“Decid a los de corazón apocado: esforzaos, no temáis; he aquí que vuestro Elohim viene con retribución, con pago; El mismo vendrá y os salvará” (Isaías 35:4)
Justo cuando todo parece perdido, la esperanza ha desaparecido y la derrota parece inminente, YHVH sale adelante y rescata su obra maestra. Una y otra vez a lo largo de las Escrituras vemos a YHVH desplegar su maravilloso plan de liberación y salvación para su pueblo. Cada batalla, derrota y victoria que les permitió vivir, fueron solo pasos para llevarlos a confiar en Él y para mostrarles el camino que un día recorrería Su Hijo, Yahushua, para obtener la victoria de los siglos que nos daría la liberación definitiva. Tal vez estés pasando por una prueba o tribulación, te sientas acorralado sin saber qué hacer ni a donde ir y la derrota es lo único que tienes frente a ti, no temas, Él sabe exactamente dónde estás y lo que está viviendo. El reloj divino es perfecto, si tu confianza está puesta en El, vendrá, saldrá adelante y no solo te rescatará, sino que derrotará a tus enemigos. “YHVH está en medio de ti, poderoso, él salvará” (Sofonías 3:17). Solo confía en El.
“El que procura el bien buscará favor; más al que busca el mal, éste le vendrá” (Proverbios 11:27)
Este es un principio espiritual y podemos resumirlo así: cuando buscas lo bueno en otros, hallarás el favor de YHVH, pero cuando buscas lo malo en otros, el mismo mal que ves en ellos, será el tuyo propio. “Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la Ley del Mesías” – Gálatas 6:2. Llevar las cargas los unos de los otros, es preocuparse lo suficiente para orar por ellos. Los sabios dicen que cuando oras por otro teniendo tú la misma necesidad, tu necesidad es suplida primero, por ejemplo: cuando Job oró por sus amigos, YHVH restauró a Job completamente – “Y quitó YHVH la aflicción de Job, cuando él hubo orado por sus amigos…” – Job 42:10. Cuando albergamos en nuestro corazón indiferencia, odio y mala voluntad hacia otros, lo único que hacemos es lastimarnos a nosotros mismos. Cuando buscamos el bien de los demás, hallamos el favor, la sanidad y la vida de YHVH. Siempre debemos buscar y desear el bien de los demás, pues Yahushua dijo: “… con la misma medida con que medís, os volverán a medir” – Lucas 6:38b).
“No se dirá más tu nombre Jacob, sino Israel; porque has luchado con Elohim y con los hombres y has vencido” (Génesis 32:28)
Jacob fue implacable durante esta lucha y su perseverancia le cambió profundamente para siempre, de muchas formas. Fue herido y caminó cojo el resto de su vida, como una señal de la debilidad humana y su dependencia de YHVH. Se le dio un nuevo nombre, y con él, su identidad como príncipe de Elohim. ¿Cuántas veces las crisis y dificultades son usadas por YHVH para acercarnos a Él? La transformación interior que puede llevarse a cabo cuando pasamos por estas batallas y dejamos a YHVH obrar en nuestra vida es tan grandiosa, y solo Él sabe que esa es la única manera de llevarnos al punto donde Él puede moldearnos. El fruto y la bendición que puede resultar de esa lucha es maravillosa. Y el poder estar tan cerca de YHVH así sea a través del dolor, con seguridad nos cambiara para siempre. Así, que, si estás en medio de la lucha, no la dejes pasar hasta que recibas la bendición, el cambio y la victoria.
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