“La justicia engrandece a la nación; mas el pecado es afrenta de las naciones” (Proverbios 14:24)
Muchos tienen la tendencia a categorizar el pecado y el rango va desde los más pequeños o veniales hasta los más grandes y dañinos llamados por muchos mortales. Pero en realidad, nadie peca aislado ni las consecuencias son particulares. Toda desobediencia a YHVH afecta no solo al pecador sino a muchos otros en el presente y futuro. Si fuéramos a separar el pecado de Adán y Eva de su contexto, muy pocos los culparían de una gran trasgresión, la mayoría pensarían que lo que hicieron no fue tan grave, simplemente comieron una fruta de un árbol con el aviso de “no comer”, sin embargo ese tan insignificante detalle, ha afectado la humanidad desde entonces. Hoy en día la gente piensa que ignorar unos cuantos mandamientos, aun siendo bíblicos no es mayor cosa. Pero YHVH ve nuestros pecados desde otra perspectiva. Cada uno es seguido de consecuencias negativas, por ejemplo: en el caso de Adán y Eva y de cualquier creyente hoy en día, lo primero que afecta es nuestra relación con YHVH. Después todo a nuestro alrededor cambia, pues ya no solo tenemos que lidiar con la vida sin dirección divina, sino con todos aquellos afectados por nuestra acción. Piense ¿cuántas personas afecta un padre adultero, un empleado deshonesto, un político corrupto? Recordemos, nuestras acciones determinan lo que somos.
“El que es vencido por alguno es hecho esclavo del que lo venció” (2Pedro 2:19)
Ningún hombre o mujer es absolutamente libre. Somos esclavos de aquel o aquello a lo que nos sometamos, sea al pecado o la obediencia a YHVH. Aquel que cree ser dueño de su propia vida, es esclavo del pecado, porque solo hay dos amos, YHVH o Satanás y no podemos servir a dos señores, o estamos con el uno o con el otro. Y por muy moral o ético que crea ser, si su vida no está sometida al señorío de Yeshua, está sometido a Satanás quien usa el sistema y el ego del hombre para esclavizarlo a él, haciéndole creer que es dueño de su propia vida. La receta de nuestro Padre Celestial para esta enfermiza situación, es el someternos a Él. Pero usted pensara que si se somete a YHVH perderá el control de su vida. En primer lugar, déjeme decirle que de todas maneras no lo tiene, cree tener el control, pero no es así, debe haber algo en su vida que lo controla, el trabajo, una relación, la ambición, la familia, etc., y todas sus decisiones, de las que usted cree tener control, parten de esa situación. No tema darle el control de su vida a YHVH, eso no implica tener una actitud pasiva, sino vivir guiado por el Creador del Universo, nuestro Creador quien sabe que es lo mejor para nosotros, pronto aprenderá a vivir en la libertad de la más maravillosa esclavitud.
“No temas porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré” (Isaías 41:10)
El pánico es una emoción muy fuerte. Aparece sin avisar, toma control de nuestros pensamientos, y no nos abandona fácilmente. Pero como creyentes en Yeshua, tenemos un arma mucho más poderosa para sobreponernos a él. Cuando la ansiedad te golpee, verdades claves te ayudarán a estar firme. Primero, recuerda que YHVH es soberano sobre todas las circunstancia y sobre toda la gente y cuando El decide actuar, no hay ejército, líder o nación que puede permanecer frente a Él. Tal vez no entendamos porque suceden ciertas cosas, pero podemos estar seguros que YHVH está en control. Después, recuerda su promesa de que todo lo que permite obra para bien para quienes le amamos. De la misma forma como el Padre planeo todos los eventos de la vida de Yeshua, su muerte y resurrección para lograr nuestra salvación, así también trabaja en nosotros para nuestro provecho y Su gloria. Tal vez estés pasando por una situación difícil y pensando donde está YHVH. No temas ni pierdas la esperanza, Él es veraz a todas sus promesas.
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