede haber en el corazón del hombre, el cual determina lo que él es y cómo es su vida – “El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca” – Lucas 6:45. Nuestra motivación determina nuestros pensamientos y consecuentemente afectan la forma como actuamos y hablamos. Si nuestro corazón está centrado en la Torah y nuestro único deseo es hacer la voluntad del Padre, nuestros pensamientos, acciones y palabras deben ser coherentes con lo que proclamamos.

Gota Diaria 02/10/2022

“Ten piedad de mí, oh Elohim, conforme a tu misericordia; conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones” (Salmo 51:1)

El salmo 51 es llamado “Perek Teshuvá” – El gran capítulo de Arrepentimiento de las Escrituras.  Después que el rey David fue confrontado con la verdad de sus malas acciones y la perspectiva de un juicio, vuelve a YHVH, apelando a Su eterna misericordia, pidiendo ser limpiado y perdonado.  Después del pecado de Israel en el desierto con el becerro de oro, Moisés angustiado decide subir de nuevo a YHVH a buscar gracia delante de Sus ojos – “Yo subiré ahora a YHVH; quizá le aplaque acerca de vuestro pecado” – Éxodo 32:30.  YHVH llama a Moisés y le ordena subir al monte y aprender lo que significa Su Nombre – “¡YHVH! ¡YHVH! Fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad; que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado, y que de ningún modo tendrá por inocente al malvado...” – Éxodo 34:6-7.  Así como David y Moisés tuvieron que enfrentarse a su propia debilidad para escuchar la voz divina, nosotros también tenemos que volver a monte, al madero donde nuestro Mesías entregó todo, a escuchar el llanto del Eterno Padre entregando a Su Hijo, Su Unigénito, para que tú y yo tuviéramos la oportunidad de regresar y ser perdonados, limpiados y poder entrar y ser recibidos dentro de la familia de YHVH.  Recuerda, sin arrepentimiento no hay perdón.

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