“Despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Yeshua, el autor y consumador de la fe” (Hebreos 12:1-2)
La vida del creyente es como una carrera. En una carrera no cuenta como se inicia sino como termina. Nuestra carrera no es de velocidad, sino de larga distancia que requiere compromiso y perseverancia y para correr como se debe, debemos: 1. despojarnos de todo peso que nos impide caminar bien. Puede ser cosas insignificantes o buenas en sí pero que Elohim no nos mandó a hacer y en vez de ayudarnos en el camino, obstaculizan nuestro paso. 2. Debemos correr con paciencia, es decir; que nada ni nadie nos haga mirar atrás, que jamás perdamos de vista la meta final, puede haber oposición y aun sufrimiento, pero el Amor de Elohim nos mantendrá en la carrera. 3. Con nuestros ojos fijos en Yahushua. En una carrera los ojos del atleta siempre están fijos en esa línea final, en el premio, en la gloria, en la aclamación, jamás se desvían del objetivo. Nuestra carrera demanda la misma dedicación y compromiso. Nuestros ojos deben estar fijos en Yahushua durante toda la carrera, de principio a fin si queremos ganar. Hebreos dice que hay una gran nube de testigos que corrieron antes de nosotros y terminaron, no por lo que ellos eran, sino porque perseveraron como viendo al Invisible. No desmayemos.
“Bienaventurada la nación cuyo Elohim es YHVH. La justicia engrandece a la nación” (Salmo 33:12 y Proverbios 14:34)
Estamos viviendo tiempos muy difíciles en todo el mundo. La situación económica no es nada prometedora y los políticos en general no están muy interesados en buscar en la Palabra de YHVH para ver que dice sobre la situación o al menos investigar si hay alguna conexión entre el estado de una nación y su deterioro moral, lo cual es la base de la sociedad hoy en día. La mayoría de los países occidentales han ido borrando lentamente del derecho de ley, los principios espirituales y los mandamientos de YHVH, los cuales son requisito principal para el éxito de una nación. La llamada tolerancia religiosa ha dado pie a una proliferación desastrosa y ya la gente fácilmente llama a lo malo bueno y a lo bueno malo sin ningún cargo de conciencia y como, al fin y al cabo, el fin justifica los medios, ya no importa si los métodos para lograr los objetivos son morales, éticos o aceptados por YHVH. Tenemos que buscar a Elohim con todo nuestro corazón, orar por nuestros dirigentes, pedirle a Elohim que tenga misericordia y extienda su mano sobre nosotros para que podamos resistir los días malos si nuestros líderes persisten en ignorarlo.
“Sembrad para vosotros en justicia, segad para vosotros en misericordia, haced para vosotros barbecho, porque es tiempo de buscar a YHVH hasta que venga y os enseñe justicia” (Oseas 10:12)
Es cierto, cosechamos lo que sembramos y si queremos cosechar misericordia tenemos que sembrar en justicia. Algunas cosas en nuestra vida son cosechas de lo que hemos sembrado, otras, y estas aplican para aquellos que dejan a Elohim moldear sus vidas, son parte del proceso del yunque de Elohim. Pero es bueno analizar nuestra vida y discernir lo que estamos viviendo. ¿Estamos secos y hambrientos porque buscamos al consumismo para satisfacernos? ¿Tomamos malas decisiones porque no conocemos el Camino, no tenemos amor por la Torah? ¿Amamos demasiado las cosas materiales y nos dejamos consumir por la ambición? ¿Hemos puesto a personas u objetos primero que a Elohim? ¿Hemos caminado en nuestra propia prudencia, ignorando los consejos de YHVH? ¿Estamos tan comprometidos con el mundo que es casi imposible percibir la presencia de YHVH en nuestra vida? ¿Quién puede decir que no ha estado contaminado con alguna de estas cosas? Yo no puedo, sin embargo, YHVH ha mostrado Su misericordia día a día en mi vida y seguro que en la tuya también. Es tiempo de buscar a YHVH con todo nuestro corazón, es tiempo de separarnos y prepararnos para su regreso.
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