“Entonces Moisés tomó la sangre y roció sobre el pueblo, y dijo: He aquí la sangre del pacto que YHVH ha hecho con vosotros” “Venid y juntémonos a YHVH con pacto eterno que jamás se ponga en olvido” (Éxodo 24:8 y Jeremías 50:5)
El Pacto de Sangre es el pacto más sublime que podían hacer dos personas, y es el pacto que YHVH hizo con Su pueblo a través de la sangre de Yahushua. El pacto tiene varios pasos y uno de ellos es: Proclamar los Términos del Pacto. Las partes se ponen en pie delante de varios testigos y cada una dice: “Todas mis cosas son tuyas. Todo mi dinero es tuyo, toda mi propiedad, y todas mis posesiones. Ven y tómalo. Lo que es mío es tuyo, y lo que es tuyo es mío. Si yo muero, mis hijos son tuyos por adopción y tendrás la responsabilidad de mi familia. Además, todos mis riesgos son tuyos. Si yo tuviera problemas de dinero, no necesitaría pedirte dinero. Tu dinero es mío. Estamos en pacto. Todo lo que yo tengo es tuyo y lo tuyo es mío, y lo hacen juntos delante de los testigos, y estando de pie, leen todas sus posesiones y riesgos. Esta parte del pacto es la más importante. Cuando entramos en una relación de pacto, todas las cosas que tenemos pertenecen a nuestra pareja, y todas las cosas suyas nos pertenecen. Ahora piense y sea honesto. ¿Quién tiene la mejor parte en este pacto entre usted y YHVH? El recibe, su orgullo, egoísmo, enojo, soberbia, desobediencia, todos sus pecados y usted recibe; vida eterna, es exaltado como rey y sacerdote de Su reino. ¡Qué cambio, que amor, que misericordia! Que acuerdo tan desigual, y lo más triste es que, aun así, con todas estas ventajas, el hombre sigue desobedeciendo Su Torah y violando los términos del pacto. ¡Shabbat Shalom!
“Y oí otra voz del cielo, que decía: Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis participes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas” (Apocalipsis 18:4)
Cuando Elohim le dio la Torah a los hijos de Israel en el Monte Sinaí, les dio instrucciones específicas sobre cómo debían comportarse en presencia de las otras naciones que habitaban en la tierra de Canaán. En Deuteronomio 7:1-5, vemos a Elohim ordenando a Su pueblo no mezclarse casándose con las hijas de las otras naciones (yugo desigual), no servir a los dioses de las otras naciones (sistema) y destruir los altares de adoración a esos dioses, incluyendo sus imágenes. Elohim nos pide lo mismo hoy en día a nosotros. La misma cultura que existía durante los días cuando los hijos de Israel fueron instruidos a conquistar la tierra prometida, existe hoy. Esta cultura es del sistema de valores Babilónico del mundo y sus caminos. Elohim ordeno a Su pueblo salir de él y no participar de esa cultura. Sin embargo, aún hoy, el pueblo de Elohim continúa cometiendo el mismo pecado que cometió Israel. Participa del sistema de valores que tiene el mundo, en vez de separarse de él, y obedecer a Elohim y Su Torah. Pero, así como Elohim juzgo a Israel por su desobediencia, juzgará a Su pueblo hoy también. La Palabra dice que el juicio empezará por la Casa de YHVH. “Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Elohim… el Espíritu que Él ha hecho morar en nosotros nos anhela celosamente” – Santiago 4:4-5.
“De cierto de cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo” (Mateo 18:18)
“Atar y Desatar” en hebreo “Asar y Hitir” = Prohibir o Permitir. Es una frase muy conocida por los rabinos y no se refiere a tener autoridad para cambiar la Torah o parte de ella, ni a ningún aspecto de lo que muchos en las iglesias llaman guerra espiritual – desatar al cautivo y atar al demonio. Se refiere a la autoridad de interpretar la Torah. No es la autoridad para anular o añadir un mandamiento, sino la autoridad para decidir la forma de aplicar el mandamiento de acuerdo con la Torah. Cuando Yahushua estaba designando a sus discípulos como sus sucesores, uso la formula familiar – Mateo 16:19. Con estas palabras les estaba dando la misma autoridad que los escribas y fariseos proclamaban tener, mas no para usarla como lo hacían ellos, sino para exponer y enseñar la Torah del Reino. Luego les da un ejemplo de lo que los fariseos hacían: “En la cátedra de Moisés se sientan los escribas y fariseos” – la cátedra de Moisés es la autoridad para enseñar la Torah, la cual le pertenecía a los sacerdotes – “atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las pone sobre los hombros de los hombres…” estaban añadiendo todo lo que ellos querían porque decían tener el poder. Del Diccionario Exégesis del Nuevo Testamento: “Atar y Desatar” es un término técnico judío con respecto a la enseñanza… es usado por aquel que tiene la autoridad de Prohibir o Permitir y es referente a cosas, no a personas. Lo que sea declarado inapropiado y por ende prohibido, ya ha sido prohibido en el cielo, lo que sea apropiado y permitido, ya ha sido permitido en el cielo.
Hay 3 invitados y ningún miembro en línea