“Abre mis ojos y miraré las maravillas de tu Torah. Forasteros soy en la tierra; no encubras de mí, tus mandamientos” (Salmo 119:18-19)
Creo que el error más grande que los seres humanos cometemos es el creer que llegamos a este mundo a echar raíces y vivimos como si nunca fuéramos a partir y entonces pasamos la mayor parte de nuestro tiempo trabajando para hacer nuestro nicho lo más cómodo posible y nos rodeamos de toda clase de comodidades que lo único que hacen es hacernos perder de vista la perspectiva real de nuestra vida. Somos forasteros y la única manera de conocer la ruta de nuestra vida y la forma de vivirla sin perder de vista la meta final, es conociendo a Elohim y Su Torah (mapa) donde Él nos da instrucciones y a través de la cual nos guía. Hebreos 11:13 nos dice que todos los antepasados confesaron que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra. Lo que necesitamos ahora es que Elohim abra nuestros ojos y nos muestre las maravillas de Su Torah, todas las verdades que están ocultas en ella para ser reveladas a quienes le aman y quieren seguirle. Vivimos en un mundo que fue entregado al diablo y por ahora nos movemos en sus dominios, por eso como hijos de Elohim debemos estar en sintonía con Su palabra para evitar ser consumidos por todas las cosas no santas que invaden el sistema.
“Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él, mana la vida” (Proverbios 4:23)
El espíritu humano es el canal a través del cual Elohim irriga la sedienta tierra de nuestra vida. El agua del Ruaj (Espíritu Santo) fluye trayendo vida eterna a la tierra árida de nuestro corazón. Desde el mismo momento en que le pedimos a Yahushua que calme nuestra sed, el agua (Espíritu) empieza a fluir haciendo cambios dramáticos en nuestra vida, dándonos entendimiento inmediato, cambiando el color de todo a nuestro alrededor. En Juan 4:14 Yahushua promete que: “el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que Yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna”. Sin embargo, la condición del canal puede ser un problema para la irrigación. Bloqueos como temor, orgullo, incredulidad, pueden dejar parte de nuestra vida seca, improductiva y en las manos del enemigo. Cuando el Ruaj encuentra este tipo de bloqueos y resistencias a su fluir, Él está dispuesto a mostrarnos la verdad de nuestra situación, para que cooperando con Él se produzcan los cambios necesarios. El no forzará el bloqueo, El espera a que nos rindamos al Señorío de Yahushua y así recibamos el agua de vida.
“Estad quietos y conoced que yo soy YHVH; seré exaltado entre las naciones, enaltecido seré en la tierra” (Salmo 46:10)
La vida parece más congestionada y demandante que nunca. ¿Qué dice la Biblia al respecto? El reposo fue idea de Elohim como parte de Su creación. Aún las estaciones descansan, El exigió que se dejara descansar la tierra y así como separó un día para el hombre, separó un año para la tierra. Parece que hay una conexión entre el reposo y vivir en la tierra prometida y recibir Su herencia. “Mi presencia irá contigo y te daré descanso” (Éxodo 33:14). Pero YHVH no solo quiere que reposemos de nuestras labores, sino que reposemos y confiemos en El. Podemos trabajar y trabajar y conseguir cosas, más no descansar. El mundo entiende por descanso, tener vacaciones, para nosotros descansar es buscar a Elohim y en El encontrar el verdadero reposo. Yahushua dijo: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” (Mateo 11:28). El verdadero reposo es obedecer sus mandamientos y seguir Su camino. Es temer a Elohim, es reposar y confiar en El por lo que Él es, Job dijo: “¿No es tu temor a Dios tu confianza? ¿No es tu esperanza la integridad de tus caminos?” (Job 4:6). Reposemos en El, pues solo YHVH conoce nuestro corazón y sus motivaciones y nos dará el descanso que necesitamos. ¡Shabbat Shalom!
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