“Instrúyeme, Señor, en tu camino para conducirme con fidelidad. Dame integridad de corazón para temer tu Nombre” (Salmo 86:11)
¡Que oración! Es una oración acerca del camino y de la verdad de Elohim y acerca del deseo de Elohim para tu corazón y el mío. Una oración que definitivamente Elohim responderá porque es la forma en que Él quiere que vivamos. Conocer el camino y la verdad de Elohim es todo en la vida, debe ser nuestro estilo de vida. Es una transformación constante donde diariamente somos renovados y donde nuestras decisiones diarias deben ser alineadas con la voluntad de YHVH. Y un corazón integro, es un corazón no dividido, es un corazón comprometido con Elohim y Su voluntad, en total sujeción a Él. El verdadero amor, la obediencia y el servicio solo pueden venir de un corazón integro. Deuteronomio 6:5 dice: “Amarás a YHVH tu Elohim de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas”. Nuestro amor por YHVH debe ser exclusivo, no puede ser compartido con otros dioses. Nuestra obediencia a Elohim debe ser voluntaria no forzada, debe ser el producto de ese amor. Y servir a YHVH con un corazón integro, es un servicio que no busca reconocimientos ni recompensas. Es un servicio que brota de una relación de amor y obediencia al Eterno Elohim, Creador del Universo
¡FELIZ SHAVUOT!
“Hasta el día siguiente del séptimo día de reposo contaréis cincuenta días; entonces ofreceréis el nuevo grano a YHVH” (Levítico 23:16)
La Fiesta de Shavuot tiene un doble significado. Primero conmemora el deber antiguo de traer los “primeros frutos” al templo en Jerusalén como ofrenda a YHVH, y segundo, conmemora el evento de monumental significancia para todo creyente, la entrega de la Torah en el Monte Sinaí. El éxodo de Egipto, el cual se celebra en Pesaj, marca el inicio de nuestra libertad física. Pero Shavuot nos recuerda que la liberación física es incompleta sin la redención espiritual que recibimos por medio de la Torah. No se sale de la esclavitud del pecado para ser autónomos, sino para ser siervos de YHVH, porque la verdadera libertad no es la ausencia de esclavitud física, sino la Torah escrita en el corazón por medio del Ruaj Hakodesh, porque “donde está el Ruaj de YHVH, allí hay libertad”. Shavuot también es llamada “Atzeret” que significa completo, porque junto con Pesaj completa la libertad del pueblo de YHVH, el cual fue hecho libre para poder recibir la Torah. Hace más de 3.000 años, después de salir de Egipto en la noche de Pesaj, Israel anduvo por el desierto y 50 días después llegó al Sinaí, y allí recibió la Torah, la revelación de YHVH para su vida, la guía para llegar a la tierra prometida, el código de conducta bajo el cual debían y debemos vivir. Y hace más de 2.000 años el Shavuot después de la muerte del Mesías, todos los creyentes unidos en el aposento alto recibieron la promesa del Padre dado por medio del profeta Joel – Derramare mi Ruaj sobre toda carne – Joel 2:28. Fueron llenos de poder para testificar y llevar la luz de la Basora por todo el mundo. Feliz Shavuot
“Y Moisés sacó del campamento al pueblo para recibir a Elohim; y se detuvieron al pie del monte” (Éxodo 19:17)
Cincuenta días habían pasado desde la salida de Egipto y había llegado el gran momento, el acontecimiento único en la historia de la humanidad. Elohim iba a hablar. Durante dos días el pueblo había estado purificándose y preparándose para el tercer día cuando YHVH descendería. Y YHVH habló – Shemot Rabá, 29 – Cuando Elohim entregó la Torah: Ningún pájaro trinó, ninguna ave voló, ningún buy emitió sonido, los ángeles no volaron, los serafines no dijeron Kaddosh, el mar permaneció inmóvil, ninguna criatura habló, el mundo se sumió en un profundo silencio, y se escuchó una voz: “YO SOY ADONAI, TU ELOHIM”. El pueblo había sido liberado de la esclavitud de Egipto y ahora iba a recibir la Torah que sellaría su libertad. Solo los hombres libres pueden recibir la Torah. La Torah no es un yugo como cree y enseña el cristianismo moderno, la Torah es la verdad que hace libre al hombre – “Conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” – Juan 8:32. El hombre no puede ser verdaderamente libre, si no se libera del hombre. La libertad se fundamenta en la observancia de la Torah. En el Sinaí, YHVH le entregó a Su pueblo el código de conducta que debía regirlos de ahí en adelante. La Torah es la voluntad de Elohim para Su pueblo, es el corazón de Elohim. Pero la Torah no permanecería en piedras, en Jeremías 31:33 YHVH promete que un día, reconfirmaría el pacto con su pueblo y pondría la Torah en sus corazones. “Prepárate para venir al encuentro de tu Elohim, oh Israel” – Amós 4:12. Shabbat Shalom
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