“Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos” (Mateo 6:7)
Algunas personas son muy buenas para hablar, les gusta ser escuchadas, mas no muestran el mismo interés en escuchar. Y es que para el corazón egoísta del hombre, es más fácil que lo escuchen y le pongan atención, que el escuchar y dedicar algo de su tiempo en la necesidad que otra persona tiene de ser escuchada. Yeshua quiere que entendamos que orar involucra ambos, hablar y escuchar, pero si queremos dirección para nuestra vida, orar es más cuestión de escuchar que de hablar. Yeshua también enfatiza que el Padre conoce nuestras necesidades y en Su enseñanza sobre la oración, señala que lo más importante es reconocer a YHVH como el Padre que es, la importancia de que Su voluntad sea hecha y la necesidad de perdonar y ser perdonados. Como los apóstoles, pidámosle a Yeshua que nos enseñe a orar. ¡Shabbat Shalom¡
“¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?” (Mateo 16:13)
Ningún personaje en la historia de la humanidad ha provocado más comentarios o debates que Yeshua. Y la respuesta que damos a ¿quién es Yeshua?, determina todo en nuestras vidas: valores, convicciones morales, la fe que nos impulsa a seguir a pesar de las circunstancias, la esperanza en la vida por venir. Todo gira alrededor de Él y de esa relación que tenemos basada en nuestra convicción de lo que Él es, “El hijo del Dios viviente”. Esa respuesta demanda compromiso de nuestra parte, no podemos seguir siendo los mismos después de tener la revelación de lo que Yeshua es, porque cuando Elohim a través de Su Ruaj (Espíritu) se revela al hombre, es imposible no experimentar el cambio que produce el fuego transformador de Su amor.
“En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente” – Efesios 4:22-23)
Somos el producto de nuestros pensamientos, así que, es supremamente importante escoger cuidadosamente donde vamos a enfocar nuestra energía mental. Podemos aferrarnos a nuestra vieja manera de pensar y consecuentemente nos vamos a hallar atrapados en viejos hábitos y actitudes como orgullo, amargura, infelicidad, resentimiento, etc., porque por lo regular nuestros pensamientos están programados por patrones figurativos, amigos, familia, iglesias y aun enemigos, y como seres inteligentes tenemos la capacidad de escoger que pensar y en que material habitar; por eso, la alternativa más sabia es como dice Romanos 12:2 – no conformarnos a este sistema sino transformarnos , dejar que el Ruaj Hakoddesh haga la obra en nosotros, que la Torah que ha sido escrita en nuestro corazón se haga vida y demos verdaderos frutos de arrepentimiento y cambio. Transformarnos es asunto de escoger creer en la verdad de YHVH, la Torah, la cual nos dice que: “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón porque de él mana la vida” – Proverbios 4:23. “Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno” – Colosenses 4:6. “En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti” – Salmo 119:11.
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